Lima, 18 de octubre de 2007

 
   
 

Cardenal Cipriani pide al Señor de los Milagros que en el Perú no haya aborto

Ante miles de fieles que abarrotaron los exteriores de la Iglesia de Las Nazarenas, el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, presidió una Solemne misa donde pidió al Señor de los Milagros que custodie nuestro país para que en el Perú no haya aborto. También hizo una invocación para dejar de lado los odios, las enemistades y buscar que brote una nación unida y reconciliada por el don del perdón.

“Mirar a Cristo con la Misa dominical. Tenemos que acompañarlo. El Señor de los Milagros nos espera cada domingo en la misa.(.). El Pastor de Lima también animó a los sacerdotes a dedicar gran parte de su tiempo a administrar el sacramento de la confesión.

Luego, refiriéndose al Perú, dijo “llevamos largas etapas en las que falta el brillo del perdón. Se nos ha enseñado que el perdón es una debilidad. Jesús enséñanos desde la Cruz que el perdón es grandeza, es fortaleza y es verdad”.

En su homilía, previa al inicio del tercer recorrido procesional del Señor de los Milagros por las calles del centro de Lima, el Cardenal Juan Luis Cipriani pidió de manera especial por las familias del Perú para que estén unidas. Recordó además que la política no es todo en el Perú y que mucho más importante es la familia, los jóvenes, el amor, el perdón y la alegría.

Por otro lado, el Arzobispo de Lima pidió por los damnificados del terremoto del sur ocurrido en agosto de este año. “De manera especial los ponemos en las manos del Señor de los Milagros para que los acompañe, los ayude, los fortalezca”.

Defensa de la vida

Una mención especial tuvo la defensa de la vida del niño no nacido. “Hay que estar siempre atentos, porque esta humanidad quiere matar a los niños no nacidos. No aceptemos nunca la destrucción de la vida del niño no nacido, en ninguna de sus formas”, expresó el Cardenal Cipriani.

“Amemos  a los niños, amemos a los pobres, amemos a los enfermos, no podemos dejar que en nombre del progreso y de la planificación familiar se pretenda introducir la muerte en la sociedad peruana. Decimos que no al aborto y que sí a la vida”, prosiguió en medio de los aplausos de miles de fieles que se congregaron en los exteriores de la Iglesia de las Nazarenas.

El entusiasmo de la fe y el sentido de la cruz

El Arzobispo de Lima también animó a los asistentes a entusiasmarse con la vivencia de la fe cristiana y a aprender el catecismo de la Iglesia. “La presencia de Jesucristo en su Iglesia Católica es un conjunto de entusiasmo y de amistad, siendo parte de de nuestra vida la amistad con el Señor. Por eso desde varios rincones del país y del mundo entero acompañan al Señor de los Milagros”.

“Vivamos con alegría la religión y aprendamos con entusiasmo el catecismo, afrontemos las dificultades con el optimismo de la fe, demos la mano al que está solo o enfermo, unidos por el amor de la fe”, añadió.

El Pastor de Lima recordó que Jesús no ha venido a aumentar las cruces humanas sino a darle un sentido a la existencia humana. “Hay cruces que fabricamos los hombres por el egoísmo, la mentira, el maltrato, la violencia, la injusticia. Esas cruces no son de Dios, las hacemos los hombres”, dijo.

“Quien busque a Jesús sin dolor o sin sacrifico encontrará un dolor y un sacrificio sin Jesús”, agregó el Pastor de Lima.

“Aprendamos hermanos la ciencia de la Cruz, que es muy sencilla, es el amor. El dolor solo se explica cuando hay amor, y el amor solo surge cuando cuesta. Por eso, miramos al Señor de los Milagros con la verdad, la verdad que ilumina la vida de nuestras familias, de nuestros jóvenes, de nuestra patria”, expresó.

   
 

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