Lima, 14 de setiembre de 2008

 
   
 

“Un matrimonio sin cruz se destruye, una familia sin cruz se corrompe”

Este domingo 14 de septiembre, al celebrarse la Fiesta de la Exaltación de la Cruz y el Día de la Familia, el Cardenal Juan Luis Cipriani celebró la Santa Misa en la Basílica Catedral con la participación de los miembros de la Comisión Arquidiocesana de Familia, de delegaciones de los grupos de Pastoral Familiar y fieles en general de las parroquias de la Arquidiócesis de Lima. También estuvieron presentes las principales autoridades académicas, profesores y alumnos de la Universidad Tecnológica del Perú con motivo del décimo primer aniversario de creación de esta institución universitaria.

El Pastor de Lima afirmó que una familia donde la cruz esté en el centro, será una familia fuerte, estable y unida. El matrimonio será sacramento indisoluble y habrá permanencia.

Señaló que la gran parte de los problemas que se suscitan en la infidelidad del matrimonio son por huir de esa luz que es la cruz, la entrega del marido a su mujer y viceversa, el sacrificio diario por la educación de sus hijos, ese amor que se va alimentando en la medida que mata al egoísmo. “Un matrimonio sin cruz se destruye, una familia sin cruz se corrompe”, afirmó.

Recordó que “Juan Pablo II nos decía: ‘Familia sé lo que eres’. Célula fundamental de la sociedad, el mejor lugar para criar a los hijos, serenidad de la organización social y el complemento divino del amor humano”.

El Cardenal Cipriani pidió a la Virgen María que proteja y promueva a que la familia encuentre un remanso de paz, en donde los hijos puedan educarse con esa serenidad, ternura y cariño.

“Que la escuela y el colegio sean un complemento de la familia y no un adversario; y, que la legislación respete la naturaleza humana de lo que es la familia, no solo en la dimensión sacramental, sino en la dimensión natural del complemento de hombre y mujer que genera esa sociedad nuclear que por siglos ha sido y es fundamental para la humanidad”, añadió.

También el Arzobispo de Lima mencionó que fácil se ha hecho en el lenguaje diario llamarle cruz a lo desagradable. “Para los cristianos  la cruz no es esa cruz, sino el momento del amor, del perdón, del muero para que vivas, disminuyo para que crezcas, de la humildad para la verdad, de la libertad dentro de la norma moral y de la dignidad de la persona humana”.

“La lógica de la cruz no brota de nuestra manera de pensar, de lo que digan los medios o de lo que opine la mayoría, brota de un corazón que mira a Cristo”, expresó.

Finalmente, el Cardenal Cipriani invitó a todos los fieles acompañar con la oración al Papa Benedicto XVI en su visita al Santuario de Lourdes, en Francia, con motivo de los 150 años de la aparición de la Virgen María.

   
 

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