La Asamblea Sinodal de hermandades y cofradías de la Arquidiócesis de Lima convocó a alrededor de 400 participantes, entre representantes de 67 hermandades y cofradías. El encuentro, celebrado en el Instituto Superior de Estudios Teológicos (ISET) Juan XXIII, en Pueblo Libre, fortalece el camino sinodal que promueve la la Iglesia de Lima.

La jornada congregó a dirigentes y miembros de las hermandades y cofradías arquidiocesanas en un espacio de encuentro, escucha y discernimiento comunitario, siguiendo la metodología de la Conversación en el Espíritu, en continuidad con el proceso sinodal desarrollado en la Arquidiócesis de Lima.
La asamblea contó con la participación de Monseñor Juan José Salaverry, obispo auxiliar de Lima, quien agradeció la presencia y el compromiso de las hermandades con la vida eclesial limeña, destacando su papel histórico en la transmisión de la fe y el acompañamiento espiritual de generaciones de fieles:
“La Iglesia de Lima desde antiguo ha tenido esta fuerza viva como una bendición, que es la existencia de cofradías y hermandades”, expresó el monseñor durante su intervención, resaltando que estas instituciones forman parte del patrimonio espiritual y pastoral de la arquidiócesis.
Desarrollo de la jornada sinodal
La asamblea se desarrolló en tres momentos: la acogida y oración inicial, el trabajo en grupos temáticos y un plenario general, donde los participantes compartieron sus aportes en un clima de escucha, diálogo y participación activa.
El trabajo en grupos permitió reflexionar sobre temas como la organización y liderazgo, la formación espiritual, la participación de la juventud, la acción social y la vida litúrgica, generando propuestas desde la experiencia de cada hermandad, en el marco del proceso sinodal promovido por la Comisión de Hermandades y Cofradías de la Arquidiócesis de Lima.
Continuar con el camino sinodal
En otro momento, se desarrolló un proceso de diálogo y discernimiento comunitario que permitió a los participantes compartir experiencias y reflexionar desde la escucha mutua y la acción del Espíritu Santo, en sintonía con el camino sinodal promovido por la Iglesia universal y asumido hoy por la Iglesia de Lima.
Por su parte, Monseñor Salaverry sostuvo que esta experiencia representó un paso significativo en el proceso de participación de las hermandades dentro del itinerario sinodal arquidiocesano, al incorporar la metodología de escucha y conversación espiritual:
“Es importante que sigamos participando al compás de la Iglesia y con el mismo ímpetu que durante siglos han tenido nuestras cofradías y hermandades”, señaló.
La Asamblea Sinodal de hermandades y cofradías reafirmó así el compromiso de las hermandades y cofradías con la vida de la Iglesia de Lima, fortaleciendo un camino común de comunión, participación y misión al servicio del pueblo de Dios.


