En el marco de los 58 años de fundación de Cáritas Lima, Sylvia Cáceres, secretaria general de la institución, reflexiona sobre el gran esfuerzo de los voluntarios y la red de hermanamiento de parroquias en Lima, gestos que han hecho posible un acompañamiento multidimensional sin dejar de anunciar el Evangelio.
Cáritas Lima ha cumplido 58 años de servicio ininterrumpido al lado de las poblaciones más vulnerables, haciéndose presente en los momentos de mayor dificultad en nuestra ciudad de Lima. La celebración por este aniversario se realizó en un clima de esperanza y compromiso, convocando a toda la organización y sus voluntarios a participar de una misa comunitaria junto a las comunidades quechuahablantes de El Agustino.
A través de este signo de servicio y madurez pastoral, Sylvia Cáceres ha recordado el llamado de la Iglesia a escuchar los clamores del Pueblo de Dios, respondiendo desde la misión y la acción solidaria.

Superar el asistencialismo: Una respuesta integral al clamor del pueblo
Si bien la respuesta de la Iglesia fue crucial en contextos de emergencia como la pandemia por el Covid-19, la caridad organizada en Lima ha aprendido a ensanchar su mirada. Cáceres explicó que el proceso de escucha y cercanía en Cáritas Lima ha hecho posible una propuesta integral que no se reduzca al asistencialismo, sino que se transforme en «una mirada más multidimensional para hacer un auténtico acompañamiento y promoción de la vida de las personas».
Este enfoque integral abarca la seguridad alimentaria, la promoción de la salud, el acompañamiento psicológico y la salud mental, realidades que requieren una respuesta evangélica y no desde las lógicas tecnocráticas que pretenden dominar el mundo: «Nosotros partimos de una premisa que quiere ser fiel al Evangelio y que el Papa León XIV menciona en su encíclica ‘Magnifica Humanitas’: todo momento y condición humana es digna de Dios», comentó.
No podemos abordar la problemática de la pobreza y del abandono de una manera sesgada o con un solo enfoque. No puede promoverse el desarrollo de la persona de espaldas a Dios
En ese sentido, Cáceres destacó el rol crucial de las relaciones institucionales como universidades y organizaciones sin fines de lucro para trabajar por la promoción humana de las periferias: «Nosotros hemos empezado a articular con instituciones públicas y privadas para sumar esfuerzos. Las universidades han respondido de una manera muy importante porque han sentido que la respuesta no tenía que ser solo tecnocrática, sino que hay un rasgo de humanidad que nos convoca a sentirnos parte de una comunidad y que se identifica con el dolor, con el clamor de ese otro».
Mirar el camino de estos 58 años de fundación, Sylvia Cáceres reconoce que «no somos los mismos que ingresamos a la organización», habiendo pasado por un proceso de conversión que se gesta desde la escucha a cada colaborador y voluntario que pone a disposición su tiempo para servir a los demás.
Hermanamiento entre parroquias
El futuro de la pastoral social de la Arquidiócesis de Lima se proyecta a través del fortalecimiento de las comunidades locales. En sintonía con las orientaciones del Cardenal Carlos Castillo en su II Carta Pastoral a la Iglesia de Lima, Cáritas Lima busca que la caridad sea una estructura viva en el corazón de la Iglesia:
«Todas las parroquias de Lima han recibido el mensaje de Cáritas: cada una de ellas puede ser una cáritas, puede ser un espacio de servicio a los hermanos. Necesitamos generar y hacer germinar semillas de Cáritas en cada parroquia», exhortó.

Esta misión se consolida a través de una estrategia central para la Iglesia de Lima: el hermanamiento entre parroquias. Sylvia aseguró que en los últimos años se viene trabajando en una propuesta de pastoral social que involucre a las comunidades parroquiales para tejer una red de solidaridad:
«En el pasado, hemos ido caminando trabajando a demanda. Alguien nos pedía recursos y acudíamos a su ayuda. Ahora, estamos abriendo un proceso de diálogo con las parroquias que ha sido muy fructífero, y ha permitido crear una red en donde los laicos y sacerdotes se integran para identificar los puntos de vulnerabilidad y asumir el apoyo», resaltó.
Servicio de voluntariado: acción solidaria y compromiso cristiano
El crecimiento exponencial del voluntariado juvenil y profesional en los últimos dos años es otro paso clave en el proceso sinodal planteado por Cáritas Lima: «En el año 2023 teníamos 53 voluntarios registrados y, desde los últimos dos años, estamos superando los 600 voluntarios que se inscriben en nuestras actividades y participan activamente», recalcó Cáceres.
La secretaria general de Cáritas Lima sostuvo que el voluntariado es concebido como un verdadero espacio de encuentro con el Señor. «No se ve la tarea del voluntariado como una acción meramente caritativa, sino como un ámbito, una oportunidad en la que le mostramos los rostros de Cristo».

