Lima, 10 de agosto de 2008

 
   
 

Cardenal Cipriani: “El destino del hombre sobre la tierra es luchar contra los pecados”

El Arzobispo de Lima celebró la Santa Misa en la Basílica Catedral de Lima el domingo 10 de agosto, XIX del Tiempo Ordinario en la cual participó –de una manera especial- una representación del colegio parroquial San Juan María Vianney, al recordar el día del Santo Cura de Ars celebrado el último 04 de agosto.

Durante su homilía, a propósito del Evangelio (Mateo 14, 22-33), el Pastor de Lima comparó a la barca con nuestra vida y las situaciones cotidianas que nos ocurren; y, a la marea y el viento que conducen a la barca, como las dificultades que se nos presentan a diario.

“La barca es la Iglesia, tu familia, tu colegio, especialmente es tu vida. Cuando vemos que la barca está lejos de tierra, cada uno de nosotros en su vida tiene trabajo, familia, ilusiones, dificultades, amigos, enfermedad. La barca está sacudida por las olas, tiene un viento contrario porque la vida es lucha”, mencionó.

“Para ser buenos hay que luchar contra los egoísmos, deseos negativos, impurezas, flojeras, soberbias, no es tan fácil ser un buen padre de familia, un profesor, un buen alumno, un buen jugador de fútbol, un buen gobernante, un buen amigo, no es fácil, el viento es contrario. El destino del hombre sobre la tierra es luchar contra los pecados y tendencias que nos llevan a abusar y maltratar. El que dice que no lucha, sabemos que será mediocre, perderá su dignidad humana”, prosiguió.

Por eso, animó a los fieles a afrontar las dificultades junto a Jesús, pues de lo contrario, sería muy difícil sobrellevarlas. “Jesús viene al encuentro para subir a tu barca, para hablar contigo de tus temas, háblale, escúchalo en el silencio de la meditación”, comentó.

El encuentro personalísimo: Cristo en la Eucaristía

Y ese encuentro se da de una manera especial en la Eucaristía. “El encuentro con Jesús se hace particularmente vivo en la Eucaristía. ¿Por qué no creo?, esto hermanos es el temor del mundo de hoy, que es incrédulo, es muy orgulloso y soberbio, autosuficiente”, refirió.

“Hagamos un propósito serio, ¿cómo es nuestra fe?, ¿puedo tener más confianza?, ¿debo acudir a la oración?, ¿debo trabajar con más generosidad, lleva una vida coherente en mi familia, actuar, hablar con esa fe, una persona de la que puedan decir, este hombre cree”, exhortó el Pastor de Lima.

Desagraviar a Jesús Eucaristía

Finalmente, el Arzobispado de Lima se refirió al lamentable suceso ocurrido en los últimos días en Ecuador, dónde en tres ocasiones se profanó la Eucaristía en los templos.

“Tengamos esa fe para desagraviar a Jesús Eucaristía, el cuerpo de Cristo realmente presente en las especies eucarísticas. Algunas personas realmente diabólicas maltratan la Eucaristía, le pedimos a Jesús que los perdone. Ha tenido Él esa confianza: “me quedo porque los amo”. No podemos permanecer indiferentes cuando nuestro padre Dios es profanado, por eso hoy en la misa queremos desagraviar a Jesús”, reflexionó.

Concelebró con el Cardenal Cipriani, el padre Enrique Carrión, párroco de San Juan María Vianney, en Magdalena del Mar.

   
 

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