Lima, 21 de marzo de 2008

 
   
 

Cardenal Cipriani exhorta a nuevas generaciones a mantener el sentido de lo sagrado

El Cardenal Juan Luis Cipriani en el tradicional Sermón de las tres horas o de las siete palabras, al comentar la séptima palabra de Jesús en la cruz “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” animó a las nuevas generaciones a mantener el sentido de lo sagrado y de los vínculos, como los tuvieron las generaciones de nuestros padres y abuelos; para lo cual es necesario defender el matrimonio, la familia y el derecho a la vida.

¿Qué está pasando?, se preguntó el Cardenal Cipriani al referirse a la sociedad peruana. “Vamos a permitir que grupos pequeños estén diseñando una sociedad en la que se rompe el matrimonio, la familia y se matan a los niños. No podemos dejar como si fuera un tema para algunos. ¡Es de todos, hermanos! Jesús en la cruz nos dice ¡He muerto por todos!”

“En muy poco tiempo parecería que queremos negociar con las cosas más sagradas: la paternidad, la filiación, la familia, la educación y el respeto. Y Jesús me dice: Tú tienes como pastor, que recordarle a esta generación que tiene el grave deber de mantener esos principios sagrados: el matrimonio es indisoluble, la familia es la célula fundamental y sin la cual no hay sociedad. Los hijos son de un valor infinito, no se pueden dejar por la calle así no más. La educación es una tarea fundamental de los padres, en la que los profesores y colegios colaboran”, señaló.

“Y todo esto hermanos, en esta nueva generación ¡No lo demos por perdido! No pienses que si las leyes, que si los medios de comunicación, si la política. ¡Es nuestra responsabilidad de parte de todos nosotros!”, prosiguió.

“Ese espíritu de Cristo, ese espíritu de nuestra fe y de la sociedad exige a esta nueva generación estar a la altura ¡Que miremos a Cristo! ¡No tengamos miedo, no pueden nada! La Iglesia viene a ofrecer la verdad de Cristo y no a imponerla. No hacen nada, no pueden con nuestro amor a Dios. Pero, si unos por otros nos vamos yendo y vamos abandonando la cruz; entonces, la muchedumbre se envalentona ante nuestra cobardía”.     

En defensa del derecho a la vida

“Hermanos, les digo con todo cariño, quien ha pasado por un momento difícil en su vida, la Iglesia está a su lado para comprenderlos, quererlos y ayudarlos; pero, dejar que bajo un velo de proteger a las madres, ¡falso!; de proteger a los niños, ¡falso!; de cuidar la salud, ¡falso!; hagan campañas de asesinatos de niños en los vientres de su madre. ¡Eso no! Hay que despertar –siempre habrá gente de acuerdo o en desacuerdo- pero lo que no se puede es engañar. ¡Cuantos miles de criaturas estarán en pánico en el vientre de una mujer, no sabiendo si verán la luz del día!”

“Hay que defender como defendieron nuestros padres nuestra propia vida, no es un problema de vida y pobreza. ¡No es verdad! ¡Es falso! No es un tema como a veces dicen: “el hijo no deseado” la frase es un insulto. No perdamos la sensibilidad humana que Cristo tuvo al morir en la cruz por nosotros”, expresó.

¡Señor, danos un amor fuerte!

“Hermano, busca bien tus vínculos; pero que sean sólidos ¡para siempre! Cuando hay un amor así, que arranca en la cruz de Cristo que es de Él y que Él me lo traslada –entonces- hay esos amores fuertes sobre los que se construyen matrimonios fuertes, familias fuertes, valores fuertes; donde se pueden establecer personas sólidas y valientes que tienen coraje. Eso es lo que necesitamos al contemplar al Señor de los Milagros. ¡Un amor fuerte!¡Te lo pedimos para todos!”.

“La juventud no es un problema”

“A esa juventud que tantas veces los ven como si fueran un problema. ¡No son un problema! Nosotros -los mayores- tenemos que ayudarlos, orientarlos, ¡corregirlos! No es un problema policial, -es principalmente- un problema familiar. Pongamos de nuestra parte esa esperanza. Si existe ese amor absoluto entonces, el hombre y la mujer -suceda lo que suceda- estarán dispuestos a dar su vida por los demás”, expresó el Pastor de Lima.

Por otro lado, el Cardenal Juan Luis Cipriani agradeció a los medios de comunicación que con tanta generosidad realizan una cobertura especial por Semana Santa y les pidió apoyo para seguir formando cristianamente a las nuevas generaciones.

Las siete Palabras en la Catedral de Lima

La sexta palabra “todo está cumplido” fue comentada por Mons. Adriano Tomasi, Obispo Auxiliar de Lima, quien animó a los fieles a cumplir la voluntad de Dios, nuestro Padre.

Mons. Pedro Hidalgo tuvo a su cargo la quinta palabra de Jesús “Tengo sed” y sugirió a los fieles trabajar con rectitud y sin doblez para luchar por el bien común. “Jesucristo está sediento de santidad y nosotros lo acompañamos correspondiendo a la gracia de cada día, siendo sal y luz”.

La cuarta palabra de Jesús fue comentada por el Padre Carlos Rossell, quien recordó a los fieles las recientes palabras de Benedicto XVI, al mencionar que quien reza nunca está solo.  El comentario de “Mujer, he ahí a tu hijo, Hijo he ahí a tu madre” (Tercera palabra) estuvo dirigido por el Padre Jaime Calvo quien invitó a los fieles a poner la mirada en la Virgen Santísima, quien sabe de dolor y sufrimiento. “María nos enseña con el ejemplo a cumplir el cuarto mandamiento”.

El Padre José Chuquillanqui tuvo a su cargo la segunda palabra de Jesús “Hoy estarás conmigo en el paraíso” y comentó que Dios no fuerza a nadie, ni obliga a nadie y Él nos pide una respuesta con libertad. Por su parte, la primera Palabra estuvo a cargo del Padre Octavio Casaverde quien pidió a los fieles hacer esfuerzos por amar más y mejor a Dios.

   
 

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