Lima, 25 de julio de 2008

 
   
 

En la fiesta de Santiago Apóstol: “Morir al pecado y renacer al amor de Dios”

“Para seguir a Cristo hay que ser testigo con la vida, palabras, obras y dar testimonio”, exhortó el Cardenal Juan Luis Cipriani en la Santa Misa en la que conmemoró la fiesta del apóstol Santiago, mártir, este 25 de julio en la parroquia Santiago Apóstol de Surco.

“Hace falta valor para vivir bien en el matrimonio, en los estudios, en el deporte, en el trabajo, en la vida diaria. Ser mediocre es fácil; ser gente del que se pueda decir: este es testigo de Cristo, al verlo veo a Cristo, eso ya es más difícil”, reflexionó el Arzobispo de Lima.

El Cardenal Cipriani recordó que los mártires de la Iglesia; y, en especial, el apóstol Santiago dieron la vida por Cristo siendo sus testigos por excelencia, un privilegio que solo Dios otorga a algunos; sin embargo, Dios a todos nos pide cierto sacrificio.

“Dios sí nos pide el martirio del cumplimiento ordinario de nuestras obligaciones. ¿En donde está el martirio, por ejemplo, para un niño?, está en estudiar todos los días; ¿y para los esposos?, el quererse, respetarse, ser fieles todos los días, cuesta muchísimo, es un auténtico martirio, y ¿quién muere?, tu amor propio, tu capricho, tu flojera”, exhortó.

Por ello, el Arzobispo de Lima preguntó a los fieles congregados en la parroquia Santiago Apóstol si “¿están dispuestos a morir por defender a Jesús, a la Iglesia y la fe que profesan?”.

Además, los invitó a darse cuenta de los regalos de Dios a cada miembro de la Iglesia. “Ustedes están señalados por Dios para incorporarse al cielo, eso supone ir muriendo un poquito a los pecados, flojeras, miedos, mentiras, orgullos, sensualidad, a ese pequeño animal que todos tenemos dentro. Hay que morir un poquito al pecado, y nacer más al amor a Dios”, invitó el Pastor de Lima.

Participar en la Gran Misión de Lima

El Cardenal Cipriani animó a los presentes a participar activamente de la Gran Misión de Lima a ejemplo de su santo patrón, el apóstol Santiago.

“Ayúdanos a estrenar esa chispa de que cuando comulgo hay algo nuevo, cuando me acerco a la confesión y recibo la absolución hay algo nuevo, un asombro, una alegría. Los animo en esta Gran Misión de Lima a que estrenemos ese amor”, culminó.

Concelebraron con el Arzobispo de Lima, Monseñor Pedro Hidalgo, párroco de Santiago Apóstol, así como sacerdotes de la Arquidiócesis de Lima.

También participaron de la Santa Misa, el alcalde de Santiago de Surco, Sr. Juan Manuel del Mar, junto con un grupo de regidores; los miembros de la Hermandad de Santiago Apóstol; alumnos y personal docente del colegio parroquial Santiago Apóstol de Surco y cientos de fieles devotos del Santo Patrón del distrito de Surco.

   
 

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