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Día de la Medicina Peruana: el milagro de servir a nuestro prójimo

Como cada 5 de octubre, nuestro país celebra el Día de la Medicina Peruana, en honor a Daniel Alcides Carrión, el joven estudiante de medicina que se inmoló para conocer los síntomas de la verruga peruana. 135 años después de su sacrificio, hoy miles de médicos cumplen un papel fundamental en la lucha contra la Pandemia.

A través de este Informe Especial, y como Iglesia de Lima, queremos rendir un sencillo pero significativo homenaje a todos nuestros médicos que llevan a Cristo en sus corazones, cargando a diario con el sufrimiento de nuestro país y salvando la vida de muchos peruanos.

Pastoral de Salud: evangelizar a través del servicio.

La Pandemia ha inspirado distintas formas de expresar nuestra solidaridad, una de ellas a través de la Pastoral de Salud de la Arquidiócesis de Lima, planteada como una manera de continuar acompañando y escuchando a nuestros enfermos que viven la soledad y el aislamiento social.

La Pastoral de Salud reúne a un grupo de laicos y sacerdotes, que semanalmente acuden a los principales hospitales de la ciudad de Lima. A continuación compartimos algunos de sus testimonios y vivencias.

“No hay mejor manera de vivir que sirviendo a nuestro prójimo”.

Julia Saldana Arroyo es una médico anestesiólogo que trabaja en el Hospital Ramón Castilla. Ella nos cuenta que la crisis sanitaria ha cambiado por completo su vida laboral y familiar debido a la alta demanda de pacientes de Covid-19: “aunque al comienzo tenía mucho miedo de contagiarme y traer la enfermedad a casa, cuando recibí el Rosario, el agua bendita y el aceite sagrado, tomé consciencia de que no estaba sola frente a esta Pandemia, sentí que Dios estaba conmigo y me llamaba a servirle”, expresa.

Julia también recuerda con profunda alegría los momentos de oración que compartía con sus compañeros y pacientes: “podía ver cómo les cambiaba el rostro cuando orábamos juntos, ha sido una experiencia maravillosa. No hay mejor manera de vivir que sirviendo a nuestro prójimo”.

Doy gracias a Dios por ser parte de la Pastoral de la Salud, tan necesaria en estos tiempos de individualismo, de corrupción, de falta de solidaridad, porque me ha permitido acompañar a mi labor de médico, mi labor de evangelización.

“Vivir nuestra fe con responsabilidad y madurez”.

Como trabajadora en el sistema de transporte asistido de emergencia de las ambulancias del Hospital Rebagliati, Danitza Arévalo sabe lo que es lidiar con la tragedia humana, sin embargo, la Pandemia ha representado un verdadero desafío: “este virus despierta mucha ansiedad y depresión, en momentos como éste, necesitas agarrarte de la mano de Dios para que puedas salir muy pronto de esta enfermedad”, añade.

Danitza está convencida que nuestra salud es una prioridad en este tiempo de crisis sanitaria, por lo que hace un llamado a vivir nuestra fe con responsabilidad y madurez, para actuar pensando en los más vulnerables: “intentemos hacer bien las cosas, intentemos hacer más la voluntad de Dios, recordemos que nuestra salud física es tan importante como nuestra salud espiritual”.

“Acercarnos a nuestro prójimo es acercarnos más a Dios”.

Finalmente compartimos el testimonio de José Marimon. Además de ser médico gineco-obstetra, José pertenece a la asociación de laicos católicos ‘Misión y Comunión’, donde recibió el llamado a formar parte de la Pastoral de Salud de la Arquidiócesis de Lima:

“Este servicio consiste en dar apoyo emocional y espiritual a los pacientes, una experiencia que ha sido muy gratificante porque cuando nos acercamos a nuestro prójimo, nos acercamos más a Dios”, comenta.

En ese sentido, José cree fundamental que Iglesia y salud se unan en estos tiempos de dificultad, para acompañar el tratamiento físico con la fortaleza espiritual: “los médicos estamos llamados a llevar ayuda a los enfermos, nuestro papel es importantísimo para dar una palabra de fe y esperanza”, indicó.

Saludo del Arzobispo de Lima a todos los médicos del Perú.

Por último, compartimos las palabras de saludo y agradecimiento de nuestro Arzobispo de Lima, Monseñor Carlos Castillo, a todos los médicos en el Día de la Medicina Peruana: “es un día para recordar las bases hondas de la medicina peruana, por eso, les pido vuelvan a Carrión, sigan ese ejemplo, sigan ese espíritu que empalma mucho con el Espíritu de Dios. La medicina se experimenta siempre en adversidad, y se necesita una actitud de entrega profunda, sintonizando con los complejos mundos del sufrimiento para poder entender cómo hacer para solucionar las cosas”, dijo el Arzobispo.

Les quiero expresar la cercanía de la Iglesia hacia ustedes, la bendición hacia todo lo que han hecho y todo el camino que queda por recorrer para tener un país saludable, benéfico, capaz de vivir con plenitud la alegría de ser peruanos y de ser humanos.