#SinodoAmazónico

#SinodoAmazonico: “El papel de las madres sinodales”

En el Briefing con los periodistas realizado en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la intervención de la hermana ecuatoriana Inés Zambrano, quien contó cuando el Papa Francisco fue bendecido por dos nativos, fue muy aplaudida. Monseñor Spengler, Obispo brasileño de Marajò, explicó que hay una fuerte demanda de apertura al diaconado femenino. Hoy en el Aula del Sínodo la elección del Consejo postsinodal y la lectura del documento final.

Esta tarde, los 184 padres sinodales, los 55 auditores, los 25 expertos y los 12 invitados especiales, protagonistas con el Papa Francisco del Sínodo Especial para la Región Panamazzoniana, se reunirán de nuevo en el Aula del Sínodo. Así lo explicó el Prefecto del Dicasterio para la Comunicación, Paolo Ruffini en el informe diario a los periodistas. Asimismo, el Prefecto dijo que, en la 15ª Congregación los Padres sinodales elegirán a trece miembros del Consejo Postsinodal de entre los Obispos y Cardenales presentes: cuatro de Brasil, dos de Bolivia, dos de Colombia, dos de Perú, uno de las Antillas, uno de Ecuador y uno de Venezuela. El Concilio será completado por algunos miembros nombrados por el Papa, pero no serán la mayoría. La Congregación continúa con la lectura del Documento Final que será votado el sábado por la tarde. Este Documento será escrito en español como lengua oficial, pero con traducciones al portugués, francés, inglés e italiano.

Hna. Inés: valorizar a la mujer indígena y campesina

La primera intervención fue de la Hna. Inés Azucena Zambrano Jara, de las Hermanas Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena, una ecuatoriana que sirve en Colombia. “Nuestra Congregación – explicó la Religiosa – lleva 105 años conviviendo con los indígenas. Queremos promover a la mujer indígena y campesina. Nuestro carisma es el acompañamiento, la presencia junto a los pueblos indígenas, para potenciar su protagonismo, que ha crecido en los últimos años, en defensa de su dignidad y sus derechos”. En su aplaudido discurso de apertura, la Hna. Inés subrayó que el Sínodo que está llegando a su fin «fue una escucha atenta de Dios, de la voz de la Amazonía, de la gente y del dolor de la Madre Tierra». Una escucha activa en un ambiente de testimonio, como el que dio el Papa Francisco quien, dice la misionera ecuatoriana, «vi la cabeza inclinada para permitir que dos indígenas lo bendijeran: fue un gran testimonio de evangelización.

Iglesia de rostro amazónico, con sacerdotes y liturgia indígena

Nosotras las mujeres, continúa la Religiosa, que nos definimos como «madres sinodales», «hemos vivido este Sínodo con pasión, porque es un gran dolor y lo que están viviendo los pueblos indígenas. La esperanza, concluye, es que «se construya una Iglesia con rostro amazónico, como ya lo había pedido San Juan Pablo II en 1984, cuando dijo que es necesaria una Iglesia indígena con sus propios sacerdotes y su propia liturgia». Para lograrlo debemos profundizar y vivir la teología indígena, su cosmología, y esto se basa en el aprendizaje de sus lenguas. Mientras tanto, debemos seguir trabajando por los derechos de los pueblos indígenas, junto con las organizaciones indígenas. Y trabajamos por una vida consagrada inculturada, itinerante, que vive con los pueblos indígenas.

Spengler: 40 por ciento pide el diaconado femenino

Entre las propuestas que se presentarán al Papa Francisco en el Documento, podría estar la del diaconado femenino, explica Monseñor Evaristo Pascoal Spengler, Obispo prelado de Marajó, en Brasil, el archipiélago que se encuentra en la desembocadura del río Amazonas. Franciscano Menor, era el portavoz del círculo menor portugués «B», y explica a los periodistas que «el 40% de la Asamblea Sinodal pidió el establecimiento de un ministerio ordenado para las mujeres dentro de la Iglesia». En la historia de la Iglesia, recuerda Monseñor Spengler, «hay profetas, pero también profetisas, que guiaron al pueblo de Dios. Y, por supuesto, la figura más importante es María. San Pablo, en sus cartas, habla de las diaconisas, y luego están las santas: desde el siglo XII hasta hoy tenemos más santas que santos». En la Amazonía, concluye el Obispo de Marajò, «alrededor del 60 por ciento de las comunidades están dirigidas por mujeres. Con la modificación del código canónico querida por Benedicto XVI, el ministerio diaconal para la liturgia, la palabra y la caridad, se ha separado de la figura de Cristo, y esto nos permite abrir un camino para llegar al diaconado femenino».

Un futuro rito amazónico puede prever a los «viri probati».

Un periodista pregunta si la institución de un rito amazónico, como se propuso varias veces durante el Sínodo, podría permitirnos llegar más rápidamente a la ordenación sacerdotal de los hombres casados, los llamados «viri probati». El P. Giacomo Costa, Secretario de la Comisión de Información del Sínodo, respondió que sí, «porque también sucede en otros ritos, pero son sólo inferencias», porque todavía no conocemos el documento del Sínodo y menos aun lo que escribirá el Papa Francisco. Ruffini añadió que en cualquier caso será imposible definir un nuevo rito de la Iglesia en un párrafo de un Documento, y que eventualmente sólo se propondrá «un paso hacia» este nuevo rito.