¿Cuándo se inició la Gran Misión de Lima?
La Gran Misión de Lima se inició el lunes 28 de abril de 2008, en la Solemnidad de Santo Toribio de Mogrovejo, segundo Arzobispo de Lima y Patrono del Episcopado Latinoamericano. Su culminación está prevista para el año 2010 con la organización de un Congreso Eucarístico y Mariano en la Arquidiócesis de Lima.
¿Por qué convocar a la Gran Misión?
Acogiendo el llamado a una Gran Misión Continental que acordaron llevar a cabo los obispos en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, en el Santuario de Aparecida en mayo de 2007; el Cardenal Juan Luis Cipriani anunció la convocatoria a la Gran Misión de Lima en su última homilía de 2007.
La Gran Misión de Lima quiere llevar con esperanza a todos los hogares el anuncio de la Buena Nueva, la presencia de Jesús y de María, la coherencia de vida de los cristianos, ese remar mar adentro para convertimos en verdaderos discípulos de Cristo. Contribuiremos a preparar la Gran Misión de Lima conociendo mejor nuestra fe; en la Palabra, sabiéndola enseñar a los demás; en el corazón, dando ejemplo.
¿A qué está llamada la Gran Misión en la vida de la Arquidiócesis?
La Gran Misión de Lima está llamada a dar muchos frutos de santidad, de bienestar,
de ilusión en la familia, en la juventud y en la educación a todo el mundo. Queremos
reforzar la identidad de los hijos de Dios en la Iglesia Católica. Hay un gran desafío
en este mundo globalizado donde la información es cada día más intensa. "Nada hay más hermoso
que haber sido alcanzados, sorprendidos,
por el Evangelio, por Cristo. Nada hay
más bello que conocerle y comunicar a
los otros la amistad con Él" (Homilía
de inicio de Pontificado de Benedicto
XVI,24.IV.2005).
Lugar privilegiado de la Gran Misión
es la formación religiosa en todas sus
dimensiones y circunstancias; tanto en
la catequesis; la educación escolar y
superior; el fortalecimiento de la familia;
la práctica de la caridad al servicio de
los más débiles; el acompañamiento y
orientación de la juventud, la promoción
de las vocaciones; entre otros.
¿ Cuáles son los principales
Iineamientos o directrices de la Gran Misión?
La Gran Misión de Lima tiene tres
grandes directrices: doctrina, vida y La Gran Misión de Lima tiene tres
grandes directrices: doctrina, vida y
voluntariado. Dar a conocer la doctrina
que significa saber quién es Jesús, qué
es la Iglesia, cuáles son los sacramentos,
qué es la oración, en qué creemos, porqué
creemos, qué es la vida eterna, qué es el
pecado y la gracia.
El segundo eje es el testimonio de vida.
Hay que promover la experiencia de que
cada fiel viva un encuentro personal con
Cristo. Al experimentar ese encuentro,
nos ayudará a ser mejores y a buscar la
santidad.
Finalmente, La Gran Misión de Lima es
una ocasión para generar un espíritu del
voluntariado, que comprometa a los
católicos de Lima a ayudar al prójimo;
es decir, dar de mí a los demás, de mi
tiempo, mi dinero y mi corazón.
¿ Cuáles son las características de la
Gran Misión de Lima?
La Gran Misión de Lima tiene tres
características. La primera, es como decía
el Siervo de Dios Papa Juan Pablo II "Nueva en su ardor", que significa que
se puede traducir en la cercanía con
Cristo, en adoración al Santísimo, en la
celebración cuidadosa, intensa,
participada de la Santa Misa; en la
facilidad para acercarse a la
Reconciliación y a los Sacramentos de
iniciación cristiana.
Que sea fácil que en la Iglesia se
pueda orar, encontrarse con Jesús, que
las familias tengan la certeza que de pueda orar, encontrarse con Jesús, que
las familias tengan la certeza que de
alguna manera la parroquia es como el
alma en el cuerpo. Finalmente, que la
parroquia sea el lugar para descubrir la
amistad con Jesús.
Yy como esto no es tan fácil, la segunda
característica de la Gran Misión de Lima
es que es "Nueva en sus métodos". La
parroquia y la Iglesia tienen el deber de
acercarse a los hogares y a los lugares
de trabajo. Por lo tanto, la Parroquia
tiene que hacerse presente a través de
grupos de laicos, señores, señoras,
matrimonios. Aunque, más que la
parroquia ¡Jesucristo! El tiene que
hacerse presente con la catequesis, con
las visitas a enfermos, con charlas
familiares que organicen los laicos y a
los que el párroco deberá dar su apoyo.
También se procurarán llevar a cabo
entronizaciones del Señor de la Divina
Misericordia, del Sagrado Corazón de
Jesús, del Corazón Inmaculado de María;
la difusión del Rosario en familia.
y en tercer lugar, la Gran Misión de
Lima debe ser "Nueva en su expresión".
Hay que aprender a llevar el mensaje de
Cristo completo, íntegro, pero con
palabras y modos asequibles. Uno de los
grandes problemas de
nuestra época es que el lenguaje se ha
empobrecido tanto que no es fácil
transmitir la fe. En el lenguaje actual del
correo electrónico, del celular y del
Internet transmitir la fe se ha convertido
en un gran desafío también del lenguaje.