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Toma de posesión del Presbítero Luis Ayala en parroquia Doce Apóstoles

El Presbítero Luis Eduardo Ayala Falla, tomó posesión como nuevo párroco de la parroquia Doce Apóstoles del distrito de Chorrillos. La misa fue presidida por Mons. Guillermo Elías, Obispo Auxiliar de Lima.

Mons. Elías inició su homilía diciendo, “la fe en Dios se expresa fundamentalmente en el amor”, hablando sobre las lecturas previas al Evangelio y prosiguió: “Dios no exige nada sobrenatural, en definitiva, solo pide algo tan humano como amar, y creo que todos tenemos esa experiencia de la necesidad de amar y de ser amados”.

Refiriéndose al nuevo párroco indicó, que el amor entrañable a Dios y al prójimo como a nosotros mismos, contiene “toda la experiencia de su próximo ministerio parroquial, aquí en esta comunidad”.

La simplicidad de lo profundo

“Lo problemático viene a la hora de concretar el amor, porque todos sentimos esa profunda vocación, como diría Juan Pablo II, vocación fundamental anterior a la vocación profesional que es: amar y ser amados. ¿Cuántos vivimos esta experiencia? ¿Quién es mi prójimo? Prójimo significa el próximo, pero ¿hasta dónde entender la proximidad? A partir de mí mismo, ¿hasta dónde?”, continuó.

Mons. Guillermo comentó también que “el verdadero amor está ausente”, a pesar de que Jesús en la parábola del Buen Samaritano, nos explica en palabras sencillas cómo amar al prójimo: “la respuesta a esta parábola, Jesús la da de forma muy concreta. No es con una complicada teoría que Jesús le contesta a este hombre, sino en la simplicidad de lo profundo y coloca la comparación que nos lleva a una realidad muy concreta”.

Aproximación generosa con los más necesitados

“La aproximación generosa se da al que me necesita y esta es la vocación que él deberá desarrollar como párroco en los próximos años, a partir de toda la experiencia hermosa que tuvo en Monserrate ahora encarnará en un nuevo lugar, con nuevas circunstancias, su deseo de amar y de ser amado”.

Asimismo, Elías añadió: “La situación previa de cercanía no se da por razones de parentesco, de amistad o de empatía, la aproximación generosa se da al que me necesita, que me hace próximo, se hace próximo mío”.

Entender quién es el prójimo, va más allá de las leyes terrenales, en cambio “el enfoque que Jesús da al amor, no restringe la capacidad de amar a los límites del inmediato, desconocido”, y agregó, “a veces nosotros decimos, “la caridad comienza en la casa”, pero no es así, desde la perspectiva de Jesús, empieza con aquel que sufre, empieza con aquel que me necesita, empieza con aquel que está fuera de mi casa”.

Servir – curar – evangelizar

El obispo limeño se dirigió al P. Luis Ayala para que guíe a su nueva parroquia, así como lo hizo el samaritano quien atendió al enfermo, lo subió a su caballo y lo llevó a una posada donde pagó por adelantado los gastos de curación: “Eso es lo que tendrás que hacer Luis Eduardo, subirlos, bajarte y subirlos a la cabalgadura”, y continuó: “Eso es ser párroco, tienes el itinerario listo”.

“El Señor ha debido haberse bajado de la cabalgadura y te subió, y te curó, y pagó la deuda tuya, porque en mi caso pago todo, y mi deuda era grande, mi deuda era grande y el la pagó, la sanó, la curó y todos los días tengo que agradecérselo”.

Elías comentó que “hoy día las necesidades de nuestro prójimo son enormes, hay necesidades personales, hay necesidades sociales, hay necesidades materiales y hay necesidades afectivas, ¿verdad? Hay muchísima gente que necesita que le digamos una palabra de consuelo, que le digamos: aquí estoy”.

Mensaje del Padre Luis Ayala

El nuevo pastor de la parroquia Doce Apóstoles agradeció la presencia de Mons. Guillermo Elías y se mostró entusiasta de esta nueva misión pastoral encomendada:

“Vengo aquí a ser su amigo, a ser muy cercano con ustedes, vengo exactamente de una realidad parroquial muy diferente a la que hoy me sumo después de tantos años, porque he trabajado en Barrios Altos, en la parroquia “Mercedarios”.

Ayala agregó que un sacerdote “es como un árbol sin raíz, lo plantan donde debe ir, y obediente, la obediencia es un mundo ciertamente, del mundo que hacemos nosotros los sacerdotes, obedecer al obispo y a sus superiores, pero una obediencia filial y si es verdad, cuesta a veces dejar lo que tú has tenido pero ahí está ciertamente también, la providencia, la compañía y el consuelo de Dios”.

Y citando a Santo Domingo de Guzmán añadió: “hablar con Dios para hablar de Dios”, para recibir la fuerza de Dios que permita crear una Iglesia en salida, “para que el deseo de esta comunidad sea fuerte, no sea como un club, sino una comunidad de hermanos que se respetan mutuamente para vivir bien la misión”.

“Santo Tomás de Aquino decía “contemplar y dar lo contemplado”. No podemos transmitir al Dios que no contemplamos, por eso vengo a esta comunidad a contemplar y a transmitir la contemplación de Dios a través del ejercicio pastoral alineándome fielmente a todas las propuestas pastorales que nuestro arzobispo de Lima, Mons. Carlos, está dando ya a conocer en la arquidiócesis de Lima. Gracias nuevamente Mons. Elías por su presencia, gracias comunidad por acogerme con tanto cariño, yo rezare por ustedes y espero que recen mucho por mí”, finalizó.