Lima, 08 de abril de 2009

 
   
 

“Seamos el Buen Pastor unos para otros”

“El próximo 19 de junio se iniciará el Año Sacerdotal que ha sido proclamado por el Papa Benedicto XVI y en el que todos los sacerdotes están convocados a ser mejores hijos del Santo Padre, fieles en la oración y en el Magisterio”, manifestó el Cardenal Juan Luis Cipriani a los más de doscientos cuarenta presbíteros que renovaron sus compromisos de fidelidad sacerdotal, en la Misa Crismal que presidió en la Basílica Catedral, el Miércoles Santo.

El Arzobispo de Lima expresó que son tiempos en que tantas veces de modo enormemente abusivo e injusto se maltrata al Papa Benedicto XVI, por lo que pidió a los sacerdotes “¡Que vean los fieles en las parroquias el cariño, la oración, la fidelidad y la entrega al Santo Padre!”

“Por eso, también nos comprometemos este año, de manera especial, a celebrar el Año Sacerdotal o la Fiesta del Sacerdote con esta dimensión especial, más unidos al Papa con obras y de verdad”, expresó el Cardenal Cipriani.

Importancia de la dirección espiritual

El Pastor de Lima dijo que es en la dirección espiritual donde uno encuentra el lugar adecuado, el ambiente sobrenatural para abrir el alma a otro hermano sacerdote o en la formación de los seminarios. “Sin dirección espiritual es muy difícil perseverar”.

En su homilía -dirigiéndose al clero- señaló “Tenemos esas dos alternativas: la de ser Cristo que va sanando y que es un gozo infinito; o el activista vacío que está en todas partes y en ninguna y que no sabe para que se hizo sacerdote”.

“Hoy el gran enemigo de la Iglesia es el hombre de Dios tibio; es decir, el que quiere quedar bien con todos, el que acomoda la doctrina a los gustos de la gente, el que por contentar nunca quiere agotar la verdad de Cristo, el que reza poco y lo sabe todo, el que huye de la mortificación dando la espalda a esa cruz diaria que le pide el trabajo y el esfuerzo”, añadió.

Vivir la virtud de la pobreza

El Cardenal Cipriani también invocó a los sacerdotes a tener un criterio de modestia en el modo de vivir. “Recuerden también que los bienes temporales de la parroquia y de los colegios parroquiales son de la Iglesia y no son propiedad personal”, expresó.

Al concluir, el Cardenal Cipriani señaló que la soledad nunca es buena acompañante. “Por favor, en nombre de Cristo seamos el Buen Pastor unos para otros”, dijo al pedir a los sacerdotes cuidar mucho la virtud de la santa pureza que le da una grandeza maravillosa a la vocación sacerdotal. 

Al mismo tiempo, el Pastor de Lima pidió oraciones por todos los sacerdotes y también por aquellos que no fueron fieles a su vocación.

Renovación de promesas sacerdotales y bendición de Santos Óleos

Al concluir la homilía, más de doscientos cuarenta sacerdotes renovaron sus promesas de fidelidad a todos los compromisos sacerdotales que asumieron el día de su ordenación, recordando de esta manera la unidad existente entre el Pastor y sus presbíteros.

Luego se llevó a cabo la consagración del Santo Crisma y la bendición de los Santos Oleos de los Enfermos y de los Catecúmenos.

La Misa Crismal estuvo concelebrada por el Nuncio Apostólico en el Perú, Monseñor Bruno Musaró; el Obispo Auxiliar de Lima, Monseñor Adriano Tomasi; por los Obispos Auxiliares Electos de Lima, Monseñor Guillermo Abanto y Monseñor Raúl Chau así como por otros obispos del episcopado Peruano, religiosos y sacerdotes de la Arquidiócesis.

   
 

Sala de Prensa
Jr. Chancay Nº 282. Lima 1 Tlf. 203-7736
prensa@arzobispadodelima.org

   
 

[Notas del Arzobispado de Lima] [Homilías del Cardenal Cipriani]
[El Santo Padre] [Archivo Arzobispal] [Notas sobre el Legado Riva Agüero]