Lima, 21 de setiembre de 2008

 
   
 

“El sentido de nuestra vida es vivir para los demás”

El domingo 21 de septiembre en la Santa Misa que presidió en la Basílica Catedral de Lima, el Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, pidió de manera especial para que haya un inmediato levantamiento de la huelga médica. Imploró al Señor, para que ilumine a los responsables y -ante todo- se respete a los enfermos.

Durante su homilía, el Pastor de Lima agradeció la visita de dos sacerdotes de la Diócesis de Getafe (España), el Padre Jesús Parra y el Padre Enrique Roldán, quienes estuvieron durante un mes en nuestra Arquidiócesis colaborando en las visitas a los colegios, parroquias y hospitales en el marco de la Gran Misión de Lima.

“Hoy, cuando están a punto de volver a su diócesis, les agradecemos, comprometiéndonos a rezar por la diócesis de Getafe, en este intercambio de dones: la comunión de los santos”, mencionó el Arzobispo de Lima.

En tal sentido, el Cardenal Cipriani recordó que la Gran Misión de Lima es motivo de gozo, paz, alegría. “No seamos egoístas diciendo no tengo tiempo. Revístete en Cristo, reza, medita, lee un poco la palabra de Dios, busca a tus amigos y acércate a los sacramentos y verás cómo despiertas deseos de conversión. En esta Gran Misión de Lima no hay motivo más que para estar alegres”, recomendó.

Asimismo, recordó las palabras del Santo Padre Benedicto XVI, quien nos recuerda que quienes trabajan con Cristo y para Cristo ya tienen un gozo anticipado del Cielo.

“El Papa nos lo explica y nos dice: trabajar por Cristo, ser miembros de esta Gran Misión ya es un anticipo del cielo y en medio del dolor, sufrimiento, dificultades, uno ve una luz que le permite ofrecer su vida, dedicar su tiempo y atender a los demás”, dijo.

Por ello exhortó a los fieles a fortalecer su vocación de servicio. “El sentido de nuestra vida es vivir para los demás. El que está casado: en el matrimonio, en la familia, en un servicio público, en la enfermedad, todos cumpliendo esa maravillosa misión para la cual hemos sido traídos al mundo: amar a Dios, al prójimo, y poner mucho empeño en trabajar bien”, señaló.

Aconsejó también reservar diariamente un momento de recogimiento, en el cual se dialogue profundamente con Jesús. “Apartado de otras preocupaciones te pones delante de Jesús: en tu casa, en la Iglesia, en el hospital, en las calles, te recoges un momento y le dices: Jesús, ¿qué quieres de mí? Si no mantienes viva esa relación, esa amistad, es posible que vayas haciendo tus caprichos, ideas, tus planes, y Jesús te dirá: no me entiendes”, manifestó.

El Arzobispo de Lima también conminó a los fieles a mantener esa lucha diaria por ser santos. “Todos los días unos minutos delante de Jesús, recordar que está en ti, que es tu amigo, que te habla, te conoce y te está pidiendo: ¡ábreme la puerta, yo no me voy a imponer, déjame entrar en tu corazón, en tus pensamientos, en tus deseos, y juntos cambiaremos, mejoraremos y avanzaremos!”, culminó.

Concluida la Misa, el Cardenal Cipriani entregó unos obsequios (chompas de lana de alpaca) a los sacerdotes de la diócesis de Getafe, quienes mañana lunes 22 se septiembre retornan a España..

   
 

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