Lima, 19 de febrero de 2009

 
   
 

Mons. Pedro Hidalgo: “El laico no tiene por qué tener una formación de segunda”

Publicamos una entrevista a Monseñor Pedro Hidalgo Díaz, rector de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima. En ella resalta el compromiso que tiene dicho centro de estudios por brindar a los laicos de la Arquidiócesis una enseñanza de nivel, dirigida por los mismos profesores que forman a sus sacerdotes.

Monseñor Pedro Hidalgo: ¿Cómo surgió la idea de dar el Diplomado de Teología para laicos con mención en Ciencias Bíblicas en la FTPCL?

Hace un tiempo cuando era solo profesor de la Facultad de Teología conversé con dos de los rectores, que allí hubo en diversos momentos, y les expresé que me parecía que la Facultad tenía una deuda con la Arquidiócesis de Lima, en el sentido de formar mejor al laicado de nuestra misma arquidiócesis.

Me parecía que una arquidiócesis que cuenta con una Facultad de Teología, debía aprovechar ese centro de estudios no sólo para la formación de los futuros sacerdotes, sino también para formar a sus propios laicos. Si bien es cierto que hay diversas iniciativas de formación laical, a veces, con muy buena voluntad, muchos organizan cursos, pero sin la debida consistencia académica.

Es por ello, que cuando me encargaron el rectorado de la Facultad de Teología uno de los primeros puntos de mi agenda fue lo que en algún momento sugería a otros Rectores. Es así, que prácticamente durante dos años estuve dando vueltas  a la posibilidad de poner en marcha un programa de formación laical; estudiando la factibilidad de este diplomado. Cuando se vio que era posible y factible el proyecto tanto porque, la ley lo permitía; porque estaba dentro de las competencias de la Facultad y también porque los profesores admitían el compromiso, se echó a andar este Diplomado de Teología con mención en Ciencias Bíblicas.

Uno de las fortalezas que quisimos tuviese este programa es que fuéramos los mismos profesores que formamos a los futuros sacerdotes quienes formemos a los laicos. Porque, el laico no tiene por qué tener una formación de segunda. Nuestra Facultad les ofrece que tengan una formación de nivel, dirigida por los mismos profesores que forman a sus sacerdotes.

¿Con cuántos alumnos comenzaron?

Comenzamos con noventa alumnos. De la primera promoción, como es natural, algunos por exigencias laborales o de otra índole, fueron postergando o llevando menos cursos, y es así que el 6 de diciembre egresó la primera promoción con 35 alumnos. Se trata de los que cursaron todas las materias exigidas en su debido tiempo.

¿Cuándo comenzó el diplomado?

El diplomado comenzó en abril del 2007 y la primera promoción terminó en diciembre de 2008. Actualmente quedan estudiando alrededor de sesenta alumnos y hay nuevas convocatorias para abril de este año.

Los laicos que han cursado este diplomado han tenido clases dos veces por semana, de 6:00 p.m. a 9:00 p.m., haciendo un número de 380 horas académicas y los estudios han sido bastante exigentes.

¿A quién está dirigido el curso?

A los laicos en general, pero particularmente a los agentes pastorales, que colaboran en las parroquias o están empeñados en alguna otra labor pastoral. Pero también se han inscrito algunos motivados solo por un deseo de una mayor formación en su fe y que, a partir del diplomado, han asumido un compromiso pastoral, motivados por algún compañero que trabaja en alguna parroquia, y conociendo el apostolado que hace, se han insertado en alguna comunidad parroquial.

Este curso está dirigido a laicos en general y de preferencia personas que tienen una vinculación pastoral con alguna realidad eclesial. Como requisito se pedía que algún sacerdote les presentase y ese laico en general por lo menos tenía que tener la mínima vivencia de fe cristiana.

También ha habido gente joven. Se pedía que todos tuvieran estudios universitarios, de preferencia concluidos o muy avanzados. Ha habido gente mayor, catedráticos, oficiales de la Fuerzas Armadas, economistas, abogados, es decir, profesionales de las diversas ramas y egresados de diversas universidades, por ende, el auditorio que hemos tenido ha sido muy interesante.

¿Cómo les ayuda este curso a los que lo están siguiendo?

Fue muy bonito escuchar a los primeros egresados de este diplomado en su ceremonia de conclusión de estudios decir: “Ahora que nosotros terminamos, le pedimos a la Facultad que no nos abandone. Nosotros queremos seguir siendo formados”. Incluso hicieron un elenco de temas sobre los cuales ellos quisieran seguir profundizando.

Lo que decían muchos es que les ha ayudado a vivir mejor su fe, su encuentro con el Señor y a sentir la necesidad de seguir formándose, porque se dieron cuenta que mientras antes de estudiar en la Facultad ellos creían que sabían, al estudiar se dieron cuenta que no sabían muchas cosas.

También una persona dijo en la ceremonia de clausura: “padre, ahora rezo mejor, con más intensidad y más ganas, porque he aprendido algo más acerca de Dios”. Otros decían: “ahora me doy cuenta que antes yo tenía una fe de carbonero; y, que ahora puedo tener una fe un poco más adulta y que tengo que seguir profundizándola”.

A causa de este sentir de nuestros primeros egresados hemos quedado con ellos que a partir de marzo o abril del 2009 haremos unos Círculos de Estudios, profundizando algunos temas de los que a ellos les interesan y que creemos que podemos seguirles ofreciendo toda vez que son ya los que tienen alguna base teológica. Esto nos obliga a la extensión en la Facultad.

¿Cómo surge el Diplomado en Ciencias Religiosas?

El Diplomado en Ciencias Religiosas surge también como una posibilidad de formar más a los agentes pastorales. Esto fue pensando más en ellos, ya que no todos los laicos que quieren formarse pueden tener dos noches todas las semanas del año para formar cuatros semestres y estar con ese ritmo exigente, pero muchos sí pueden disponer del verano.

Entonces, pensamos la posibilidad de este Diplomado en Ciencias Religiosas, que se cursase durante los meses de verano y que en el fondo ofrece los fundamentos de la fe; se trata de una explicación detallada, suficiente y a la vez profunda del Catecismo de la Iglesia Católica.

Se pensó sobre todo en personas que colaboran en la pastoral de las parroquias. Este diplomado se iba a realizar en la sede de la Facultad de Teología. Luego, en una reunión de párrocos de la Vicaría VI que abarca los decanatos 4, 10 y 14, vicaría a la cual pertenece la Parroquia Santiago Apóstol en Surco, de la que soy párroco, me propusieron se estableciese una sede también en una de nuestras parroquias.

Entonces resultó que se creó una nueva sede del diplomado en la Parroquia Nuestra Señora de la Alegría, en San Borja. El funcionamiento del programa, los profesores, el seguimiento de los alumnos lo conduce la Facultad y la parroquia ofrece el local.

También en este caso son los profesores de la Facultad los que forman a los laicos que vienen. Una sede tuvo 130 alumnos y la otra tuvo 122, es decir, el año pasado se ha tenido 252 personas en este diplomado.

El Diplomado en Ciencias Bíblicas consta de dos veranos. En cada uno de ellos se asiste a clases durante dos meses, desde mediados de enero a mediados de marzo. De tal manera, que lo que se ha terminado en marzo del 2008 es el primer módulo, y el segundo abarca de mediados de enero a mediados de marzo del 2009 en la sede de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima y en la Parroquia Nuestra Señora de la Alegría. Suponemos que continuarán los que el año pasado iniciaron, pero también vendrán otros nuevos alumnos y también ellos serán atendidos.

¿A qué público está dirigido el diplomado?

El mundo en este diplomado es más juvenil. Si hacemos un promedio de los alumnos en la Parroquia Nuestra Señora de la Alegría eran en su mayoría  catequistas de parroquias, jóvenes universitarios que trabajan en la catequesis; y entonces, era un mundo mas bien joven pero que también sienten que se les apoyó mucho en los que era su vivencia y su apoyo en la pastoral de la Iglesia.

También esto ha sido una experiencia muy gratificante para los profesores, porque es muy alentador  para uno que enseña, ver que los alumnos piden que no termine el curso. Es muy curioso porque uno se da cuenta, enseñando teología a los laicos, que el laico común de nuestras parroquias logra captar que la teología  no es un saber abstracto sino un saber para su vida, es decir, una sabiduría, una posibilidad de comprender mejor la fe para vivirla mejor, amando así mejor al Señor, para servir mejor a la Iglesia.

Entonces, así como los que terminaron el Diplomado de Teología para laicos con mención en ciencias bíblicas nos decía: “No nos abandonen, sigan ofreciéndonos cursos”, también lo decían un poco los del Diplomado en Ciencias Religiosas y pedían a su vez que pongan un tercer día de clase a la semana.

Esa avidez, ese deseo de aprender como que a los mismos profesores les estimula. Es perceptible el gran interés de los laicos por aprender.

¿Cuántos alumnos tiene en total este diplomado?

El diplomado tiene 252 alumnos en total en las dos sedes.

¿Cómo les está ayudando este curso a los que los están siguiendo?

Yo creo que la mayor parte son agentes pastorales y a partir de esta formación descubren que, es muy diferente que un catequista tome en sus manos un libro de catequesis, apunte unas cuantas ideas sobre un tema en particular de las dos hojas del manual de catequesis y piense que eso es todo lo que puede dar; y otra cosa es ir a una clase dónde te das cuenta que ese tema te lo pueden explicar o pueden hablarte de él por más de cuatro horas.

Hay un universo por descubrir, por lo general se sienten más exigidos. Por ejemplo, los que fueron de mi parroquia al diplomado luego llegaron con más exigencia de querer entender y comprender más las cosas, de conseguir más material para leer y profundizar temas.

Entonces, yo creo que les ayuda a despertar una sana curiosidad por conocer su fe, por profundizarla, por captar mejor el misterio cristiano que es lo que la teología explica.

Mons. Hidalgo nos puede comentar  sobre el Curso de Preparación para el Sacramento del Matrimonio que ofrece el Instituto de Familia.

La Facultad creó, a iniciativa del señor Cardenal, el Instituto de Familia. Éste ha comenzado sus actividades académicas con un curso de cuatro meses que terminó en diciembre y que se clausuró en enero. Comenzó con el Curso de Preparación para Agentes de la Pastoral Prematrimonial Inmediata, es decir, para las parejas que preparan a los que quieren contraer matrimonio.

La razón de este curso es que con mucha buena voluntad y esfuerzo, en distintos lugares de Lima, en parroquias y movimientos, se ofrecen cursos de preparación prematrimonial. Pero algunos, de repente, son estupendos  en la parte más psicológica, pero les falta profundizar en la parte teológica. Otros quizá son estupendos en la parte teológica, pero les falta la parte humana. Otros, de repente, son muy buenos en los temas de las relaciones entre personas, pero no vieron bien la parte sacramental.

¿Y este curso cómo está estructurado?

Nosotros hemos creado un curso, por iniciativa del Cardenal Juan Luis Cipriani, en el que tocamos diversos aspectos como la Teología de los Sacramentos, ya que el  matrimonio es un sacramento, entonces, es preciso comprender qué es un sacramento en sí.

Luego, la Teología del Matrimonio, que se sepa exactamente: ¿Qué es el matrimonio católico? ¿Qué significa? ¿Qué supone? ¿Cuáles son sus propiedades esenciales? ¿Cuáles son sus características y fines?

A su vez, el matrimonio está enmarcado en una normativa que es el Derecho Canónico: ¿Cómo se debe celebrar? ¿Cuáles son los requisitos? ¿Qué cosas podrían invalidar el matrimonio?

También es importante el aspecto humano, porque son personas quienes se casan, de allí que se trate de la antropología, el estudio filosófico y psicológico del ser humano: ¿Qué cosa es el ser humano? ¿Por qué el ser humano vive en pareja? ¿Cuáles son las posibles dificultades de la vida en pareja? ¿Cuáles son las riquezas en la vida de pareja?

El matrimonio, además,  siendo un sacramento, supone un estilo de vida que de ahí se deriva, surge entonces  toda la Moral del Matrimonio, los temas relativos a la moral matrimonial, la castidad conyugal, la moralidad de los actos que tiene que ver con la transmisión de la vida, la bioética y la biojurídica.

Luego, otros temas que se ha tratado, son aquellos relacionados con la transmisión de la vida en sí. Hoy que se habla tanto de fecundación artificial y planificación familiar, damos una visión cristiana de todas estas temáticas, especialmente candentes, urgentes, y a veces, mal entendidas, con el riesgo de que se difunda una cultura antivida.

Todo esto ha sido desarrollado por profesionales de diversas áreas: teólogos, médicos, psicólogos, obstetras, filósofos, canonistas, entre otros, es decir, varios profesionales de las diversas disciplinas que están comprometidas en este tema.

La idea es ofrecer a quien prepara, muchos elementos para que no se circunscriban a un formato dado, porque tenemos que ser bien realistas y tomar conciencia de  que muchas veces en las diversas catequesis que se hacen o en la preparación del matrimonio uno puede llegar y comprar un libro de esquemas catequéticos y circunscribirse a eso. Claro, ese material te da lo esencial, pero si una pareja te pregunta algo que va más allá  y que no estaba en el material, te crea problemas.

Vuelvo a afirmar que la idea es dar un universo muy amplio para que estas personas puedan salir al frente de su tarea de formar a las parejas que quieren contraer matrimonio con los mejores conocimientos. Primero, enriquecerse ellos en la visión cristiana del matrimonio, y luego, poder enriquecer a los demás.

¿Cuántos alumnos tuvieron en este curso?

Hemos tenido 110 participantes durante estos cuatro meses que duró el  Curso de Preparación para el Matrimonio, que se inició en la última semana de agosto y se clausurará el 27 de enero.

Por otro lado, ¿Qué proyectos tiene el Instituto de Familia de la FTPCL para este año?

En el 2009, se volverá a realizar otra edición del Curso de Preparación para el Matrimonio, una oportunidad para quienes en la pasada edición no pudieron inscribirse debido a la capacidad del local que es limitada. Este curso empezará a mediados de abril y terminará a fines de julio.

Además de ello, vamos a organizar algún curso de extensión mensual sobre algún tema que tenga que ver con los problemas de la familia y la vida, como: los ancianos y familia, la función de los padres, la defensa de la vida, entre otros. Entonces, se harán pequeños cursos de dos o tres días a la semana, que se irán ofreciendo durante todo el 2009.

Finalmente, tal vez se hará una formación más amplia en temas de familia y de vida, con un Diplomado, probablemente hacia el 2010.

   
 

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