Lima, 06 de diciembre de 2008

 
   
 

Ordenaciones diaconales en la Catedral de Lima

El sábado 06 de diciembre, en una emotiva Santa Misa celebrada en la Basílica Catedral, el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne impartió la ordenación diaconal a cinco jóvenes seminaristas del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo de Lima.

Durante su homilía, el Pastor de Lima recordó que el diácono está llamado a servir. “debes cuidar más tu educación y trato. Amen la Liturgia, la Eucaristía, la Palabra de Dios. La Iglesia de Lima los acoge como diáconos con inmensa alegría, nos comprometemos a rezar mucho por ustedes, a darles nuestra amistad, y también a corregirlos cuando sea necesario”, señaló.

“Los animo a saber negarnos a nosotros mismos. Es el Señor quien da su vida de una manera muy abundante, y necesita que el yo siempre vaya quitando lo que es mío. El Señor Jesús por los sacramentos me llena constantemente. Pero para que quepa más gracia, tengo que esforzarme y quitar una serie de cosas en mi carácter, personalidad para que el Señor vaya llenando más mi vida. Nunca podemos decir basta, el amor de Dios expande nuestro corazón al infinito”, prosiguió el Arzobispo de Lima.

“Solo Cristo tiene respuesta para todo”

Los cinco diáconos que desde ahora estarán al servicio de la Arquidiócesis de Lima son Martín Carrillo Ruiz, Fernando Janssen Frasson, Julio Pérez Narrea, Litman Rodríguez Pasache y Javier Sobrino Cámara, quienes estuvieron acompañados por sus familiares y amigos más cercanos.

A los nuevos diáconos, el Cardenal Cipriani los animó a amar intensamente a Cristo y apoyarse en el Señor en los momentos de dificultad.

“Solo Cristo tiene respuesta para todo, calma los momentos de dificultad, nos mueve al perdón y a la entrega permanente. Estar siempre atento a lo que la gente me pide día a día en la parroquia, en la visita a los enfermos, en el Santísimo Sacramento, en el viático, en el bautismo, en las confesiones más adelante es una disponibilidad hacia los demás que hace que el sacerdote se quede sin horario propio. Las 24 horas del día debe estar al servicio de Dios”, señaló.

En ese sentido, el Arzobispo de Lima también invitó a los nuevos diáconos a tener siempre un horario personal que cumplan a cabalidad; así como a estar unidos al buen Pastor de la iglesia local: el obispo.

“La unidad con el obispo es esencial. Esfuércense en vivir entre ustedes la fraternidad y la unidad con quien es el buen Pastor en esta iglesia local. Por eso, la alegría que nos da la entrega porque nos abandonamos en buenas manos, las de Cristo”, puntualizó.

Celibato y corrección fraterna

Finalmente, el Cardenal Cipriani indicó que tanto el celibato como la corrección fraterna son pilares fundamentales en el crecimiento espiritual de los nuevos diáconos y que posteriormente les será de mucha ayuda cuando sean presbíteros.

“Hoy de manera solemne se comprometen libremente a ese celibato para toda la vida. Te aconsejo sinceridad en la dirección espiritual, amor tierno a María Santísima, prudencia en la conducta personal, en los planes, horarios y amistades, como cualquier hombre casado. Los animo a que hablen siempre antes y pidan consejos. El celibato es un don, no es una adquisición. Luego viene el acoger, cuidar, limpiar, renovar el don que se me ha dado. Más que nunca en estos tiempos, ¡Qué brille la luz de la pureza!”, culminó.

Concelebraron con el Arzobispo de Lima; Monseñor Adriano Tomasi OFM., obispo Auxiliar de Lima; el padre José Luis Méndez Jiménez, Rector del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo; así como sacerdotes de la Arquidiócesis de Lima.

   
 

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