Lima, 26 de enero de 2009

 
   
 

Dedicación de Iglesia Nuestra Señora de la Alegría

El domingo 25 de enero, día de la Conversión de San Pablo, el Cardenal Juan Luis Cipriani hizo la dedicación de la Iglesia Nuestra Señora de la Alegría en una Santa Misa que congregó a obispos, sacerdotes, comunidades religiosas, autoridades municipales y a más de mil fieles en la Urbanización Torres de Limatambo, San Borja.

La ceremonia inició con la aspersión del agua bendita a todos los fieles reunidos en la Iglesia como signo de penitencia y en recuerdo del bautismo. Posteriormente, entregaron al Cardenal Cipriani los planos de la construcción como símbolo de la entrega de esta iglesia al servicio de los fieles.

Durante la homilía, el Arzobispo de Lima recordó que la conversión de San Pablo nos exhorta a darnos cuenta que la vida es un permanente volver a Dios. “La vida de todos nosotros es hacer como el hijo pródigo todos los días, darnos cuenta que nos alejamos de Dios y volvemos a la casa del Padre”, señaló.

El Pastor de Lima también agradeció a todas las personas que colaboraron en la construcción de esta Iglesia que beneficiará a más de 56 mil fieles.

“Damos gracias a tanta gente e instituciones que a lo largo de más de cuatro años han puesto su granito de arena con el que se ha formado este templo. Los animo a que siempre mantengan limpia la casa de Dios, se administren los sacramentos de una manera cuidadosa, se predique la palabra de Dios de manera generosa y de esa manera veremos cómo esa conversión llega a nuestros hogares”, exhortó.

Concluida la homilía, se llevó a cabo la colocación de las reliquias de los santos en el ara o piedra del altar, como signo de la comunión de todos los Santos. En el altar de Nuestra Señora de la Alegría se depositaron las reliquias de San Francisco de Sales, San Francisco Javier, San Vicente de Paúl, San Vicente Ferrer, Santa Teresa de Jesús y Santa Magdalena Sofía Barat.

Acto seguido, se realizó la crismación del altar simbolizando a Jesucristo como piedra angular de la Iglesia; así como la incensación del altar y de la Iglesia para significar el sacrificio de Cristo y expresar que por esta dedicación, la Iglesia llega a ser casa de oración.

Culminada la Santa Misa el Padre Rafael Reátegui Cabrera, párroco, agradeció a todas las personas que hicieron posible el sueño de la comunidad de tener una Iglesia. También manifestó que la dedicación de ésta es una fiesta que se recibe con júbilo y se le entrega al Arzobispo de Lima como un regalo en el décimo aniversario del inicio de su ministerio episcopal en la arquidiócesis de Lima. 

Concelebraron con el Pastor de Lima, Monseñor Adriano Tomasi, Obispo Auxiliar de Lima; Monseñor Salvador Piñeiro, Obispo Castrense; Monseñor Mario Busquets, Obispo Prelado de Chuquibamba; el Padre Rafael Reátegui, párroco de Nuestra Señora de la Alegría; los padres Fernando Noriega y Jorge Sánchez, Vicarios Parroquiales; así como un conjunto de sacerdotes amigos de la comunidad de Nuestra Señora de la Alegría.

   
 

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