La Escuela Arquidiocesana de Catequesis “Santo Toribio de Mogrovejo” llega a su etapa final. Por estos días, más de 150 catequistas de las distintas parroquias de Lima se reunieron para reflexionar en torno a la figura y el legado pastoral de nuestro santo patrón, en el Año Jubilar que recuerda los 300 años de su canonización.

La Comisión de Evangelización y Catequesis de nuestra Arquidiócesis de Lima convocó a una jornada de formación para profundizar sobre la vida de Toribio de Mogrovejo, su paso del laicado al episcopado, así como el testimonio de servicio y su compromiso con la justicia.
Kelly Montoya, historiadora y directora del Archivo Arzobispal de Lima, destacó la cercanía y la defensa de los pueblos indígenas como prioridad en el gobierno pastoral de Toribio. Sostuvo que la vida de nuestro santo patrón estuvo marcada por un constante peregrinaje y la defensa de los más necesitados, promoviendo la evangelización y la educación:
«Su pasión era leer, aprender y entender un poco más a la cultura indígena. Fue el primer arzobispo que aprender quechua e impulsar el primer catecismo escrito en quechua y aymara», comentó.
Montoya mencionó las extensas visitas pastorales a las distintas regiones del país, así como la fundación del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo, obra que persistió pese a los desacuerdos con el virrey: «Toribio fue un pastor misionero y transformador, continuó su camino y sus obras incluso con su propio dinero, apostando su gestión episcopal por defender siempre a los más necesitados, especialmente, a los indígenas, marcando un hito en la historia de la Iglesia de América», agregó.
En la misma línea, Manuel Arredondo Cuba, mayordomo general de la Hermandad de Santo Toribio de Mogrovejo, precisó que el testimonio de Santo Toribio no se limitó a la predicación, sino que encarnó con su testimonio el anuncio del Evangelio:
«Fue un Pastor que caminó con su pueblo. De los 25 años que estuvo como arzobispo, 17 años los dedicó a recorrer el territorio junto a su pueblo”, remarcó.
La jornada de formación contó con la presencia del Padre Fidel Zavaleta, vicario episcopal del clero de la Arquidiócesis de Lima. Asimismo, se sumó un grupo de agentes de la parroquia Natividad de María, quienes se encargaron de animar y acompañar a los catequistas a su llegada.
Como se recuerda, del 12 de enero al 13 de febrero, se viene desarrollando la Escuela Arquidiocesana de Catequesis 2026, dirigido a agentes pastorales, catequistas de niños, jóvenes y adultos.

