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Lima, 21 de marzo de 2008 |
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“Hagamos una Gran Misión para mostrar a la gente la esperanza que hoy se abre en la Cruz” Al concluir el Sermón de las Tres Horas de Viernes Santo en la Basílica Catedral de Lima, el Cardenal Juan Luis Cipriani ofició la celebración de la Pasión del Señor acompañado del Nuncio Apostólico en el Perú, Monseñor Rino Passigato; del Canciller de la Arquidiócesis de Lima, Monseñor Alberto Maraví y sacerdotes.
Indicó que salvar significa liberar del mal radical, definitivo, que ni siquiera es la muerte porque después viene la Resurrección. “Pero si hay un mal mucho más radical, el mal de la condenación eterna. El rechazo del hombre por parte de Dios como consecuencia del rechazo de Dios por parte del hombre”. El Arzobispo de Lima mencionó también que hoy hemos vivido el momento en que ha quedado nuevamente abierta la amistad, una nueva alianza, mucho mejor que la antigua, con el Señor. “Dios no sólo nos ha perdonado, sino que nos ha regalado una nueva condición de hijos. Jesucristo se convierte en nuestro hermano, para que unidos a Él podamos entrar en comunión con la Trinidad.
Mañana, Sábado Santo, el Cardenal Juan Luis Cipriani oficiará la tradicional Vigilia Pascual (Oficio de la Luz, Liturgia de la Palabra, Liturgia Bautismal y Eucaristía) y la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana de adultos, en la Basílica Catedral de Lima, a las 8:00 de la noche. |
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Sala
de Prensa |
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