Jueves Santo
Es el último día de la Cuaresma. La Misa vespertina inaugura el Triduo Pascual. Es un día entrañable para el pueblo cristiano y el jueves más importante del año.
Es el día en que Cristo, durante la cena de despedida (Última Cena) antes de su muerte, instituye la Sagrada Eucaristía, da la gran lección del humilde servicio lavando los pies a sus apóstoles, y los ordena como sacerdotes mediadores de su Palabra, de sus sacramentos y de su salvación.
Posterior a la misa se traslada el Santísimo Sacramento a un lugar donde está expuesto para su adoración. Los católicos realizan también el recorrido de los 7 templos recordando los siete recorridos que hizo el Señor Jesús desde el Jueves Santo hasta el Calvario.
- 1era. Desde el Cenáculo hasta el huerto de Getsemaní, donde oró y sudó sangre.
- 2da. Desde el huerto, donde fue preso, hasta la casa de Anás, donde fue interrogado y recibió una cruel bofetada.
- 3era. A casa de Caifás, donde fue escupido y padeció graves injurias y dolores toda la noche.
- 4ta. A casa de Pilatos, el gobernador romano donde fue acusado por los judíos con muchos falsos testimonios.
- 5ta. Al palacio del rey Herodes, donde fue escarnecido por él y toda su soldadesca.
- 6ta. De vuelta a casa de Pilatos, donde fue azotado, coronado de espinas y escarnecido y condenado a muerte.
- 7ma. De casa de Pilatos al monte Calvario llevando a cuestas la cruz en la que fue crucificado.
Durante la mañana, previo a la Última Cena en todas las Iglesias Catedrales los obispos principales administradores de los misterios de Dios que regulan, promueven y custodian toda la vida litúrgica de la Iglesia que les ha sido confiada- celebran Misa Crismal Eucaristía solemne con todos los sacerdotes ("el presbiterio" de sus diócesis). En ella los sacerdotes con un solo corazón y en una sola alma renuevan sus promesas y su obediencia al Obispo.
En esta Misa se consagran los óleos, es decir, los aceites que se emplean en diversos sacramentos: bautismo, confirmación, ordenación sacerdotal y unción de los enfermos.
La consagración de los óleos se celebra precisamente este día para indicar que todos los sacramentos nos relacionan con el Misterio Pascual de Jesús y tienen su centro en la Eucaristía.
El Jueves Santo es como una "profecía" de la Pascua. En la Última Cena Jesús vivió conscientemente y de manera anticipada su Pasión y Muerte y en ese momento puso en claro el para qué iba a morir, el por qué aceptaba voluntaria y libremente la muerte cruenta.
La noche del Jueves Santo se torna oscura con la Oración del Huerto. La contemplación del dolor de Nuestro Señor comienza a estremecernos y nos prepara para comprender la profundidad de la Pasión del Señor.
