Al concluir la 130° Asamblea Plenaria del Episcopado Peruano – y de cara a la visita apostólica del papa León XIV a Sudamérica – el cardenal Carlos Castillo exhortó a mirar el testimonio de Santo Toribio de Mogrovejo como fuente de inspiración para vivir una Iglesia misionera, cercana y gratuita.
El arzobispo de Lima, acompañado del presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y el Nuncio Apostólica en el Perú, recordó que estamos llamados a anunciar el Evangelio en las nuevas circunstancias del mundo, rescatando nuestra diversidad como país y promoviendo una paz desarmada y desarmante.
Escribe: Juan José Dioses
La clausura de la 130° Asamblea Plenaria del Episcopado Peruano estuvo marcada por una Eucaristía en conmemoración al tricentenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, patrono del episcopado latinoamericano. Por tal motivo, la homilía del cardenal Castillo se baso en el legado pastoral de Toribio para volver al sentido fundante de nuestra humanidad: la gratuidad.
Al evocar la figura de Toribio, el arzobispo Castillo destacó especialmente su manera de ejercer la misión desde la cercanía con los pueblos. Sus largas visitas pastorales no fueron entendidas simplemente como el cumplimiento formal de una obligación eclesial, sino como una oportunidad para conocer la vida concreta de las personas:
«Esas visitas que hizo Toribio – en gran parte obligatorias por decreto del Concilio de Trento – fueron vividas muy singularmente a través de un proceso de cercanía y conocimiento de la vida de nuestros pueblos», señaló el prelado.
El paso de Toribio por nuestros pueblos logró introducir tan fuertemente la fe. No fue una visita burocrática
Aludiendo a Bartolomé de las Casas y a su propuesta de anunciar el Evangelio desde la “suavidad”, el Primado del Perú explicó que Santo Toribio de Mogrovejo «retoma los pensamientos de Bartolomé de las Casas» para tener «el mismo modo suave de anunciar el Evangelio con los más pobres».

El cardenal Carlos Castillo recordó que, al llegar a Paita y encontrarse con una población profundamente disminuida por las enfermedades y pandemias, Toribio de Mogrovejo decidió ir a pie hacia Lima. Y agregó: «En el camino iba conociendo y conversando, preguntando a la gente cómo eran las cosas».
Comprensión de la realidad y escucha
En otro momento, el arzobispo limeño reconoció que el camino de estos días en la Asamblea Plenaria ha permitido caminar juntos en «el mejor modo de anunciar el Evangelio en estos tiempos», aprendiendo a escuchar y comprender la realidad de las cosas.
La tarea de la misionalidad, gracias a la perspectiva sinodal del Papa Francisco, requiere de acuerdos, de conversación, de comprensión de la realidad, reconociendo que, en la diversidad de situaciones, es posible reintroducir el Evangelio.
Por último, dirigiéndose al episcopado peruano que se prepara para recibir la visita del Santo Padre, el cardenal Castillo pidió que se medite en torno a la siguiente pregunta: ¿Cuánto del ejemplo radicalmente evangelizador de Toribio tengo yo? Y, junto a ello, exhortó a vivir una Iglesia misionera desde la gratuidad.
Por último, acotó:
Trabajemos en nosotros al Espíritu Santo que Toribio nos transmitió como Iglesia misionera y generosa, que no pide nada a cambio o está pensando en cuánto va a sacar, ni de dinero y fama, ni de orgullo y vanidad, ni de subidas en la jerarquía eclesiástica; sino cuánto de esa experiencia de amor gratuito estamos dispuestos a seguir.

Presidente de la CEP: Acercar la Iglesia a todos los pueblos
Antes de concluir la Eucaristía celebrada en Catedral de Lima, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), monseñor Carlos García Camader, destacó el significado que tiene haber concluido la Asamblea Plenaria en la antigua sede de Santo Toribio de Mogrovejo:
«Toribio no se quedó esperando que la gente viniera, sino que salió a su encuentro, recorrió grandes distancias y aprendió las lenguas de los pueblos para acercarse a los más pequeños. Su testimonio nos recuerda que el pastor tiene que estar cerca del pueblo, conocerlo, escucharlo y caminar con él», comentó.

El obispo de la diócesis de Lurín refirió que Santo Toribio supo unir la oración, la contemplación y el servicio con la capacidad de convocar y tomar decisiones para la vida de la Iglesia. Finalmente, agradeció a Dios por la próxima visita del Papa León XIV al Perú, señalando que no se espera solamente «una visita protocolar», sino la llegada de «un hermano, un amigo y un padre que conoce y quiere a nuestro pueblo peruano».
Entrega de reliquias de Santo Toribio a las diócesis de Chosica
Como gesto de hermanamiento, el cardenal Carlos Castillo hizo entrega de las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo al obispo de la diócesis de Chosica, monseñor Jorge Izaguirre. El arzobispo de Lima anunció que las reliquias recorrerán las diócesis sufragáneas de la provincia eclesiástica de Lima.
