Así se vivió el primer recorrido procesional del Señor de los Milagros 2026

Bajo el lema «Con el Señor de los Milagros y el Papa León, abramos el corazón», miles de fieles se congregaron para acompañar la bendición y apertura de las puertas del Monasterio de las Nazarenas que dieron inicio al primer recorrido procesional del Señor de los Milagros.

Caminar con Jesús y anunciar la Buena Noticia

Durante su mensaje de apertura, el Cardenal Carlos Castillo invitó a los fieles a vivir este mes morado como un tiempo para caminar junto al Señor de los Milagros y reconocer en Él una llamada a construir una vida marcada por el encuentro, el amor y la esperanza.

“Venimos en este año de 2026 a levantar al Señor para que camine por nuestras calles y nos siga bendiciendo con su amor. Por eso, vamos a caminar con Él, guiados por nuestro Evangelio, que siempre nos dice la buena noticia de su presencia en nosotros”, expresó.

A partir del Evangelio de San Juan (Jn 3, 13-17), el Arzobispo de Lima reflexionó sobre el sentido de “levantarse” con Jesús y lo vinculó con la misión de todos los creyentes: acompañarse mutuamente y construir una forma de vida en la que cada persona pueda vivir con dignidad.

“Y ese levantarse es la resurrección y la vida. Ese levantarse es también la misión de todos nosotros, de animarnos unos a otros para dar lugar a una forma de vivir que nos permita con dignidad entendernos, querernos, apoyarnos, alentarnos”, acotó.

La hermandad como signo del Señor de los Milagros

Por otro lado, el Cardenal Castillo destacó a la hermandad como uno de los signos más importantes que el Señor de los Milagros ha dejado entre su pueblo. Una hermandad que reúne a personas provenientes de distintas regiones, pueblos y tradiciones, y que encuentra en el Señor un motivo para reconocerse y caminar unidos.

“El signo más precioso que ha dejado el Señor de los Milagros es la hermandad. Y esa hermandad que está formada por hermanos nuestros también nos da un ejemplo de que, de todas las regiones, de todos los pueblos de la tierra y de todas nuestras tradiciones humanas y culturales, nos juntamos y nos unimos como hermanos, nos apreciamos y nos comprendemos”.

Asimismo, exhortó a los hermanos de las distintas cuadrillas a abrirse al encuentro con los demás y a reconocer la dignidad de cada persona. “Y esa misión de la hermandad es una misión mundial que implica siempre inclinarse hacia el otro, reconocer su valor, acompañarlo y mutuamente entre todos”.

Un llamado a no dejar a nadie de lado

El mensaje del Cardenal también puso la mirada en la realidad que atraviesa nuestro país y el mundo, especialmente en quienes son marginados, maltratados o no son tenidos en cuenta.

No es posible que alguien piense que hay alguien que está de sobra en nuestro mundo. Todos somos importantes y el Señor de los Milagros nos lo recuerda.

Este primer recorrido procesional se convierte en una oportunidad para renovar la esperanza y caminar como Iglesia junto a nuestro pueblo. Antes de finalizar su mensaje, el Cardenal Carlos Castillo impartió la bendición a los fieles junto a Monseñor Guillermo Elías, en nombre de los obispos de Lima, animándolos a continuar este camino de esperanza.

“Vamos a darles la bendición de parte de todos los que somos obispos en Lima para que siempre sigan caminando con esperanza y podamos algún día, como Iglesia, todos ser una semilla que haga crecer a nuestro pueblo con justicia y amor verdadero”, señaló.

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