Pentecostés: Dejarnos inspirar por el Espíritu para unirnos en la diversidad

En la Solemnidad de Pentecostés, el Cardenal Carlos Castillo recordó que el Espíritu Santo se ha repartido en toda la humanidad y podemos volver a Él si sabemos escuchar y comprender lo que ocurre en nuestra realidad. El Primado del Perú llamó a construir una sociedad basada en la comprensión, la justicia, la reconciliación y el encuentro entre los pueblos.

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«La Fiesta de Pentecostés es la razón de ser de nuestra Iglesia», ha manifestado el Cardenal Castillo en su homilía de este domingo en Catedral de Lima. El prelado sostuvo que la Iglesia nace de la acción del Espíritu y de su presencia viva en la humanidad: «Ese Espíritu se ha repartido en toda la humanidad y podemos volver a Él si es que lo sabemos escuchar, si es que lo sabemos comprender y nos abrimos, abrimos las puertas de nuestro corazón y de nuestra mente a ese Espíritu», acotó.

El arzobispo de Lima explicó que el Espíritu Santo no solamente actúa dentro de la Iglesia, sino también «en todos nuestros corazones» y «en todos los aspectos buenos que tenemos». Sin embargo, lamentó que muchas veces el mundo termine dominado «por otros ‘espíritus’ que no son santos», como «la ambición, el odio, la riña, el prejuicio, la maledicencia y el desprecio por el otro».

La unidad en la diversidad

Durante la homilía, el purpurado reflexionó sobre el sentido profundo de Pentecostés a partir del relato de los Hechos de los Apóstoles, donde personas de distintos pueblos y lenguas logran comprenderse gracias a la acción del Espíritu. «Se genera la armonía en la diversidad del mundo», señaló. Y añadió:

Siempre hemos querido la armonía en la diversidad en el Perú, estar unidos, aunque diversos, comprendiéndonos y aprendiendo a entendernos.

Al comentar el Evangelio de Juan (20, 19-23), donde Jesús Resucitado se aparece a sus discípulos en medio del miedo, el cardenal relacionó ese pasaje con la situación actual del país. «Todos hoy día tenemos miedo, especialmente, porque no sabemos en qué momento a alguno se le ocurrirá meterse a matar a alguien», expresó, aludiendo también a recientes hechos de violencia ocurridos en Piura.

Frente a ello, sostuvo que el Espíritu Santo nos impulsa a construir caminos de reconciliación incluso con quienes han hecho daño. «Es labor de todos generar entre todos una capacidad de comprender que permita, inclusive, al peor enemigo, convencerlo de que ese camino no es bueno y que es mejor aprender a ser hermanos», afirmó.

Aprender a relacionarnos y comprendernos

El Cardenal Castillo destacó algunos signos de esperanza presentes hoy entre los jóvenes del país. Recordó cómo, después de tiempos marcados por protestas y persecuciones, muchos jóvenes se reúnen en plazas y espacios públicos para bailar, compartir y reencontrarse.

«¿Qué están diciéndonos los jóvenes hoy día por obra de la inspiración, de la música, de la danza, de la religiosidad popular y sus bailes en las procesiones? Ellos nos dicen: Queremos disciplina, aprender juntos; queremos comunidad, queremos alegría, amistad y comunidad vida», señaló el arzobispo.

Solo si aprendemos a relacionarnos, a compartir y a comprender lo interesante que hay en cada persona, en sus culturas y sus pueblos, entonces, podemos caminar hacia la armonía.

La experiencia de los jóvenes que desde la auto-organización nos llaman a redefinir nuestra sociedad es una oportunidad para desarrollar nuestra humanidad, reconociendo las cualidades, valores y capacidades que nos impulsan a vivir un mundo mejor. Así lo ha asegurado el Cardenal Castillo, destacando cómo las expresiones de religiosidad popular como la peregrinación al Señor del Qoyllur rit’i nos ayudan a construir espacios de unidad, tolerancia y diversidad.

Cardenal Castillo bendice imagen del Señor del Qoyllur rit’i

La Iglesia, de rodillas ante su pueblo, quiere levantarlo

En otro momento, el arzobispo limeño recordó la misa celebrada el día anterior en Piura junto a las víctimas de las exacciones cometidas contra campesinos de Catacaos, especialmente, del pueblo Tallán. Al respecto, declaró:

«Un grupo católico los ha destruido, pero no se han rendido. Y con el aliento del Papa Francisco, que les dijo: «Ustedes defiendan sus tierras, sigan adelante», hemos ido a pedirles perdón a nombre de la Iglesia, porque fue un grupo de la Iglesia el que destruyó sus vidas, y tiene que ser la Iglesia quien ayude a reparar y a levantar ese pueblo maltratado».

Dejémonos mover por el Espíritu Santo que, aunque no lo vemos, está presente y nos guía, y que es más grande, más profundo y más fuerte que ese “dios” que se llama “dinero”.

El Cardenal Castillo cuestionó a los líderes del mundo que amenazan la existencia de los pueblos y las culturas. «No más escuchar de un gobernante ese mensaje: ‘Mañana, en tres horas, tenemos ya desaparecida una civilización’. ¡Qué es esto! ¿Quién es esa persona para decir que una civilización puede desaparecer porque él tiene el poder?», comentó enérgicamente. Y añadió: «Tener el Espíritu Santo no es creerse Dios, tener el Espíritu Santo es dejarse inspirar para comprender la maravilla de lo que tenemos y trabajar en base a esa maravilla».

Cardenal Carlos Castillo saluda al presidente José María Balcázar

La Solemnidad de Pentecostés contó con la presencia del presidente de la República, José María Balcázar. Además, acudieron representantes del Colegio de Ingenieros del Perú en el marco de su 64 aniversario, y la Asociación del Señor del Qoyllur rit’i de la Parroquia San Juan Bautista de Amancaes.

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