Lima, 8 de mayo de 2007

 
   
 

El Papa confía a la Virgen su viaje apostólico a Brasil

A las 12 del último domingo 6 de mayo, el Santo Padre se asomó a la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico Vaticano para rezar el Regina Coeli con los miles de personas que abarrotaban la Plaza de San Pedro.

Antes de la oración mariana, el Papa recordó que el mes de mayo apenas iniciado "es para muchas comunidades cristianas el mes mariano por excelencia. Como tal, se ha convertido con el pasar de los siglos en una de las devociones más amadas por el pueblo y siempre ha sido valorado por los pastores como una ocasión propicia para la predicación, la catequesis y la oración comunitaria".

Benedicto XVI puso de relieve que tras el Concilio Vaticano II "el culto mariano ha experimentado una profunda renovación. El mes de mayo, coincidiendo al menos en parte con el tiempo de Pascua, es muy propicio para presentar la figura de María como Madre que acompaña a la comunidad de los discípulos reunidos, en espera del Espíritu Santo. Este mes, por tanto, puede ser la oportunidad para regresar a la fe de la Iglesia de los orígenes y, en unión con María, comprender que también hoy nuestra misión consiste en anunciar y testimoniar con valentía y alegría a Cristo crucificado y resucitado, esperanza de la humanidad".

"A la Virgen Santa, Madre de la Iglesia -continuó-, deseo confiar el viaje apostólico que realizaré a Brasil del 9 al 14 de mayo próximos. Como hicieron mis venerados predecesores, Pablo VI y Juan Pablo II, presidiré la inauguración de la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, la quinta, que tendrá lugar el próximo domingo en el gran santuario nacional de Nuestra Señora "Aparecida", en la ciudad del mismo nombre".

El Papa señaló que esta era su "primera visita pastoral a América Latina" y que se preparaba "espiritualmente para encontrar al subcontinente americano, donde vive casi la mitad de los católicos de todo el mundo, muchos de los cuales son jóvenes. Por este motivo, ha sido denominado el "Continente de la esperanza", una esperanza que se refiere no sólo a la Iglesia, sino a toda América y a todo el mundo".

Benedicto XVI pidió a todos los fieles que rezaran a María Santísima "por esta peregrinación apostólica, y en particular por la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, para que todos los cristianos de esas regiones se sientan discípulos y misioneros de Cristo, Camino, Verdad y Vida".

"Los desafíos del momento actual -concluyó- son muchos y muy variados: por este motivo es importante que los cristianos se formen para ser "fermento" de bien y "luz" de santidad en nuestro mundo.

Vatican Information Service


   
 

Sala de Prensa
Plaza Mayor s/n. Lima. Tlf. 427-1217
prensa@arzobispadodelima.org

   
 

[Notas del Arzobispado de Lima] [Homilías del Cardenal Cipriani]
[El Santo Padre] [Archivo Arzobispal] [Notas sobre el Legado Riva Agüero]