Lima, 25 de octubre de 2008

 
   
 

Arzobispo de Lima inicia novena en honor a San Judas Tadeo

El viernes 24 de octubre, el Cardenal Juan Luis Cipriani, presidió la Santa Misa por el inicio de la Novena por las festividades de San Judas Tadeo en la Basílica Menor de San Francisco en el Cercado de Lima.

Durante su homilía señaló: “no he querido faltar a esta misa. ¿Cómo no iba a venir a un compromiso con la hermandad, con Jesús y con San Judas Tadeo?, uno a veces está limitado con la salud, con el cansancio; pero frente a Jesús todo se convierte en alegría, en esperanza y paz”.

Ante cientos de fieles y miembros de la hermandad de San Judas Tadeo, el  Cardenal Cipriani se cuestionó sobre la forma personalísima que vive cada uno la Santa Misa. “Cuando veo este templo con tanta gente, cuando sé que la hermandad con tanta ilusión vive esta fe, la transmite a sus amigos, la vive en sus hogares, entonces nos llenamos de esperanza. Quisiera dejarles esta reflexión, ¿cómo vivo la misa?”, evocó.

El Arzobispo de Lima reflexionó sobre nuestra fidelidad hacia Jesús. “¿Crees?, imagínate que alguien te salva la vida y muere él para que tú no mueras. Jesús ha hecho eso y es Dios. Hermanos, ¿por qué no podemos participar mejor en la Santa Misa?, ¿por qué a veces venimos y salimos del templo igual? El gran problema del mundo de hoy es la falta de fe”, manifestó.

El Cardenal Cipriani exhortó a los fieles a recibir siempre a Jesús en la Eucaristía con el alma limpia y bien dispuesta. “Nunca se acerquen a comulgar si es que no están en gracia de Dios. Si no es así, vayan a la confesión personal, que el Señor te espera con alegría porque quiere perdonarte. Recibamos a Jesús con el alma limpia, con el espíritu limpio”.

El Arzobispo de Lima animó también a los miembros de la hermandad de San Judas Tadeo a ser siempre humildes, amables y comprensivos. “No es fácil ser humilde por tu cuenta. Para ti, es saber escuchar a tu esposa, obedecer a tus padres, buscar siempre la verdad, perdonar a aquel amigo. El Señor te responderá: quiero verte y escuchar tu oración con más frecuencia. Acerca a tus amigos a la hermandad”, indicó. 

“Que la hermandad sea un reflejo de amor, ayuda, que no hayan esos egoísmos. Que la hermandad sea un espejo de paz, gozo, amistad, sinceridad, humildad. Hagamos ese compromiso”, culminó el Pastor de Lima.

Al término de la Santa Misa, el Cardenal Juan Luis Cipriani recibió de parte de los miembros de la Hermandad de Caballeros de San Judas Tadeo la “Gran Orden San Judas Tadeo en Primer Grado”, máxima distinción de dicha institución.

   
 

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