Pastor de Lima: “Nuestra vida
no se acaba en este mundo”
Queridos hermanos en Cristo
Hoy domingo celebramos una solemnidad especialmente bonita en la Iglesia, porque recordamos ese gran misterio, el día en que Jesús delante de sus apóstoles hace ese milagro, convierte el pedazo de pan en su cuerpo y el vino en su sangre. Quedándose con nosotros como alimento.
Cuando alguien quiere a su familia, a su esposa, a su hija, a su mamá, gusta tener un cuadro, una imagen, una foto o unas palabras dedicadas para recordarlo siempre con cariño.
Sin embargo, Jesús, que es Dios pudo hacer algo mucho más grande, no nos dejó una foto, ni un signo o unas palabras, se quedó Él con nosotros. ¡Qué gran misterio, porque sólo la fe me dice que en la hostia está el Cuerpo de Cristo!
Tantas veces hemos pensado en este misterio y sin embargo nos encontramos con la gran pregunta ¿Por qué dudo? Si nos dijeran que tenemos un millón de soles en el banco y que basta ir para que nos entreguen, iríamos corriendo.
Y aunque siempre nos digan que Dios está con nosotros, que se encuentra en la Eucaristía y que está en cada misa no vamos corriendo hacia Él. Solemos creer, pero no corremos, aunque aceptamos esta verdad -porque nosotros todos somos creyentes-.
Pero, ¿No es verdad que tantas veces preferimos algo que se toque, algo que se vea o algo que nos sea útil? Preferimos que nos den un buen sueldo o un honor.
Semana Eucarística tiempo de preparación
Y mientras tanto, Jesús se ha quedado con su cuerpo en la Eucaristía, esperando que vayas a visitarlo. Esta es una gran fiesta que toda la semana en todas las parroquias de Lima hemos venido celebrando, poniendo delante del pueblo, el cuerpo de Cristo en la Hostia Santa.
Les comento que yo he estado el día lunes en la catedral con grupo maravilloso de neocatecumenales. El martes he ido a un santuario maravilloso, el del Señor de la Divina Misericordia. El miércoles me he trasladado a esa parroquia cerca de la Videna a “San Juan Macías”.
El jueves estuve en una Iglesia de Balconcillo. El viernes en ese otro templo de nuestra santa, Santa Rosa, en Lince. Y el sábado nuevamente con grupos de católicos en la Catedral de Lima.
Esta mañana hemos tenido esa procesión maravillosa alrededor de la Plaza Mayor, que nos sirve para reflexionar y darnos cuenta que Cristo está con nosotros.
“Mi reino no es de este mundo”
Yo me atrevería a dividir aquellos que piensan que el mundo se acaba en esta tierra, y por otro lado a aquellos otros que pensamos que el mundo empieza en esta tierra y termina en el cielo.
Hay una gran diferencia, imagínense que les dijeran que van a vivir diez años, o que va a vivir ochenta años, entonces tus días los pasarías pensando que todo se acaba aquí.
Ahora te planteo una pregunta, ¿Cuánto tiempo va a durar tu vida? Aunque no lo sepas ésta va ha tener una duración y por lo tanto todas tus aspiraciones las pondrás sobre esta tierra. Y entonces cuando tengas un dolor te agobia o cuando tengas un problema te hundes, por que para ti todo se acaba en esta tierra.
Este es el mundo, hermanos, que hoy domina alrededor de toda la humanidad, están buscando dinero, están buscando poder, están buscando hacer cada uno lo que más les gusta por que esto se acaba y junto a ellos estamos los católicos que sabemos que hay una vida eterna.
Por eso nos dice Jesús: “El que como mi cuerpo habita en mi”. Y Él que es eterno, nos hará eternos con Él, ya no tendremos ese apuro de los años, porque sabemos que estamos destinados a la eternidad.
Es un acto de amor
Él nos dice que quiere amarnos y quiere que le amemos, por eso nos entrega su Cuerpo, pero te pide que cumplas con tu conciencia, que te alejes del pecado. Porque en pecado no puedes recibir al Señor, si lo haces comerías tu condenación. El que come el Cuerpo de Cristo sin vivir en gracias de Dios come su condenación.
Y el Papa sobre este tema nos dice: “Muchos son los problemas que oscurecen nuestro tiempo, basta pensar en todos los que trabajan por la paz, en todos los que buscan la justicia para que entre todos los pueblos haya una solidaridad, basta pensar en los que defienden la vida y no quieren el aborto, basta pensar en los que defienden la familia porque entienden que el matrimonio es un sacramento santo…
Y sin embargo cuantas contradicciones, ahora que se habla de un mundo globalizado, vemos que los más débiles, los más pequeños, los más pobres, parece que tienen poco que esperar, parece que este mundo no se acuerda de ellos, y es en este mundo donde tiene que brillar la esperanza cristiana”
La Eucaristía te da la fuerza
Por eso, la Eucaristía, es ese valor que te da la fuerza que te hace ser un hombre sereno, una mujer alegre y fiel a la palabra dada. Y estos días que he pasado por esos templos he visto miles de personas, jóvenes y ancianos de toda condición adorando delante del cuerpo de Cristo y acompañándolo.
En ésta misión Remar Mar Adentro se trata de llevar el Cuerpo de Jesús, para que los que comen su cuerpo se parezcan a Él, y para que los demás puedan decir qué buen amigo, qué buena amiga, qué buen esposo, qué buen chico, por que con su conducta, con su mirada, con su cariño, está diciendo tengo a Cristo conmigo.
Hermanos el Santo Padre ha declarado este como “Año de la Eucaristía”, hagamos un propósito firme, acerquémonos a las parroquias, a la misa dominical, para limpiar las almas y comer el Cuerpo de Cristo.
Nuestra Madre Santa María, Ella la Madre de Dios, la Madre de Jesús, Nos llevará a la Eucaristía. Gracias Jesús por quedarte con nosotros Madre Santísima.
Y la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo iluminen sus hogares y les lleve a la Eucaristía. Amén
Así sea.