Viernes Santo
Tras el Jueves Santo llega el terrible dolor del Viernes Santo, cuando recordamos el prendimiento, flagelación, juicio, camino del Calvario, crucifixión y muerte del Señor Jesucristo.
En este día la Iglesia celebra la gloriosa Pasión de Jesús y su muerte victoriosa . Destaca como símbolo de salvación la Cruz del Señor. El Señor está firmemente clavado en la Cruz. Había esperado muchos años y en aquel día se cumplía un deseo de redimir a los hombres.
En este día se reflexiona sobre las Siete Palabras que expresó Jesús.
Primera Palabra: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23,34)
Segunda Palabra "Hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lc 23, 43)
Tercera Palabra: "He aquí a tu hijo: he aquí a tu Madre" (Jn 19, 26)
Cuarta Palabra: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mt 27, 46)
Quinta Palabra: "Tengo sed" (Jn 19, 28)
Sexta Palabra: "Todo está consumado" (Jn 19,30)
Séptima Palabra: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23, 46)
Según una antiquísima tradición, la Iglesia no celebra los sacramentos en este día ni el siguiente . El altar debe estar desnudo por completo: sin cruz, sin candelabros, sin manteles.
Ayuno y abstinencia se incluyen como precepto a obedecer, como lo dice el Código de Derecho Canónico en el número 1251, 1252 y 1253, en el cual se califica como días de guardar ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Las edades de los penitentes son de 14 a 59 años.
El ornamento sacerdotal para esta solemnidad es color rojo. La primera parte es la Liturgia de la Palabra y la Oración Universal . Se lee la Pasión del Señor según el Evangelio de San Juan.
La segunda parte es la Adoración de la Cruz : el leño del Calvario no es sólo un suplicio, sino sobre todo la cruz exaltada. El celebrante, los ministros y los fieles van a postrarse sucesivamente delante del crucifijo en señal de adoración de Cristo, triunfante por la Cruz.
La tercera parte es la Sagrada Comunión que se distribuye únicamente a los fieles dentro de la celebración de la Pasión del Señor; a los enfermos, que no pueden participar en dicha celebración, se les puede llevar a cualquier hora del día.
