Queridos hermanos en Cristo,
En primer lugar quisiera brindar un saludo y mi bendición a todos los que forman parte del colegio San Norberto que cumple 40 años. A sus profesores, padres de familia, alumnos y ex alumnos, quienes practican una gran tarea en este colegio parroquial ayudando a la educación en el país y quienes celebran su aniversario de una manera especialmente gozosa, mi cariño, mi felicitación y nuevamente mi bendición para todos ustedes.
Como todos los domingos estamos apoyándonos para conocer mejor qué nos dice la palabra de Dios y hoy en la epístola de San Pablo a los Gálatas hay un canto de San Pablo a la libertad, dice: hermanos para vivir en libertad Cristo nos ha liberado, por lo tanto manténganse firmes, no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Su vocación es la libertad -dice el apóstol-, no una libertad para que se aproveche la carne, al contrario, sed esclavos unos de otros por amor, porque todo la ley se concentra en esta frase: amarás al prójimo como a ti mismo.
Ama al prójimo como a ti mismo
Hermanos amar al prójimo como a nosotros mismos, es una ley muy sencilla y muy exigente. Cuántas veces uno se queja porque no me llaman, porque no me buscan, porque no me agradecen, porque no se acuerdan de mí, porque no me acompaña si yo estoy enfermo, porque no se dan cuenta que estoy pasando un mal rato.
Pero tú ¿cómo te comportas? Solo te quejas cuando no te tratan bien, o de vez en cuando haces un examen: ¿cómo trato yo a los demás? ¿amas a tu prójimo como ti mismo?
San Pablo nos ha dicho que es la ley de la libertad. Qué bonito seria si en nuestra sociedad, en la familia, en el trabajo, en la política, en la globalización económica del mundo pudiéramos decir: “Yo trato a los demás como quisiera que me traten”. Por lo tanto, si necesito una ayuda económica yo también la daría si pudiera; si necesito perdón, es que yo también doy perdón.
Habría reciprocidad por amor, lo que el Santo Padre dice que es como la gran revolución del siglo XXI, la llamada universal de los fieles corrientes, los laicos, los bautizados.
Tú eres Iglesia
Tu joven, anciano, casado, soltero: ¿Por qué siempre que hablamos de la Iglesia estamos pensando qué dice el Obispo, o el Cardenal, o el sacerdote, o la religiosa? Yo te pregunto a ti que eres Iglesia, tú que estás bautizado: ¿Qué dice la Iglesia sobre estos temas en los que los laicos, los fieles bautizados tienen especialísima responsabilidad de ese diálogo para que la cultura refleje el amor al prójimo, la solidaridad. Para que la cultura refleje una justicia que realmente sea motivo de confianza y no de desconfianza, para que la seguridad de las calles no sea un problema solo policial, sino que el amor al prójimo me lleve a respetarlo como quiero que me respeten a mí. Y lo mismo digo en el campo político, en el campo internacional. ¿Qué fácil es quejarse? Es que no me quieren, es que se ríen de mi, es que no me perdonan, pero ¿tú perdonas?
Yo procuro ser generoso pagando el sueldo que merecen, yo procuro ser sincero sin decir mentiras, creando falsas expectativas tantas veces, y luego viene la reacción ¿me han engañado? Por eso los laicos los que están en el deporte, los que están en los medios de comunicación, los que están en la política, los que están en el campo de la justicia, los que están en el gobierno, sea el país que sea, por qué no se preguntan: ¿Eso que estas haciendo te gustaría que te lo hagan a ti?
Convierte la calle en un templo Este martes 29 de junio, día de San Pedro y San Pablo, la Iglesia entera celebra el Día del Papa. Voy a leer unas palabras del Santo Padre que hablan precisamente de los laicos, decía hace pocos días: El desarrollo de la misión profética, es decir de abrir un campo hacia delante a la sociedad es de los laicos -de la gente corriente, de la gente que está en las calles que está bautizada, que tiene fe, pero que no esta dentro de un sacerdocio de un convento- su templo es la calle, su altar es su familia, el lugar de su culto es el deporte, la política, la economía.
El Concilio Vaticano II habló claramente, diciendo que los laicos tienen que buscar el reino de Dios ocupándose de las realidades temporales; es decir el trabajo, el mundo social, económico político, deportivo, ordenándolo según las realidades de Dios.
Decía el Papa qué pena que muchas veces hay dificultades que se ventilan en periódicos, que se discuten en las calles. Qué pena que los laicos los profesionales de la economía, de la medicina, de la política hablan de la Iglesia como si fuera otra realidad. ¡Tú eres iglesia, tú tienes obligación de defender tu Iglesia con tu capacidad profesional!
Defiende a tu santa madre Con esta discusión sobre la natalidad y sí se debe aprobar o no la pastilla del día después, hay médicos que han sabido salir al frente explicando con claridad lo que hasta el día de hoy la ciencia médica dice sobre esa situación tan compleja de la pastilla del día después y han salido no para decir por qué se mete la Iglesia. No, yo soy médico, yo conozco esa situación y tengo que decir que esa pastilla es abortiva.
Por lo tanto no me conteste usted por qué se mete la Iglesia. Soy médico. Igual podría decirle yo al economista, cuando uno plantea una mayor justicia en el pago de sueldos y salarios, para que se mete la Iglesia en esto. Señor yo soy economista, yo soy administrador de empresas y la fe que tengo me lleva a defender la justicia en una mejor distribución de salarios para que todos puedan tener una vida más digna, y así podríamos pasar al campo del deporte, etc.
El Papa en estos largos 25 años -ya casi 26- nos ha ido recordando a todos, el siglo XXI esta en manos de los católicos que tienen esas diversas capacidades. Apartándose de la visión de su fe, muchas veces encontramos en la sociedad discusiones que ponen a prueba el mensaje de Cristo.
La fe ilumina la ciencia y la cultura Hermanos, al celebrar el próximo martes el Día del Papa, hombres y mujeres, niños y ancianos: ¿Qué te dice tu conciencia? Defiende a tu santa madre la Iglesia con tu preparación profesional, que jamás se pueda decir que la Iglesia no esta con la ciencia y la cultura, la fe ilumina la ciencia y la cultura, por eso San Pablo nos dice la libertad, ese querer que te traten a ti como tú tratas a los demás.
Que el Señor los bendiga a todos, y que sintamos ese llamado de la Misión Remar mar Adentro, para cada uno, en cualquier nivel, podamos explicar la fe en Dios a nuestros amigos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.