Arquidiócesis

Mons. Guillermo Elías se despide de parroquia ‘El Señor de la Paz’

En medio de gran alegría y nostalgia, la comunidad parroquial de ‘El Señor de la Paz’ participó en la misa de despedida de Monseñor Guillermo Elías Millares, Obispo Auxiliar Electo de la Arquidiócesis de Lima, el pasado sábado 15 de junio.

Durante su homilía Mons. Elías expresó su agradecimiento a las diferentes comunidades parroquiales presentes: “La gratitud es la memoria del corazón, cuando el corazón recoge lo vivido, eso se convierte en gratitud y desde el mundo bíblico bendeciré al Señor eternamente”, comentó.

El sueño de una parroquia proactiva

“El tiempo transcurrió, pasaron rápido casi más de 9 años” – prosiguió – “decidimos avanzar y fue así como fuimos consolidando el sueño de una parroquia proactiva, el proyecto de ser una parroquia de todos, en las que todos teníamos algo que hacer y algo que vivir”, agregó.

En otro momento, el Obispo Auxiliar Electo de Lima reflexionó sobre su experiencia como párroco de ‘El Señor de la Paz’:

“Marcó mi vida para siempre, aprendí muchísimas cosas nuevas. Fui enriquecido por ustedes y yo los enriquecí con todo lo que en mi vida traía, con todo ese sueño de ser un sacerdote diocesano, formado para la diócesis, para estructurar un proyecto de una parroquia en salida”, indicó.

“Dios nunca les fallará”

Pensando en las próximas generaciones que vendrán, Monseñor Elías invitó a seguir trabajando en el futuro de la misma forma que hasta ahora lo han venido haciendo: “El futuro depende de Dios, que nunca les fallará ¿Cómo continuarán haciendo la parroquia? Depende de ustedes, los sacerdotes solo acompañan, esa es nuestra tarea, por eso yo no soy alguien que se tenía que quedar eternamente».

“Mi futuro depende de Dios, es hermosa la tarea que tengo, estoy feliz con todo lo que pasa, va a ser interesante para mí”.

Mons. Guillermo Elías

Para finalizar la ceremonia, Josiel López, Coordinador General Parroquial, dedicó unas sentidas palabras de agradecimiento a Mons. Guillermo y le recordó que “no es un adiós, sino un recuerdo cariñoso, un hasta pronto.”

“Usted como pastor ha calado muy hondo en todos los corazones, tenga la seguridad que lo sembrado dará sus frutos. Puede ir satisfecho de que ha logrado la familia parroquial del Señor de la Paz», concluyó.