A un año de su partida, la Iglesia de Lima evoca la memoria del Papa Francisco, quien supo «transparentar y testimoniar a Jesucristo con la entrega generosa de su vida», destacó el Cardenal Carlos Castillo.
Hoy, más que nunca, la voz profética del Santo Padre en su visita al Perú en 2018, resuena en nuestra mente y corazón ante el desenfreno de la guerra: «En esos momentos donde parece que se apaga la fe, no se olviden que Jesús está a su lado. No se den por vencidos, no pierdan la esperanza, la esperanza no defrauda nunca».
Gracias por tanto, Francisco
«A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Dedicó toda su vida al servicio del Señor y de la Iglesia», fue el inesperado anuncio del cardenal Kevin Joseph Farrell que consternó al mundo. América Latina amaneció con la noticia de la muerte de Jorge Mario Bergoglio, a sus 88 años, horas después de su última bendición Urbi et Orbi en el Domingo de Pascua.
Un año después, y con el signo esperanzador de la elección de nuestro Papa peruano, León XIV, el Pueblo de Dios se congregó en la Basílica Catedral de Lima para ofrecer una misa en memoria del pontífice Francisco, recordando su incesante llamado a la paz mundial.
Cardenal Castillo: A través de Francisco hemos vuelto a conocer a Jesús

En su homilía, el Cardenal Carlos Castillo recordó que el papado de Francisco fue profético y caló hondamente la vida de la Iglesia: «El Papa aprendió a conocer a Jesús a través de los pobres, de la gente sencilla de los pueblos, apreciándolos. Él vió en la historia la presencia de Dios. Hoy, vamos a dar gracias por el don de su vida, porque supo testimoniar a Jesucristo y fue transparencia de Él», expresó el purpurado.
El arzobispo de Lima señaló que la «entrega generosa de Francisco» debe inspirarnos a «continuar realizando todos los proyectos sinodales que logró intensificar», promoviendo una Iglesia «que esté a la altura de la situación difícil del mundo», y que hoy, el Papa León XIV, «ha tomado la posta en su insigne tarea de anunciar el Evangelio».
Que la alegría del Evangelio que nos dio el Papa Francisco llegue a todos los rincones del mundo. Y que desde el Reino de Dios nos siga dando la fuerza y el espíritu para encontrar soluciones a tantos problemas que hay en la humanidad.
CARDENAL CARLOS CASTILLO

El Primado del Perú pidió que asumamos la misión de continuar el legado profético que Francisco nos dejó, saboreando siempre la vida del Señor, retomando el camino de la suavidad evangelizadora, es decir, «escuchar y comprender a nuestro pueblo actual, sus palabras, sus intuiciones, sus deseos y sueños, sus convicciones, sus iniciativas, sus propuestas, y sus sentimientos, para que podamos tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús (Fl. 2, 5), en nuestro ser Iglesia y en la vida cotidiana».
Quienes mejor comprendieron a Francisco, curiosamente, fueron las personas lejanas que viven en la periferia. La gente pobre, los ateos, las personas que están medio perdidas, encontraron en él un consuelo.
CARDENAL CARLOS CASTILLO
