Cardenal Castillo: Dios Trinitario nos llama a ser profundamente humanos

En la Solemnidad de la Santísima Trinidad, el cardenal Carlos Castillo recordó que el fundamento de la fe cristiana es un Dios que vive en comunión y nos llama a construir una humanidad fraterna y hermana. Haciendo eco de la encíclica ‘Magnifica Humanitas’, el prelado advirtió sobre la arrogancia de grupos poderosos que se erigen como dioses para dominar sobre la vida humana.

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La Fiesta de la Santísima Trinidad, celebrada en Catedral de Lima, ha significado una oportunidad para redescubrir el misterio de la Trinidad, que, a diferencia de otras culturas y religiones, manifiesta que Dios no es una sola persona, sino tres, porque es comunidad.

El arzobispo de Lima explicó que toda la existencia humana encuentra en este misterio su inspiración más profunda, aprendiendo a vivir como una familia que se relaciona, ayuda y camina junta. Comentando el evangelio de hoy (Juan 3, 16-18), el purpurado señaló que el Dios Trinitario se funda en el amor gratuito, fluido, constante e irreversible. Y agregó:

“Dice el texto de hoy: «Amó tanto Dios al mundo». Amó, no odió al mundo. Dios nos inspira a ser profundamente humanos, amando como Él, dando la vida como la dio”.

Magnifica Humanitas: volver al fundamento de nuestra humanidad

Haciendo mención de la reciente encíclica del Papa Léon XIV ‘Magnifica Humanitas’, el Cardenal Castillo sostuvo que el crecimiento tecnológico y el uso de herramientas como la inteligencia artificial pueden emplearse para fines de manipulación y control cuando una élite de multimillonarios pretende dominar a la humanidad a través de los algoritmos.

¿Qué está haciendo el Papa con esta encíclica? A quienes se están autoexcluyendo, los está llamando: aprendan a no autoexcluirse y creerse dioses.

En ese contexto, el Primado del Perú afirmó que el papa León XIV está exhortándonos a recuperar el sentido de la humanidad y a impedir que la tecnología sea utilizada para alimentar guerras, divisiones o proyectos de dominación. Y rechazó estas lógicas de sometimiento que, en vez de hermanar al mundo, buscan reducir la cantidad de gente eliminándola:

«¿Y cómo se elimina? Primero, tonteándola. Todos tenemos el celular y estamos distraídos, estamos ‘online’, pero, también, estamos como idos, sin saber a dónde vamos. Está agotándose el sentido crítico, la capacidad de ver dónde están los problemas, el tiempo para pensar, el tiempo para conversar y tratarnos humanamente», advirtió.

En respuesta a esta problemática, la Iglesia insiste en que somos «signo de unidad entre los hombres y mujeres del mundo». El arzobispo de Lima reafirmó el camino sinodal que la Iglesia impulsa, y que nos permite renovarla con la participación de todos.

Recobrar el sentido de nuestra humanidad

A puertas de un nuevo proceso electoral que definirá el futuro de nuestro país, el Cardenal Castillo se dirigió a las autoridades presentes y futuras para recordarles la misión ética y moral de servir, recuperando el sentido de humanidad, aprendiendo a respetar y obedecer la respuesta del pueblo, independientemente de la línea política. Y añadió:

«La Iglesia lo único que hace es recordar que lo humano es central. No podemos olvidar esa humanidad que revela la dignidad de la persona humana y, especialmente, la de los que más sufren, porque ellos nos interpelan, nos piden compartir, levantar y animar a aquel que está en dificultad».

El amor no acaba nunca

Posterior a la homilía, fuimos testigos de un momento significativo con la renovación de las promesas matrimoniales de Matilde y Rodolfo, una pareja de esposos con 75 años de casados. El cardenal los invitó a acercarse al altar para recibir una bendición especial, compartiendo su historia como un signo concreto del amor de la Trinidad y siendo una fuente de esperanza para la Iglesia y la sociedad.

Matilde y Rodolfo, en el día de la Trinidad, ustedes son reflejo del fundamento que nos ha creado y que nos hace vivir con alegría. Que todos siempre seamos trinitarios en Dios y seamos siempre hermanos y amigos como esta preciosa familia

Al concluir la celebración, los representantes del decanato 6 hicieron entrega de las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo al decanato 7 de nuestra Arquidiócesis. Por estos días, las reliquias de nuestro santo patrón visitarán sus comunidades parroquiales.

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