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Semana del Migrante y el Refugiado: claves para acoger e integrar

A pocos días de celebrarse la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, el próximo 29 de septiembre, recordemos el mensaje del Papa Francisco sobre las siete claves para acoger e integrar a los migrantes en todo el mundo. 

En el mensaje titulado “No se trata solo de migrantes”, el Santo Padre explicó que en la actualidad los migrantes sufren diversas consecuencias de “la globalización de la indiferencia”.

Asimismo, el Pontífice destacó que la presencia de los migrantes y refugiados representa hoy en día «una invitación a recuperar algunas dimensiones esenciales de nuestra existencia cristiana y de nuestra humanidad, que corren el riesgo de adormecerse con un estilo de vida lleno de comodidades”.

1. Se trata de salir de nuestros miedos

Muchos tenemos temor a personas desconocidos que son diferentes a nosotros. La primera clave para acoger a los migrantes es tener en cuenta que “no se trata solo de migrantes, también se trata de nuestros miedos. La maldad y la fealdad de nuestro tiempo acrecienta ‘nuestro miedo a los ‘otros’, a los desconocidos, a los marginados, a los forasteros”.

La raíz de este problema, menciona el Papa Francisco, “no es el hecho de tener dudas y sentir miedo. El problema es cuando esas dudas y esos miedos condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizás, sin darnos cuenta, incluso racistas».

«El miedo nos priva así del deseo y de la capacidad de encuentro con el otro, con aquel que es diferente; nos priva de una oportunidad de encuentro con el Señor.» – Papa Francisco

2. Se trata de la caridad

En segundo lugar es comprender que “no se trata solo de migrantes: se trata de la caridad”. La caridad es la fe en acto y de forma desinteresada, mayormente si se ejerce con las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, quienes no pueden devolvernos nuestras acciones. 

Mediante “las obras de caridad mostramos nuestra fe. Y la mayor caridad es la que se ejerce con quienes no pueden corresponder y tal vez ni siquiera dar gracias”.

«Lo que está en juego es el rostro que queremos darnos como sociedad y el valor de cada vida […]. El progreso de nuestros pueblos […] depende sobre todo de la capacidad de dejarse conmover por quien llama a la puerta.» – Papa Francisco

3. Se trata de nuestra humanidad

El tercer punto es el hecho que “no se trata solo de migrantes: se trata de nuestra humanidad». La humanidad conlleva un «impulso a estar cerca», siendo sensibles frente al sufrimiento del otro y actuar combatiendo el individualismo que la sociedad actual nos quiere imponer.

Lo que mueve al Buen Samaritano en el relato del Evangelio es “la compasión, un sentimiento que no se puede explicar únicamente a nivel racional. La compasión toca la fibra más sensible de nuestra humanidad, provocando un apremiante impulso a ‘estar cerca’ de quienes vemos en situación de dificultad”.

«Abrirse a los demás no empobrece, sino que más bien enriquece, porque ayuda a ser más humano: a reconocerse parte activa de un todo más grande y a interpretar la vida como un regalo para los otros, a ver como objetivo, no los propios intereses, sino el bienestar de toda la humanidad” – Papa Francisco

4. Se trata de no excluir a nadie

Vivimos en un mundo donde el bienestar de unos pocos está construido sobre el sufrimiento de
muchos. Es necesario que los gobiernos generen políticas públicas que favorezcan los desarrollos locales para hacer frente a los desplazamientos forzados, incluyendo a las mismas comunidades en los procesos de toma de decisiones.

“No se trata solo de migrantes: se trata de no excluir a nadie”. El Santo Padre refiere que “el mundo actual es cada día más elitista y cruel con los excluidos. Los países en vías de desarrollo siguen agotando sus mejores recursos naturales y humanos en beneficio de unos pocos mercados privilegiados”.

«El desarrollo exclusivista hace que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres. El auténtico desarrollo es aquel que pretende incluir a todos los hombres y mujeres del mundo, promoviendo su crecimiento integral, y preocupándose también por las generaciones futuras.»
– Papa Francisco

5. Se trata de poner a los últimos en primer lugar

“No se trata solo de migrantes: se trata de poner a los últimos en primer lugar”. Día a día tenemos muchas actitudes de «indiferencia hacia el prójimo», hacia los últimos, ya que el individualismo nos lleva a enfocarnos en nosotros mismos y a considerar al otro solo como un
objeto de compra-venta en cuanto beneficie nuestros intereses.

El Santo Padre explica en su mensaje que “Jesucristo nos pide que no cedamos a la lógica del mundo, que justifica el abusar de los demás para lograr nuestro beneficio personal o el de nuestro grupo: ¡primero yo y luego los demás! En cambio, el verdadero lema del cristiano es ‘¡primero los últimos!’. En la lógica del Evangelio, los últimos son los primeros, y nosotros tenemos que ponernos a su servicio”.

6. Se trata de la persona en su totalidad, de todas las personas

La sexta es comprender que “no se trata solo de migrantes: se trata de la persona en su totalidad, de todas las personas”. “En esta afirmación de Jesús encontramos el corazón de su misión: hacer que todos reciban el don de la vida en plenitud, según la voluntad del Padre”, precisa el Papa.

El desarrollo integral incluye a todas las personas en su totalidad y no se refiere solamente al
desarrollo económico.

“En cada actividad política, en cada programa, en cada acción pastoral, debemos poner siempre en el centro a la persona, en sus múltiples dimensiones, incluida la espiritual. Y esto se aplica a todas las personas, a quienes debemos reconocer la igualdad fundamental.” – Papa Francisco.

7. Se trata de construir la Ciudad de Dios

La sétima clave es recordar que “no se trata solo de migrantes: se trata de construir la ciudad de Dios y del hombre”. 

En esta época, caracterizada por las migraciones, muchas veces, los migrantes son víctimas de «falsas expectativas» acerca de los lugares hacia dónde se dirigen, ya sea debido a informaciones incorrectas, engaño o la necesidad que experimentan, originándose diversas situaciones de explotación y vulnerabilidad.

Finalmente, el Papa dice que la respuesta al desafío de las migraciones actuales se puede resumir en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar.

Pero estos verbos, precisa el Papa Francisco, “no se aplican solo a los migrantes y a los refugiados. Expresan la misión de la Iglesia en relación a todos los habitantes de las periferias existenciales, que deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados”.

“Ver en el emigrante y en el refugiado no sólo unproblema que debe ser afrontado, sino un hermano y una hermana que deben ser acogidos, respetados y amados” – Papa Francisco

Fuente: Conferencia Episcopal Peruana