Sylvia Cáceres, secretaria general de Cáritas Lima, reflexiona en torno a los desafíos pastorales de la nueva encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, advirtiendo sobre los riesgos de deshumanización, la defensa de la dignidad de las personas y las nuevas exclusiones de la era digital.
En un tiempo marcado por la inmediatez y el avance vertiginoso de la tecnología, la Iglesia Universal ha recibido un nuevo derrotero para su acción evangelizadora. La reciente publicación de la encíclica ‘Magnifica Humanitas’ del papa León XIV es una bella invitación para discutir en torno a los desafíos de un mundo inemrso en los sistemas artificiales.
Lejos de limitarse a una discusión científica, para Sylvia Cáceres, ‘Magnifica Humanitas’ sitúa nuevamente en el centro la dignidad inalienable de cada ser humano frente a las amenazas del mundo moderno.
Detrás de cada estadística hay una vida
Uno de los puntos más agudos de la encíclica es la denuncia de una sutil pero creciente mercantilización de los datos, donde las grandes corporaciones tecnológicas operan bajo una fachada de filantropía mientras manipulan la voluntad de los usuarios. Frente a este escenario, Cáceres advierte que la Iglesia no puede ser indiferente, ya que la mirada hacia los nuevos descartados y excluidos se encuentra en la raíz misma del Evangelio.
La secretaria general de Cáritas Lima hace hincapié en que la pretensión de estandarizar al ser humano a través de algoritmos constituye una preocupante nueva Torre de Babel que atenta contra la Creación:
«Esta aspiración sin límites niega a Dios», asevera Cáceres, añadiendo una piedra de toque angular para el compromiso cristiano: «La vida y cuanto puede alcanzar en plenitud no puede concebirse ni trabajarse ni promover el desarrollo de la persona humana de espaldas a Dios».

Esta desconexión espiritual tiene consecuencias tangibles en nuestra convivencia diaria, expresándose con fuerza en los entornos virtuales. Al respectó, apuntó: «Las redes sociales han normalizado un lenguaje de violencia que se ejerce desde el anonimato y en un espacio de impunidad. Sin duda, ataca al corazón de la humanidad misma».
Magnifica Humanitas no solamente habla de tecnología, de ciencia o inteligencia artificial. Hay una preocupación, inclusive, antropológica del papa León XIV para colocar en el centro nuevamente a la persona y defender su dignidad
Nehemías y la reconstrucción comunitaria: Tejer redes de solidaridad
Frente a las nuevas formas de exclusión digital que afectan, por ejemplo, a los adultos mayores que carecen de habilidades técnicas para acceder a programas sociales, y ante la pérdida de empleos provocada por la automatización, Sylvia Cáceres recuerda que la primera encíclica de León XIV propone una respuesta esperanzadora inspirada en la figura bíblica del profeta Nehemías y la reconstrucción de los muros de Jerusalén.

Esta tarea comunitaria y orgánica es el eje que moviliza el brazo social de la Iglesia en las periferias de nuestra ciudad. Evocando el magisterio de la Iglesia, la responsable de Cáritas Lima enfatiza la necesidad de tejer redes de hermanamiento y acompañamiento que devuelvan la esperanza a los más vulnerables:
Sylvia Cáceres subrayó el esfuerzo de la Iglesia de Lima por consolidar comunidades vivas basadas en el hermanamiento, transformando las estructuras de dolor en campos fértiles para el Evangelio: «Cuando tejemos estas redes, el impacto en la promoción humana, en la atención de carencias tan urgentes como el hambre, se convierte en un campo fértil para el trabajo conjunto».
