Cardenal Castillo: El Señor es el alimento que nos hace plenamente humanos

En la misa vespertina por la Solemnidad del Corpus Christi, el cardenal Carlos Castillo recordó que el Cuerpo de Cristo es alimento para la vida eterna y restaura las relaciones humanas fundadas en el amor gratuito, la acogida y el servicio.

Al reflexionar sobre el misterio del Cuerpo y la Sangre del Señor, el arzobispo de Lima explicó que la Eucaristía es el alimento con el que Dios sostiene la vida del mundo y forma una humanidad capaz de amar, compartir y construir unidad en medio de la diversidad.

El prelado señaló que el amor de Dios hacia el hombre no permanece distante ni abstracto, sino que se convierte en alimento para la humanidad. Por ello, al referirse al discurso del Pan de Vida en el capítulo sexto de san Juan, explicó que Jesús anticipa el sentido de su entrega total: «Esto es mi cuerpo para la salvación del mundo».

El cardenal Castillo precisó que el Señor no solo invita a recibir su cuerpo, sino a entrar profundamente en comunión con Él. «Si no me mastican, me devoran, me saborean profundamente», dice el Señor. Esta imagen nos ayuda a comprender el misterio de la Eucaristía: no se trata simplemente de cumplir un rito, sino de dejarnos transformar por el amor de Dios:

«El Señor quiere que saboreemos, que entremos en lo profundo de ese cuerpo y esa sangre que tienen un sabor para poder ser plenamente humanos. Es el sabor del amor, el sabor vital del amor y el amor gratuito que Dios nos dio», acotó en su reflexión.

Recuperar nuestra humanidad frente a la ambición de la guerra

Desde esta perspectiva, el Primado del Perú hizo un llamado urgente a recuperar la humanidad de nuestras relaciones. Citando las recientes palabras del Papa León XIV en su mensaje con los jóvenes de Madrid, recordó que la misión de los cristianos consiste en custodiar y promover aquello que nos hace verdaderamente humanos:

«Estamos en un momento histórico en que estamos perdiendo humanidad. Todo se ha convertido en rencillas, en peleas, en ambiciones, en manipulaciones, en guerras. Y la paz que nos ha traído el Señor ya no la queremos “saborear” ni “comer”. Pensamos en nosotros mismos nada más», advirtió.

La Eucaristía nos hace un solo cuerpo

Uno de los temas centrales de la homilía fue la unidad que nace de la comunión con Cristo. Esta imagen del único cuerpo remite directamente al misterio que la Iglesia celebra en Corpus Christi. Por ello recordó que la unidad querida por Dios no elimina las diferencias, sino que las integra y las valora: «La unidad está justamente en que lo distinto se une y se aprecia», señaló, insistiendo en que la diversidad humana constituye una riqueza que debe ser acogida y promovida.

Desde esa misma lógica, destacó el valor del mestizaje como una experiencia histórica que muestra la posibilidad de construir comunión entre pueblos diferentes: «El mestizaje es una manera de unirnos entre diferentes y alentarnos, promovernos, valorarnos. Y esa es la finalidad del Pan bajado del cielo», recalcó.

La Iglesia no tiene un candidato

A vísperas del balotaje que definirá al nuevo presidente de Perú, el cardenal Castillo recordó que la Iglesia no tiene un candidato católico, y llamó a ir a votar con independencia y libertad.

«Responsabilicémonos del futuro para que las cosas sean mejores. Y para eso apoyémonos en la organización popular, las relaciones y todas las cosas que tenemos en la base de la sociedad para hacer esa sociedad más linda y mejor», reflexionó.

Jesús es el alimento que nos fortalece en el amor

En otro momento, el arzobispo de Lima retomó la enseñanza del Papa León XIV acerca de la necesidad de reconstruir el tejido humano de nuestras sociedades. Mencionó la importancia de “desviolentar” y “desarmar” el lenguaje, evitando que las nuevas tecnologías o los avances científicos se conviertan en instrumentos de división, manipulación o violencia. Y agregó:

No somos robots, somos humanos. La vida eterna es para desarrollar nuestra humanidad y aprendernos a amar mutuamente

Con esta convicción concluyó su homilía, invitando a los fieles a acercarse al misterio eucarístico con renovada profundidad espiritual. «Estamos invitados hoy día a ‘masticar’ a Jesús, a ‘devorar’ a Jesús, porque Él, con ese alimento, nos fortalece en el amor», afirmó.

Agradecimiento al servicio de TV Perú

La Eucaristía celebrada en Catedral de Lima fue ofrecida en especial intención por todo el equipo humano que, desde hace ocho años, viene televisando las misas dominicales por la señal del Estado. Dirigiéndose a las principales autoridades de TV Perú, el cardenal Castillo agradeció especialmente la labor evangelizadora, destacando que ello ha permitido fortalecer los vínculos entre miles de creyentes en todo el país: «Nos han ayudado también a que nos seamos un solo cuerpo en el Perú, un solo pueblo de hermanos».

Hermanos y hermanas, que seamos un solo cuerpo como peruanos, gracias al Cuerpo de Cristo que nos une

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