La Basílica Catedral de Lima celebró esta mañana la Fiesta del Qoyllur Ritti junto a las hermandades y comunidades quechuahablantes provenientes de distintas regiones del país. Durante la Eucaristía, Monseñor Guillermo Elías Millares, Obispo Auxiliar de Lima, exhortó a vivir una fe comprometida con el bien común y la construcción de una sociedad más justa y fraterna.

Escribe: Carmen López
En el marco de la celebración del Qoyllur Rit’i, la Basílica Catedral de Lima recibió a las diversas hermandades que participaron con andas e imágenes sagradas, expresando la riqueza de la fe vivida desde las distintas culturas del país.
Durante su homilía, Mons. Guillermo Elías reflexionó sobre el Evangelio de Mateo (Mt 10, 26-33), en el que Jesús invita constantemente a no tener miedo en medio de las dificultades de la vida. En ese sentido, recordó que el miedo no solo es una experiencia personal, sino también una realidad que afecta la vida social y comunitaria, y que puede llegar a paralizar la construcción del bien común.
“Aquí no se trata de no sentir miedo o temor; se trata más bien, y, sobre todo, de no vivir a partir de esas realidades”, expresó, subrayando que la fe cristiana está llamada a transformar la manera en que las personas enfrentan sus temores.
Jesús y la cercanía de Dios en nuestra fragilidad
Asimismo, el Obispo Auxiliar destacó que Jesús comparte plenamente la condición humana y comprende nuestras fragilidades, lo que lo hace cercano a la experiencia del creyente. “Sabemos y creemos que Jesús es uno de nosotros, que se hizo pueblo y, caminando nuestros caminos de humanidad, puede entendernos”, afirmó.

La fe como vida, riesgo y compromiso
Mons. Elías enfatizó que la fe no puede reducirse a expresiones religiosas o culturales, sino que debe vivirse como un compromiso concreto con la transformación de la sociedad. En ese sentido, recordó que vivir implica asumir riesgos, salir de la comodidad y apostar por el bien común.
“No tener miedo es hacer uso de mi libertad para arriesgar la vida por el bien común, renunciar de una vez a una zona de confort y luchar junto a mis hermanos para construir todos los días, un poco mejor, una ciudad; un poco mejor, una patria más justa, más fraterna”, sostuvo.

Asimismo, invitó a los fieles a comprender la vida cristiana como un camino dinámico, donde el miedo no puede ser el centro de las decisiones. “Vivir es justamente correr riesgos, aventurarse, amar, arriesgar, ganar y, muchas otras veces, perder”, recordó.
En esa línea, añadió que la fe no se basa en la seguridad absoluta, sino en la confianza que impulsa a vivir con responsabilidad y esperanza: “No tengan miedo. Arriesguen, procuren la vida, luchen por la vida juntos, porque solo juntos podemos construir una sociedad mejor”.
Finalmente, en el marco del Día del Padre que se conmemora este 21 de junio, Mons. Elías recordó que Dios es un Padre que ama a sus hijos no por lo que hacen, sino por lo que son, y resaltó el significado profundo de la paternidad como acompañamiento responsable de la vida.
“Hay hombres que tienen muchos hijos, pero hay pocos padres que tienen la alegría de ser llamados realmente papá. Papá, con lo que implica esto: un acto enorme de responsabilidad. Porque acompañar esa vida, procurar esa vida, implica un enorme acto de responsabilidad”, expresó.
