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Instrumentum Laboris: principales propuestas

La Secretaría General del Sínodo de los Obispos presentó Instrumentum Laboris, documento de trabajo que se estudiará durante la celebración del  Sínodo Amazónico que se llevará a cabo entre el 6 y 27 de octubre de este año (leer documento completo).

Esta publicación es el resultado de un proceso de escucha de los pueblos amazónicos que se inició con la visita del Papa Francisco a Puerto Maldonado (Perú) en enero de 2018, y que se extendió durante el resto del año con la consulta a todo el pueblo de Dios presente en la región amazónica.

La elaboración del “Instrumentum Laboris” tiene su base en la voz de la Amazonía, buscando siempre responder al grito del pueblo y del territorio amazónico por una ecología integral y por nuevos caminos, a fin de fomentar la capacidad de profecía en la Amazonía.

El documento propone trabajar varios puntos importantes para el desarrollo de una acción pastoral más efectiva, adaptándose a las necesidades propias de los pueblos de la región amazónica. A continuación resaltamos los aspectos más relevantes:

Diversas amenazas para la Amazonía

La destrucción del medio ambiente, la violación de los derechos humanos, sobre todo a los pueblos originarios, son solo alguna de las amenazas que sufre la región amazónica en la actualidad.

Los intereses económicos y políticos serían el factor determinante para ocasionar y mantener vivas estas amenazas según indican las comunidades que participaron en la audiencia sinodal. Además indicaron que el aumento de la intervención humana (deforestación, incendios y cambio de uso de la tierra) están llevando a la Amazonía a un punto de no retorno.

Ecología integral: retos y enfrentamientos

La ecología integral también es un tema relevante dentro del documento, en el cual se hacen propuestas importantes para tomar medidas concretas tras analizar los informes recibidos en la Secretaría General del Sínodo por parte de las Iglesias locales:

«La violencia, el caos y la corrupción son desenfrenados. El territorio se ha convertido en un espacio de enfrentamientos y de exterminio de pueblos, culturas y generaciones», cita el documento.

Signo de esperanza para el pueblo Amazónico

Durante miles de años, los pueblos originarios de la Amazonía han cuidado de su tierra y han logrado preservarlos de la mejor manera hasta el día de hoy, y tienen mucho que enseñarnos para que la humanidad pueda beneficiarse de los dones de la creación de Dios de la mejor manera.

Por esto, los nuevos caminos de la evangelización deben estar orientados a dialogar con estas culturas ancestrales en las que se manifiestan las semillas de la Palabra.

El Sínodo de la Amazonía se convierte así en un signo de esperanza para el pueblo amazónico y para toda la humanidad.

Una Iglesia presente en la vida social

Los Padres sinodales también tendrán la tarea de conseguir “los nuevos caminos para la Iglesia en la región”, tema propuesto por el Santo Padre para ayudar e involucrarse con las personas que aún viven en los territorios amazónicos.

Una Iglesia participativa que esté presente en la vida social, política, económica, cultural y ecológica de sus habitantes; acoja la diversidad cultural, social y ecológica para poder servir a los individuos o a los grupos sin discriminación; que pueda acompañar con su pueblo la construcción de nuevas respuestas a las necesidades urgentes; y  sobre todo, una Iglesia armoniosa que promueva los valores de paz, misericordia y comunión, son las esperanzas y desafíos que se tienen en la Iglesia de la Amazonía.

La Iglesia vive de la Eucaristía

La celebración de la Eucaristía con frecuencia resulta bastante complicada debido a la falta de sacerdotes, «la Iglesia vive de la Eucaristía» y de la Eucaristía saca la fuerza para sus actividades. En este caso, el documento propone reconsiderar algunos criterios para la selección y preparación de los ministros autorizados para celebrarla.

Una mayor valoración, acompañamiento y promoción de la piedad con la que los pobres y sencillos expresan su fe son algunas de las peticiones que las comunidades nativas han hecho.

Una Iglesia que permanece

Otro problema al que se enfrenta la Iglesia es la distancia entre comunidades, por lo que es necesario encontrar nuevos medios para solucionar estos inconvenientes, y promover las vocaciones indígenas de hombres y mujeres.

Es necesario pasar de una «Iglesia que visita» a una «Iglesia que permanece», acompaña y está presente a través de ministros que emergen de sus propios habitantes. En ese sentido, para las zonas más remotas de la región se pide un estudio sobre la posibilidad de la ordenación sacerdotal de los ancianos, preferentemente indígenas, respetados y aceptados por su comunidad (aunque ya tengan una familia constituida y estable).

El fin de esta propuesta es asegurar los sacramentos que acompañan y sostienen la vida cristiana, sin olvidar que el celibato es un don para la Iglesia.

Mujer, Ecumenismo y Vida Consagrada

El reconocimiento al papel de la mujer por sus carismas y talentos es algo que se pide en este documento, proponiendo dar espacios más relevantes en el campo de la formación, y teniendo en cuenta el papel central que desempeñan en la Iglesia Amazónica.

Otro fenómeno que destaca el documento es el rápido crecimiento de las iglesias evangélicas y resalta que “nos muestran otra forma de ser iglesia donde la gente se siente protagonista y donde los fieles pueden expresarse libremente sin censura, dogmatismo o disciplinas rituales”.

La vida consagrada también es un punto importante tocado por este instrumento de trabajo, y se recomienda que la formación para la vida religiosa incluya procesos de formación centrados en la interculturalidad, la inculturación y el diálogo entre la espiritualidad y las «cosmovisiones» amazónicas.