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7 diciembre de 2004
Futuros sacerdotes renovarán su compromiso filial a la Santísima
Virgen, en emotiva Vigilia por los 150 años de Proclamación
del Dogma de la Inmaculada Concepción.
Un día como hoy, hace 414 años, el entonces Arzobispo de
Lima, Santo Toribio de Mogrovejo creó en la ‘Ciudad de Los
Reyes’ la primera casa de formación para futuros sacerdotes.
En la actualidad, el Seminario de Lima lleva el nombre de su santo fundador.
Rememorando esta trascendental fecha, los 80 jóvenes que actualmente
se forman en el Seminario, renovarán su compromiso filial a la
Santísima Virgen, con una oración de ofrecimiento, durante
la Vigilia que por los 150 años de Proclamación de la Inmaculada
Concepción se realizará esta noche en la Basílica
Catedral de Lima.
Asimismo, formadores y seminaristas participarán de otras actividades
internas en el Seminario Conciliar, ubicado en el distrito limeño
de Pueblo Libre, para recordar este trascendental día que marcó
el inicio de esta institución educativa, considerada como una de
las más fecundas en toda la historia del Perú.
Este centro de formación de sacerdotes diocesanos a lo largo de
su historia ha sido vivificada por ilustres personalidades del mundo de
la cultura y la espiritualidad, y ha contado con el apoyo económico,
humano y espiritual de todo el pueblo peruano.
El corazón de la Iglesia de Lima
Por muchos años, fue la única casa de formación
de sacerdotes diocesanos del Perú. Llegó a albergar más
de 400 alumnos en sus claustros y, en su larga trayectoria colaboraron
como formadores los miembros del Cabildo Metropolitano, los Padres Vicentinos
y los Claretianos.
En 1940, el Arzobispo Pedro Pascual Farfán, por iniciativa de
Monseñor Cento, entonces Nuncio Apostólico en el Perú,
solicitó a los Misioneros del Espíritu Santo que asumieran
la dirección del Seminario, gestión que concluyó
en 1992. Este año, el Cardenal Augusto Vargas Alzamora devolvió
la dirección de este centro de formación a los sacerdotes
diocesanos de Lima.
En los últimos años, el Seminario de Lima ha sido bendecido
con muchas vocaciones sacerdotales. El actual Arzobispo, Cardenal Juan
Luis Cipriani con un equipo de sacerdotes formadores, guían un
alumnado de casi un centenar de jóvenes, que van desde el año
introductorio hasta el cuarto de Teología.
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