Este sábado, 31 de enero, el Papa León XIV inauguró y bendijo la estatua de Santa Rosa de Lima y un mosaico de la Santísima Virgen María, que representa las diversas advocaciones con la que es venerada en el Perú, y que fueron colocados en los Jardines Vaticanos. La elaboración de estas obras de arte fue encargada por la Conferencia Episcopal Peruana a la Familia de Artesanos Don Bosco, una comunidad de jóvenes artistas de los Andes del Perú.
Fuente: Vatican News
Fruto del diálogo y la comunión entre la Embajada del Perú ante la Santa Sede, la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) y la Santa Sede, este sábado, 31 de enero, fue inaugurado y bendecido por el Papa León XIV la estatua de Santa Rosa de Lima, la primera santa del Nuevo Mundo, y un mosaico de la Santísima Virgen María, representada en las diversas advocaciones con la que es venerada en el Perú.
La estatua de Santa Rosa de Lima
La elaboración de la imagen de Santa Rosa de Lima (Isabel Flores de Oliva, 1586–1617) fue encargada por la Conferencia Episcopal Peruana a la Familia de Artesanos Don Bosco, una comunidad de jóvenes artistas de los Andes del Perú, formados en el arte y en la investigación religiosa por el padre Ugo De Censi, salesiano y fundador de la “Operación Mato Grosso”.

La obra representa el momento místico en el que, en la iglesia de Santo Domingo de Lima, mientras contemplaba a la Virgen del Rosario, Santa Rosa vio aparecer entre sus brazos al Niño Jesús, quien le pidió que se convirtiera en su esposa. El anillo y las flores, ofrecidos por el Niño Jesús a la Santa limeña, constituyen su signo visible.
La estatua ofrece una rica simbología que refleja el camino terreno de la primera santa del Nuevo Mundo: el ancla, signo de esperanza (como nos lo ha recordado el reciente Jubileo de 2025), recuerda su milagrosa protección sobre Lima en 1615, cuando la ciudad fue amenazada por los piratas; el rosario evoca su pertenencia a la Tercera Orden de los Dominicos; y la rosa representa el nombre con el que fue llamada desde niña y que eligió definitivamente en la Confirmación, recibida del santo obispo Toribio de Mogrovejo.
El mosaico que representa la devoción Mariana en el Perú
Junto a la estatua se inauguró un mosaico mariano, cuya realización fue confiada igualmente por la Conferencia Episcopal Peruana a la Familia de Artesanos Don Bosco.
El autor del proyecto es Lenin Álvarez, quien tuvo la difícil tarea de plasmar en un mosaico la devoción a la Virgen María en el Perú. En efecto, una devoción extraordinariamente rica y diversa que se desarrolló en este país andino según la historia de la evangelización de cada región, dando así origen a una variedad de advocaciones que representan la devoción y el amor de los pobladores peruanos a la Virgen María, invocada de diferentes modos, celebrada en diferentes meses con procesiones y manifestaciones que van del folklor a la profunda fe del pueblo.

Para la realización del mosaico fueron necesarios seis meses de trabajo por parte de ocho jóvenes artistas de las escuelas Taller Don Bosco, bajo la guía del ya mencionado maestro Lenin Álvarez. Los rostros de la Virgen María y algunos detalles de los medallones fueron realizados con la valiosa técnica del micromosaico, aprendida gracias a Gabriele Mattiacci y Emanuela Rocchi de la Fábrica de San Pedro, en el Vaticano.
Un gesto que renueva los profundos lazos de fe y amistad
Al saludar a los Obispos de las 46 jurisdicciones eclesiásticas del Perú que concluyen con este acto su Visita Ad Limina Apostolorum, a las autoridades diplomáticas y los numerosos religiosos y religiosas peruanos que se congregaron en los Jardines Vaticanos, el Santo Padre destacó que, nos reúne hoy un feliz acontecimiento: la inauguración de un mosaico dedicado a la Santísima Virgen María y de una imagen de Santa Rosa de Lima aquí en los Jardines Vaticanos.
“Este gesto renueva los profundos lazos de fe y amistad que unen al Perú —como saben un país tan querido para mí— con la Santa Sede”.

Todo nos habla del Creador y de la belleza de lo creado
Asimismo, al dirigirse a las autoridades del Perú y de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano, el Pontífice expresó su gratitud, especialmente, a los jóvenes artistas de la “Familia de Artesanos Don Bosco” quienes se encargaron de la elaboración de estas obras de arte.
“Congregados en este hermoso lugar, donde todo nos habla del Creador y de la belleza de lo creado, deseo agradecer en primer lugar a los artistas que han realizado estas obras y a quienes han hecho posible que hoy podamos disfrutar de este grato acontecimiento. Y a toda la familia salesiana, justo en este día de la fiesta de san Juan Bosco, estamos aquí reunidos, y felicitamos a todos ellos”.
La plenitud de la vida cristiana y la perfección de la caridad
Y citando la Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II, Lumen gentium, 40, el Obispo de Roma indicó que, las dos figuras evocadas, nuestra Madre celestial y la primera santa latinoamericana, Santa Rosa de Lima, nos remiten al tema de la santidad.
«Es, pues, completamente claro que todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad […]. En el logro de esta perfección empeñen los fieles las fuerzas recibidas según la medida de la donación de Cristo, a fin de que, siguiendo sus huellas y hechos conformes a su imagen, obedeciendo en todo a la voluntad del Padre, se entreguen con toda su alma a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Así, la santidad del Pueblo de Dios producirá abundantes frutos, como brillantemente lo demuestra la historia de la Iglesia con la vida de tantos santos».
