En el día en que la Iglesia peruana celebra la Solemnidad de Santa Rosa de Lima, compartimos una publicación del cardenal Carlos Castillo titulada: «Rosa de Lima, enraizamiento y misticismo», que destaca su figura mística y santidad profunda.

«Rosa de Lima, enraizamiento y misticismo» nos presenta elementos del contexto social, humano y religioso en el que vivió Santa Rosa. A la luz de valiosas investigaciones históricas y antropológicas de fines del siglo pasado e inicios del presente siglo, podemos descubrir que Lima era una ciudad opulenta y frívola, carente de sentido humano y «triste».
En una segunda parte del artículo, se precisa, a partir de estos elementos, algunos escritos de Rosa e investigaciones sobre ella, el tipo de misticismo que vivió: misticismo criollo de servicio, es decir, un criollismo servidor de Jesucristo en los indios.
Según detalle el Cardenal Castillo, había ocurrido en Lima «una crisis producto de situaciones muy graves que le tocó vivir a Rosa». Por este tiempo, las ambiciones pecuniarias de los españoles y criollos conllevaron a que se cometan «graves injusticias», sometiendo a pueblos indígenas a «largos males, confiscando sus tierras, y pretendiendo la perpetuidad de la propiedad indígena. Los hicieron trabajar en sus haciendas y los obligaron al trabajo forzado de las minas».
Rosa desarrolló una sensibilidad de mujer laica, criolla y creyente desde su ser, siendo consciente de lo que acontecía en el contexto limeño.
En otro momento, se ofrece una interesante reflexión sobre la escritura testimonial de Rosa de Lima y los dibujos de las tres mercedes que hizo con su propio puño, y que nos remiten a su experiencia íntima vivida con Dios. Finalmente, se añaden algunos comentarios en torno a las declaraciones de la santa peruana ante el riguroso interrogatorio de parte de la Inquisición en Lima, en 1616.
Los invitamos a leer íntegramente esta actualización de la publicación escrita por nuestro arzobispo de Lima, titulado: «Rosa de Lima, enraizamiento y misticismo» (descargar aquí)