Lima, 28 de julio de 2008

 
   
 

Cardenal Cipriani invoca a respetar derecho a la vida y primacía de la familia

El Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne en la Santa Misa y Te Deum por el 187º aniversario patrio invitó a las autoridades del país a reflexionar sobre el bien evidente que los hogares en paz y en armonía aseguran a la vida humana, al matrimonio y a la familia, aspectos neurálgicos de la sociedad peruana.

Durante su homilía, el Arzobispo de Lima destacó los postulados de la Doctrina Social de la Iglesia; es decir, la defensa de la dignidad de la persona y la primacía de la familia en la sociedad.

“La Iglesia defiende a la persona, hoy más que nunca, porque ve con preocupación algunas tendencias que tratan de limitar el valor inviolable de la vida humana misma, o de disociarla de su ambiente natural, como es el amor humano en el matrimonio y la familia”.

“Los valores más altos, arraigados en el corazón de las personas y en el tejido social, son como el alma de los pueblos que los hace fuertes en la adversidad, generosos en la colaboración leal, e ilusionados en la construcción de un futuro mejor y lleno de vida, en el que todos, sin excepción, tengan la oportunidad de desarrollar su plena dignidad de seres humanos”, prosiguió el Pastor de Lima.

La defensa de la vida y la familia

A propósito de las presiones y atentados que en los tiempos actuales sufre el derecho a la vida y la familia, el Arzobispo de Lima lamentó estas acciones y enfatizó la firme posición de la Iglesia al respecto.

“Vemos que son cada vez más fuertes las presiones de ciertos grupos ideológicos para conseguir la legalización del aborto en los países de América Latina, entre ellos, el nuestro. Estos grupos minoritarios, haciendo mucho ruido mediático y con campañas millonarias del exterior, pretenden intimidar al ciudadano común y corriente, recurren a la liberalización de nuevas formas de aborto, bajo el pretexto de la “salud reproductiva” y otros eslogan que llevan a la confusión. Nada más falso”, comentó.

“Queremos recordar en esta solemne ocasión que el derecho a la vida es un derecho que debe ser reconocido por todos, porque es el derecho fundamental con respecto a los demás derechos humanos”, mencionó el Pastor de Lima.

Por ello, el Cardenal Cipriani reconoció que últimamente se percibe que algunos grupos del llamado primer mundo quieren utilizar los beneficios de la globalización imponiendo una verdad afirmando que “todo lo serio en la vida se reduce a las transacciones de poder, dinero e influencia acontecidas en los ámbitos de la política, economía y comunicación social”.

El Arzobispo de Lima afirmó que ante estas presiones “¡hay que decir que no!”, pues “esa visión deductiva es producto del materialismo pragmático, que deshumaniza y maltrata la condición y dignidad de las relaciones humanas especialmente de las grandes mayorías”.

Asimismo, invitó a los profesionales de la educación, economía, medicina y del derecho “a elaborar un juicio competente de conciencia y, si fuera el caso, también una valiente objeción de conciencia”.

El rol de la educación en el Perú

El Cardenal Cipriani recalcó la importancia de la educación para conformar una mejor sociedad en la cual prevalezcan los valores cristianos éticos, morales y deontológicos. “La educación se inicia en la familia, que tiene a los padres como los primeros responsables y que debe encontrar en la escuela su complemento subsidiario. No podemos descuidar las aulas, porque en las aulas se forma orgánica y sistemáticamente a la juventud, durante un número considerable de años”.

El Pastor de Lima invocó a las autoridades a “impulsar con firmeza una reforma educativa con la participación de los padres de familia; que contemple y priorice la formación de personas en los valores cristianos”, mencionó.

Invocación a los medios de comunicación

El Arzobispo de Lima también invitó a los responsables de los medios de comunicación a reflexionar sobre su responsabilidad en los tiempos actuales que impera una sociedad-espectáculo, en una realidad televisada.

“Es especialmente urgente una respuesta positiva a esta invitación que con todo respeto formulamos a todos los medios de comunicación escritos, radiales y audiovisuales, para que asuman a cabalidad el rol que les corresponde en la educación de la niñez y de la juventud y en la formación de un coherente tejido moral que sea sustento espiritual del desarrollo material que contemplamos, es necesario esta promoción de valores morales en la que los medios de comunicación tienen un rol principalísimo”, reflexionó.

A la ceremonia, como es tradicional, asistió el presidente de la República, Dr. Alan García Pérez; la primera Dama de la Nación, Pilar Nores de García; los dos vicepresidentes, vicealmirante Luis Giampietri Rojas y Lourdes Mendoza del Solar; el Presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén; el Presidente del Poder Judicial, Dr. Francisco Távara Córdova; los diecisiete integrantes del gabinete Ministerial. También asistieron embajadores y representantes de organismos internacionales acreditados en el Perú.

En la Celebración Eucarística junto al Cardenal Cipriani, concelebraron el obispo auxiliar de Lima, Monseñor Adriano Tomasi; el obispo castrense, Monseñor Salvador Piñeiro; el Presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Miguel Cabrejos; el Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irízar y sacerdotes que integran el Cabildo Metropolitano de la Basílica Catedral de Lima.

   
 

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