Arzobispo de Lima

El Buen Pastor conoce nuestros corazones – IV domingo de Pascua

Este domingo 12 de mayo la Iglesia de Lima se congregó en la Catedral para celebrar la Santa Misa presidida por el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Mons. Carlos Castillo.

Mons. Ciro Quispe Lopez, Obispo Prelado de Juli, fue el encargado de la homilía: «Soy el obispo más alto del país porque trabajo a más de cuatro mil metros de altura del Perú, en el altiplano, en la tierra de Juli», comentó.

«Hoy es un domingo especial porque estamos en el tiempo de la Pascua de resurrección, tiempo en que Jesús estuvo en medio de su tierra, en medio de sus apóstoles confirmando este misterio grande de la resurrección», añadió Mons. Quispe.

Jesús: el buen Pastor de nuestro pueblo

Este domingo es doblemente especial para la Iglesia universal porque «rezamos por las vocaciones, y el Señor nos dice que será pastor de nuestro pueblo», y también celebramos la fiesta de las mamás, por lo que «rezamos por ellas y expresamos nuestro cariño».

Hay que saber vivir el tiempo, el espíritu del tiempo. Hoy el espíritu de este día nos impulsa a abrazar a nuestras mamás y decirles cuánto las amamos, porque una expresión entra en el corazón y se queda ahí.

"Mis ovejas escuchan mi voz" [Juan 10:27]

«Estas palabras se las dijo a un pueblo campesino de Israel que vive entre ovejas, vacas y animales. El campesino curiosamente tiene una relación muy cercana con sus animales, y Jesús nos habla en lenguaje de campesinos», reflexionó Mons. Ciro Quispe.

«Acá hay una palabra importante: ‘mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco’. Conocer es una relación más profunda que un conocimiento hermético. Cuando un judío habla de un conocimiento, habla de una relación profunda».

¿Quién se conoce a sí mismo? – preguntó Quispe – «Es difícil conocerse, un momento estás alegre, otro triste, un día prometes fidelidad y después traicionas, un día manifiestas amor y otro haces sufrir».

Es por eso que el «conocimiento deviene de otro. Jesús nunca ha dicho: yo me conozco, él nos dice que conoce a sus ovejas»

El misterio de la relación

Conocer es un desafío, es un «proceso». Hoy estamos en una situación precaria en esta relación de conocimiento porque «algunas personas se aman se prometen todo, y al poco tiempo se están maltratando, pegando, humillando, e incluso hay hombres que no se conocen a sí mismos y por celos matan a sus esposas».

«Jesús dice que conoce a sus ovejas porque es el otro que te conoce en la medida en que abras tu corazón. Mientras no abras tu corazón nadie te va a conocer. Mientras no te des a conocer nadie va a entender los misterios que hay dentro de tu corazón», señaló.

En el misterio del conocimiento y la relación surge la vida. Solo en el conocimiento profundo íntimo surge la vida.

El misterio de la vida del buen pastor es el conocimiento, y el «conocimiento significa relación. Nosotros nos conocemos a través de una relación sincera, y la relación produce vida».

¿Qué es lo que te hace feliz? «La relación con el otro» responde Mons. Quispe, «la felicidad te viene de otra persona, cuando te saluda, te conversa, te acompaña. En el nivel más alto, la felicidad te viene de Jesús que da vida eterna».

«Llenémonos de esta vida del Señor y transmitamos vida a nuestros hogares. Volvamos a casa no para discutir, vayamos a transmitir vida. Bendigamos al Señor, recemos nuestras mamás que nos han dado vida y por las vocaciones en nuestra Iglesia», concluyó.