Lima, 05 de agosto de 2008

 
   
 

Los Juegos Olímpicos deben ser expresión de convivencia y paz

El Papa Benedicto XVI expresó su deseo de que los Juegos Olímpicos, a disputarse del 8 al 24 de agosto en Pekín (China), ofrezcan “a la comunidad internacional un válido ejemplo de convivencia entre personas" que provienen de todo el mundo, en "respeto de la común dignidad”.

“Que el deporte vuelva a ser testimonio de fraternidad y de paz entre los pueblos”, dijo el Pontífice después del Angelus en Bressanone, la localidad alpina del Alto Adigio, en el norte de Italia, donde transcurre un período de descanso.

“El viernes próximo 8 de agosto -subrayó-, se abrirán en Pekín los Juegos de la XXIX Olimpíada. Tengo el gusto de dirigir al país huésped, a los organizadores y a los participantes, en primer lugar a los atletas, mi cordial saludo, con el augurio de que cada uno pueda dar lo mejor de sí mismo, en el genuino espíritu olímpico”.

“Sigo con profunda simpatía este gran acontecimiento deportivo, el más importante y esperado del mundo y auspicio que ofrezca a la comunidad internacional un válido ejemplo de convivencia entre personas de las más diversas proveniencias, en el respeto de la común dignidad. Puede otra vez el deporte ser testimonio de fraternidad y paz entre los pueblos”, concluyó.

   
 

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