El Vicario Apostólico de Puerto Maldonado destacó la trascendencia de la visita del Papa León XIV a la selva, recordando que la Amazonía ha sido «el banco de prueba de la sinodalidad», continuando el legado profético del papa Francisco.
El regreso de Robert Prevost al Perú, ahora como papa León XIV, comprenderá algunas actividades pastorales en la selva peruana, anuncio que ha despertado una viva esperanza en las jurisdicciones de la selva y del sur del país.
En diálogo para el programa «León XIV vuelve a casa», Monseñor David Martínez De Aguirre, expresó la inmensa alegría de las comunidades nativas y campesinas del oriente peruano, remarcando que esta visita debe ser encarada como una profunda experiencia espiritual de conversión, ordenamiento y salida misionera hacia los más alejados.
Martínez de Aguirre explicó la vasta extensión territorial del Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado —que abarca no solo el departamento de Madre de Dios, sino también la selva cusqueña de La Convención y zonas de Ucayali—, lo que ha generado una movilización inmediata entre los fieles para organizarse:
«En el vicariato ya me han empezado a llamar inmediatamente: ‘Monseñor, ¿cómo vamos a hacer? ¡Queremos ir a Pucallpa! ¡Queremos ir al Cusco! Vamos a empezar a organizarnos’. Así que estamos ya con toda esa gran alegría», relató el prelado.

Ilusión en las jurisdicciones de la selva y el sur peruano
Frente al reto logístico y pastoral que representa una visita apostólica, el obispo de Puerto Maldonado indicó que estamos ante una oportunidad para «dinamizar la vida de la Iglesia» a partir del trabajo articulado entre las diócesis, la sociedad civil y las autoridades:
«Es una oportunidad muy bonita que tienen estas jurisdicciones y que tenemos todos como país para organizarnos, para ilusionarnos y, sobre todo, para abrir el corazón a ese mensaje de paz, de esperanza y de unidad», sostuvo.
Al recordar la trayectoria compartida en el episcopado peruano junto a Robert Prevost cuando era obispo de Chiclayo, Monseñor Martínez De Aguirre destacó la sencillez, la escucha atenta y el conocimiento directo que el actual Pontífice posee sobre la realidad de las tres regiones naturales del Perú:
«Tenemos la grandísima suerte de tener un Papa peruano que ha sido nuestro compañero en la Conferencia Episcopal. Él era un hombre tremendamente atento: cada vez que se le llamaba por teléfono para consultar alguna cuestión, siempre respondía», comentó en conversación con el periodista Juan José Dioses.

Un papa agustino y misionero que nos llama a la unidad
Al reflexionar sobre el mensaje que el Pontífice dejará al clero, al episcopado y a todo el laicado peruano, el Vicario Apostólico hizo especial énfasis en la formación agustiniana. Y agregó:
«En la Regla de San Agustín, somos llamados a vivir en comunión, para la vida de comunidad. Eso está muy arraigado en la vida y en la espiritualidad del Papa León: la unidad. Él siempre nos va a llamar a la unidad, a caminar juntos y unidos, muy de la mano».
Por otro lado, un segundo aspecto fundamental en la vida del papa León XIV es que «decidió ser misionero y salir de tu tierra en búsqueda del Otro»
Él es capaz de salir, ponerse en contraste e ir al encuentro del Otro para anunciar una buena noticia. El papa León XIV nos va a animar a la unidad y nos va a mover a la misión, a esa Iglesia en salida que quiere llegar al sufrimiento, a poner una esperanza en el sufrimiento de los más alejados.

De Puerto Maldonado a la sinodalidad universal
El obispo de Puerto Maldonado recordó que León XIV «conoce muy bien la realidad peruana y de nuestra Iglesia, conoce muy bien la realidad de las diferentes zonas del Perú, las diferentes regiones: selva, costa y sierra, y la idiosincrasia de nuestro país».
En otro momento de la entrevista, monseñor David se remontó a la histórica visita del papa Francisco a Puerto Maldonado, en 2018, lugar desde donde impulsó vivamente la sinodalidad que hoy es reafirmada por León XIV:
«El Papa Francisco llegó al Perú y su primer encuentro empezó por Puerto Maldonado, y él comienza esa visita diciendo: ‘Aquí empieza el Sínodo de la Amazonía’… Posteriormente él ha hecho que el Sínodo de la Amazonía sea un banco de prueba para la Iglesia Universal, y después del Sínodo de la Amazonía lanzó este Sínodo de la Sinodalidad», declaró.
«La sinodalidad que Francisco y León XIV nos recuerdan no es un invento de nada nuevo: es intentar recuperar lo más genuino de la Iglesia. Y el Papa León, su modo de ser y su modo de actuar —ya siendo misionero, siendo agustino, siendo superior de los agustinos, luego siendo obispo en Chiclayo y cuando le ha tocado ser prefecto en Roma— tiene ese estilo de esa Iglesia sinodal», fundamentó el prelado.

Un encuentro para dinamizar la vida de la Iglesia
Como exhortación final para toda la Iglesia en el Perú, Monseñor Martínez De Aguirre llamó a asumir este tiempo previo con entusiasmo, dinamizando las comunidades parroquiales sin perder de vista el objetivo esencial de la visita apostólica:
«¡Felicidades! ¡Ánimo! Vamos a ponernos todos en marcha, en camino; que sea una preparación, una experiencia espiritual que nos ayude a dinamizar la vida de nuestros grupos apostólicos, de nuestras parroquias, de las congregaciones religiosas, de las diócesis».
¡Ánimo Cusco, Pucallpa, Lima y, sobre todo, Chiclayo! ¡Adelante! Que se fajen bien, que tienen un bonito trabajo; que lo vivan con ilusión sin perder el norte, el objetivo, que es esta visita apostólica, un momento importante de espiritualidad.