Lima, 10 de noviembre de 2008

 
   
 

Cardenal Cipriani: “Faltan líderes que estremezcan por su honradez y su entereza”

Por su interés, la Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima reproduce una entrevista al Cardenal Juan Luis Cipriani publicada el domingo 09 de noviembre de 2008 en el diario “El Comercio” y efectuada por el periodista Marco Méndez Campos.

Desde enero de 1999 es el arzobispo de Lima y desde el 2001, cardenal. Hoy reflexiona sobre la política, la verdad y la libertad. Lo volvía a ver después de nueve años. El mismo lugar --la casa arzobispal de San Isidro--, el mismo salón moderadamente elegante, pero circunstancias diferentes. En aquel entonces era un recién estrenado Arzobispo de Lima y las circunstancias eran muy distintas. Hoy retomamos la conversación.

Usted dijo recientemente que la política, si no es servicio, es inútil y muy dañina. ¿Con esas palabras pintaba nuestra situación política actual?

No podemos calificar las intenciones. Tengo la impresión de que la persona que está en un cargo político intenta servir en sus necesidades a la población, pero con el tiempo va adquiriendo cierta soltura. Hay que recordarle a la autoridad que su autoridad es delegada, que emana del pueblo y que esa autoridad debe ser confrontada con la ejemplaridad. Así adquiere mayor respeto y respaldo de la población si no, se convierte en coacción.

¿Parafraseando el relato bíblico, es posible hallar al menos 50 justos en el terreno político?

Hay muchos más justos de lo que parece. Lo que pasa es que daría la sensación de que los astutos ganan y los justos pierden. Pero hay mucha gente con bondad de corazón, con afán de servir a su país. Sin embargo, a veces las normas que dominan este juego hacen difícil que esa gente llegue a tener un cargo de responsabilidad y cae en el camino, fruto de su ingenuidad, o su conciencia le dice hasta aquí nomás.

Con seguridad algunos de los 'astutos', de los corruptos son bautizados, se proclaman católicos. ¿No es más perjudicial la incoherencia de algunos católicos que el ateísmo? ¿Es que se piensa que la fe es una cuestión solo del ámbito privado y no de lo público?

Hoy el mundo pide a los católicos testimonio más que prédica. Cuando la corriente contraria a la fe católica es muy fuerte hay personas que se atemorizan y usan la fe como un sombrero: en el trabajo o en el ámbito público se lo quitan para que no las critiquen. La fe debe estar presente en las decisiones políticas. No se trata de confesionalismo sino de presencia de los valores cristianos que deben plasmarse. El gran desafío de hoy es ser un testigo.

¿Liderazgo del buen ejemplo?

Los cambios en profundidad son a mediano y largo plazo. Para eso hace falta autoridad. Hace falta liderar. Hay que convocar a la gente y conducirla con el ejemplo, no engañando ni manipulando. El mundo, no solo el Perú, está clamando por líderes. Hay tiranillos, dictadorcillos, pero liderazgo que conmueva por su entereza, honradez, desprendimiento, no hay. Esa falta de líderes a todo nivel, político, religioso, está haciendo lento el retorno a vivir de una manera más humana y cristiana.

Si el presidente Alan García lo escuchara frunciría el ceño. ¿No se supone que es un líder?

Creo que tiene un olfato político muy grande, que es una de las características de un líder, pero le hacen falta también otros aspectos que no voy a mencionar.

Hace poco, en una homilía usted exclamó: "¡Basta de mentiras!" ¿A cuáles se refería en concreto?

La mentira más dañina es la que tiene parte de verdad. Cuando encontramos situaciones de engaño, de promesas no cumplidas. Cuando empieza a haber radicalismos, en que cada uno siente que es totalmente dueño de la verdad en temas opinables. Esa mentira genera mucha violencia. También levantar a un pueblo ofreciéndole una riqueza que a corto plazo no es posible; o decir que caiga todo el peso de la ley cuando se ve que la justicia no se pone en práctica. Todo esto también es falta de respeto a la verdad, como esos planteamientos de excesivo verbo y poca acción. Creo que muchas veces se trabaja más para las galerías, para las encuestas, pero no para la verdad de los hechos.

¿Es acaso un exceso de verbo el optimismo de las autoridades gubernamentales frente a la crisis cuando dicen que no tendrá tanto impacto en nuestro país?

En primer lugar quisiera resaltar que la crisis financiera es el resultado de una gran cadena de corrupción ocurrida en los países más desarrollados. Uniendo el aspecto mentira y verdad la gente encargada de controlar una buena operación financiera aprovechó para engañar. Creo que en nuestro país estamos mejor protegidos, pero recordemos que si nuestros productos se venden en los mercados que están disminuidos, habrá una consecuencia en la venta de nuestros productos.

"Hay grupos que manipulan a los pobres con fines políticos. El Perú no merece ningún tipo de intervención interna ni externa". Son sus palabras. ¿En quiénes pensaba cuando dijo eso?

Hay una corriente en Latinoamérica que ha puesto de moda intervenir en otros países. Lo dice el presidente de Venezuela y tiene eco entre los presidentes de Bolivia y Ecuador. Fíjese que cuando el precio del petróleo subió, generó posibilidades de regalar dinero a ciertos países. Los acuerdos y convenios entre naciones son muy positivos, pero no la intervención ni la injerencia. Hay una corriente de pensamiento que tiene comunes denominadores, como la violencia. Es importante que la determinación de los pueblos se haga a través de la vía democrática, no de la violencia, ni engañando a la gente más sencilla.

Los derechos a la intimidad y la privacidad han perdido peso. Ahí tiene el caso de las interceptaciones telefónicas, por ejemplo.

La persona tiene derecho a una intimidad, a una honra. Se dice bueno, el 'chuponeo' al final acarrea resultados. Si el fin justifica los medios preparémonos para la ley de la selva. No podemos aceptarlo, no podemos relativizar el mal según los resultados.

Hace nueve años, en una entrevista, me dijo que tenía el orgullo de no ser amigo de Vladimiro Montesinos...

Sigo estando muy orgulloso de no haberlo conocido porque no era necesario hacerlo para encontrar la paz, la verdad y la justicia. Pienso que la manipulación tan brutal que generó hizo daño en lo más profundo de la sociedad. Sometió a los poderosos, a buena parte del periodismo y de los políticos. Hubo transacciones y creo que es bueno que tengamos claro que hay valores que no se negocian nunca, por los cuales hay que estar dispuesto a dar la vida. Hay muchos valientes que ahora hablan y hasta insultan, pero cuando las papas quemaban no los escuché reclamar. Sin afán de polémica quisiera que se recuerde que cuando la vida no valía nada había que defenderla y yo lo hice arriesgando la mía.

¿Pero usted, que se había dado cuenta de ese poder oscuro en ese momento, no le dijo a Alberto Fujimori que aleje a ese asesor del poder, del daño que estaba haciendo?

No voy a hacer juicios políticos de todo lo que dije o no. Dije mucho más porque uno tiene una percepción moral de las cosas pero en las circunstancia actuales, en que hay un juicio de por medio, me parece prudente no interferir.

El Evangelio dice "estuve preso y me visitaste". ¿Ya visitó a Fujimori? ¿Piensa visitarlo?

No he ido y lo digo con toda franqueza. Mantengo un respeto por el trabajo que hizo contra el terrorismo y por la inserción económica, pero me parece que en las circunstancias actuales no es bueno que levante polémicas. Como católico pido por él, pero también me parece que debemos estar cada uno en su lugar. Tal vez llegue el momento de visitarlo pero por ahora no veo conveniente hacerlo.

Usted dijo que la crisis financiera es fruto de una cadena de corrupción, ¿pero acaso el capitalismo en sí no se desbocó?

Se ha entrado desde hace décadas en un relativismo ético muy grande. No importa que una cosa sea buena o mala sino qué rendimiento da. El sentido ético es una referencia a valores morales como la justicia y la honradez, pero ha habido un silencio ético que genera problemas de violencia, de injusticia en economía. Hay que descubrir la metafísica del ser humano. Somos personas con voluntad, libertad, que no es hacer lo que me da la gana, pues los vínculos no limitan la libertad sino la ennoblecen. Es más libre el que está enamorado de su esposa. Pero caemos en un relativismo que nos está llevando a muchísimos problemas aunque el mundo empieza a sentir que algo debe cambiar en el fondo.

¿El relativismo no estaría mostrando de alguna manera el miedo que sentimos los hombres a reconocer que podemos encontrar la verdad?

En muchos sectores hay como un complejo de que la razón no es capaz de hallar la verdad. Es una renuncia, yo diría cobarde, a no confrontar la razón con los desafíos llámese morales o económicos y sociales, hace mucho daño. Dios nos ha dado la chispa de inteligencia, pero se ha instalado un gran cinismo universal para, por ejemplo, matar y seleccionar solo lo que me interesa.

¿Lo material ha terminado relegando lo espiritual? ¿Estamos más cómodos encapsulados en la tecnología?

Se ha dado un desarrollo tecnológico que tiene su propia inercia. Y a veces vivimos esclavizados de un tipo de comunicación. Horas frente a la Internet o la televisión muchas veces nos impiden una buena conversación con los amigos, los padres. Todo esto nos lleva a preguntarnos cómo enfrentar una tecnología ciega que no tiene una dimensión moral.

¿Sin moral el hombre sigue un camino paralelo o contrario a Dios?

Creo que no tiene la valentía de negar a Dios. No es ateo, sino agnóstico: "No sé si Dios existe ni me interesa". Mucha gente dice organicemos el mundo como si no existiera Dios. El papa Benedicto XVI dice más bien: "¿Por qué no organizar el mundo como si Dios existiera?".

MIRADA AL FUTURO

  • Los antagonismos teológicos ya quedaron superados

¿Hasta qué punto los antagonismos de reflexiones teológicas, que incluso derivaron en ataques muy duros y estigmatizaciones durante los años setenta y ochenta, hicieron daño a la Iglesia peruana?

Considero que fueron bastante perjudiciales. Generaron una división muy notable que no condujo a nada, que ya pasó; sin embargo, ha quedado algo que vale la pena repasar. La iglesia tiene un cometido fundamental. Jesucristo vino, murió y resucitó para llevarnos a esa vida eterna y nos dejó un código de conducta en sí mismo: en Cristo. Cuando uno da prioridad material sobre lo espiritual -quieras o no- confunde la función de la Iglesia. Claro que en este país hay enormes diferencias económicas que hay que solucionar, pero esa propuesta moral no puede identificarse con ninguna tendencia política porque si no la Iglesia se va con el político. Creo que nadie está en contra de que hay que poner mucho empeño concreto para ayudar a la Iglesia más pobre, pero no suscribimos el ideario de partidos políticos que muchas veces sin la fe o más mediatizada privilegian lo material. Esto se ha hecho como una caricatura en la que se colocaron a un lado progresistas y conservadores, unos son ídolos del pueblo; otros, enemigos. Esto ya pasó, esta división se ha superado. Ahora percibo que hay una enorme sed de espiritualidad.

¿Sin embargo no cree que en algunos casos hubo injusticias con algunas de las personas? ¿En el lado de la Teología de la Liberación, no cree que al padre Gustavo Gutiérrez, por ejemplo, lo satanizaron en algunos sectores de la Iglesia?

Algunos de estos autores, no calificaré a personas concretas, cambiaron sus puntos de vista. No es que se les satanizara sino que fueron tomados como líderes, pero muchos de ellos con el tiempo y la madurez armonizaron su pensamiento. Creo que el planteamiento que se tenía en los ochenta hoy no está vigente. Me parece que de una manera dura se ha logrado enderezar un planteamiento político hacia una teoría más razonable. Lo hemos visto en el último encuentro de Aparecida. Hay una carga más fuerte solicitando más formación. Hay que formar más a nuestros laicos. Ese es uno de los grandes desafíos para la Iglesia: profundizar esa formación. Me parece que ha sido todo un ciclo que no digo necesario, pero que ya pasó. Tengo mucho respeto por las personas, pero en su momento sí califiqué con bastante rudeza los errores de la Teología de la Liberación.

   
 

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