Lima, 18 de diciembre de 2008

 
   
 

“La Navidad es la fiesta más humana de nuestra fe”

Estando próximas las fiestas navideñas, el Arzobispo de Lima dio una conferencia a más de 500 ex alumnos de la Escuela de Dirección de la Universidad de Piura (PAD), en su nuevo local en Surco.

El Pastor de Lima compartió algunas reflexiones con los egresados del PAD y sus familias, destacando que “la Navidad es la fiesta más humana de nuestra fe, porque nos hace sentir de una manera mucho más profunda la humanidad de Dios”.

Santidad en el trabajo ordinario

Animó a los presentes a reconocer que en cada labor cotidiana uno se juega la eternidad, porque todo lo humano es camino a lo divino. “Mi trabajo tiene sabor de eternidad en lo más elemental: saludar a tu amigo, tomar desayuno o una decisión complicada. La certeza que Dios te acompaña da paz, firmeza, humildad, paciencia y comprensión. Ese sentido de la vida que espera la venida de Jesús es una maravilla. ¡Sí hay algo divino en todo lo que haces!”.

“Ustedes que han estado a la sombra de las actividades del PAD y la Universidad de Piura conocen de esta doctrina que fue nueva en su momento, y que el Papa Juan Pablo II calificaba a San Josemaría Escrivá como el santo de lo ordinario y eso ¿cómo no nos va a estimular?”, reflexionó.

El silencio interior

El Arzobispo de Lima también reconoció que el actual modelo social impide -muchas veces- dedicar tiempo para analizarse interiormente; sin embargo, recomendó contemplar piadosamente el nacimiento de Jesús.

“Este nacimiento del niño también me habla de quietud, silencio, paciencia, dolor. Jesús me invita a no tener la cabeza en dispersiones, ansiedades, haciendo difícil que el silencio del Niño tenga espacio. En estos tiempos se tiene que generar un tiempo interior de alegría. La alegría tiene forma de cruz, el camino no es fácil: hay que perder para ganar; hay que morir para vivir; hay que sufrir para sonreír. ¡Reaccionemos, acerquémonos a Jesús!, ¡sal de ese dolor!, ¡pide perdón, confiésate!, ¡vive de amor!, ¡no te quedes en lo pesimista!”, recomendó.

La fuerza del testimonio de vida

Finalmente, el Cardenal Juan Luis Cipriani animó a los egresados del PAD a pedirle perdón a Jesús por nuestros pecados en esta Navidad, reconociendo en el testimonio de vida el mayor de los ejemplos.

“¡Ríndete ante el Dios Niño! Acércate con mucha confianza a la dimensión de misericordia que también entusiasma, no defraudes a ese Niño. ¿Por qué no repasas esa jerarquía de valores? La mejor charla es tu ejemplo, ¡da ejemplo! Recupera en tu propia vida un espacio más amplio a esa dimensión moral de tu vida. No te dejes absorber por esta civilización económica técnica que no tiene alma. Más espacio a la dimensión religiosa, ahí no te van a traicionar, ¡reza!”, culminó.

El Arzobispo de Lima compartió la mesa de honor con el Director General del PAD, Ing, Miguel Ferré Trenzano.

La ceremonia se realizó en la sede de la Escuela de Dirección de la Universidad de Piura en el distrito de Santiago de Surco, el último miércoles 17 de diciembre.  

   
 

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