En la Solemnidad de la Epifanía, el Cardenal Carlos Castillo recordó que la fe cristiana no nace del privilegio, sino de la gratuidad de Dios, que se revela a todos los pueblos en la pequeñez de su Hijo y nos llama a vivir en actitud de búsqueda y servicio.
El Primado del Perú expresó su solidaridad con el hermano país de Venezuela, exhortando a que las soluciones se realicen siempre en favor del pueblo y no de intereses particulares.
En su alocución al evangelio de hoy (Mateo 2, 1-12), el arzobispo de Lima explicó que la Fiesta de la Epifanía es una celebración de apertura y reconocimiento en la que Dios manifiesta su amor por la humanidad: «Dios quiere que todos los pueblos de la tierra lo conozcan, especialmente, los pueblos alejados. Y lo hace por medio de su Hijo, que ha venido y se ha hecho pequeño», comentó.
Una fe que no se encierra y se vive como servicio
El Cardenal Castillo sostuvo que la búsqueda de los reyes magos y su actitud de apertura para abrirse a la novedad. «No se están buscando a sí mismos, están buscando la verdad de la realidad, dónde está el verdadero Dios», afirmó. El ejemplo de los reyes magos nos enseña que la fe cristiana «no es cerrada» ni se guarda, está en constante movimiento, en las situaciones concretas.
Recordó también que, a través del Hijo, Dios nos revela que «viene a servirnos y no a servirse de nosotros», reafirmando la vocación de servicio de la Iglesia. Este amor gratuito con la humanidad debe orientarnos «cómo vivir nuestro cristianismo, siendo servidores de quienes más sufren, sobre todo, de tantas personas que están tristes y desoladas».

Buscar sin poseer la verdad y reconocer a Dios en la realidad
El obispo de Lima nos invitó a ponernos «en los zapatos y en la mente de los magos», para valorar su disposición a la búsqueda de algo nuevo. «Si hay algo importante en la vida del ser humano es buscar, abrirse, no estar encerrado en cuatro cosas», expresó.
En otro momento, aclaró que los cristianos no somos poseedores de la verdad, ni debemos reducir la fe cristiana al adoctrinamiento y la repetición: «Todos recibimos como un don la verdad revelada por el Señor, pero sabiendo que Jesús es un misterio que vamos descubriendo poco a poco», precisó.
Dios está escondido dentro de nosotros. Y si nosotros nos sabemos apreciar, admirar, comprender, entender los problemas, algo interesante se suscitará para poder ir adelante.
«El Santo Padre León XIV ha dicho esta mañana que el cristiano que se abre al Señor siempre encuentra cosas nuevas. Y como el Hijo se ha encarnado, entonces, no tenemos que mirar siempre al cielo para encontrarlo, también podemos mirar al rostro de los demás, porque Dios se ha encarnado y hay que rastrearlo en la realidad», reflexionó.
De cara a la II Asamblea Sinodal Arquidiocesana que se celebrará este 6, 7 y 8 de enero en el Colegio San Agustín, el Cardenal Castillo exhortó al Pueblo de Dios a expresarse abiertamente y renovar la Iglesia con el concurso de todos. «¡Todos somos sujetos importantes!», indicó.
Solidaridad con el pueblo venezolano
El arzobispo de Lima también manifestó su cercanía y solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela, después de la captura del presidente Nicolás Maduro por el gobierno de los Estados Unidos. Frente a ello, recordó el incesante llamado a la paz desarmada y desarmante que promueve el Papa León XIV. Y añadió:
«Recemos también nosotros por el pueblo venezolano para que las soluciones se hagan siempre en favor de ese pueblo y no de ciertos intereses particulares».
