La Catedral de Lima fue escenario de una nueva edición de la Feria Vocacional Valientes 2026. Bajo el lema «¡Cristo vive! Misioneros de esperanza», comunidades religiosas, congregaciones e instituciones de vida consagrada de la Arquidiócesis de Lima se reunieron para compartir sus experiencias y testimonios, en una jornada marcada por la fraternidad, la alegría y el compromiso de anunciar a Cristo.

El encuentro comenzó con la Santa Misa de apertura, presidida por monseñor Guillermo Cornejo, obispo auxiliar de Lima. Durante su homilía, invitó a los participantes a vivir este encuentro como una oportunidad para fortalecer la comunión eclesial y renovar el compromiso de promover las vocaciones.
El obispo auxiliar de Lima recordó que la feria no debía limitarse a la presentación de los distintos carismas, sino convertirse en una experiencia compartida de fe, en la que cada comunidad pudiera dar testimonio de su vocación sin perder de vista la unidad de la Iglesia.
«Este es un momento de gracia donde no solamente vamos a tener stands y vamos a hablar de nuestros carismas, sino lo estamos haciendo juntos en comunión y lo estamos haciendo juntos en fraternidad», expresó.
Asimismo, destacó la necesidad de seguir promoviendo las vocaciones en sus distintas formas, tanto a la vida sacerdotal y religiosa como al compromiso de los laicos, y animó a los presentes a trabajar unidos para acompañar a quienes sienten la inquietud de responder al llamado de Dios.
Cada persona merece ser acompañada con esperanza
Monseñor Guillermo Cornejo, reflexionó sobre la importancia de acoger a cada persona con respeto, sin descartar a nadie en el camino del discernimiento vocacional, recordando que la vocación no es una obra personal, sino una iniciativa de Dios que requiere de mayor apertura y acompañamiento.
«Nunca menosprecies a ninguna persona, nunca la deseches, porque esto no es una obra tuya, esto es una obra de Dios», señaló.
En esa misma línea, alentó a los consagrados a no tener miedo de acercarse a los jóvenes, invitarlos a conocer las distintas comunidades y ofrecerles espacios para descubrir su vocación. «No tengan miedo, hablen en el stand, inviten, convoquen, llamen, ayuden, compartan», anunció.
Una vocación que se vive con alegría y se comparte con los demás
Al recordar su propia experiencia vocacional, monseñor Guillermo Cornejo resaltó la importancia de las personas que lo acompañaron antes de ingresar al Seminario Santo Toribio de Mogrovejo. Desde esa vivencia, los animó a renovar la alegría de su primera respuesta a Dios y a compartir con generosidad el testimonio de su vocación.
Además, los invitó a volver a ese primer amor, recordando el entusiasmo con el que un día respondieron al llamado del Señor. La vocación, explicó, no debe guardarse para uno mismo, sino anunciarse y ponerse al servicio de los demás. «Dios te ha elegido para una maravillosa vocación. Vívela con alegría, vuelve a tu amor primero y anúncialo a todos», expresó.
Una feria parta descubrir y compartir los distintos carismas
La Feria Vocacional Valientes 2026 reunió alrededor de 104 comunidades y espacios de vida consagrada, que compartieron con los visitantes sus testimonios y las distintas formas de vivir el seguimiento de Cristo.
El P. Octavio Soto Laredo OSJ, vicario de la Comisión para la Vida Consagrada del Arzobispado de Lima, agradeció la presencia de monseñor Guillermo Cornejo y animó a los participantes a renovar la alegría de su vocación. «Que está Feria Vocacional nos traiga nueva juventud y que también nosotros volvamos a ese primer amor, esa alegría, ese entusiasmo que el Señor siempre nos da», explicó.
A través de los stands, los visitantes pudieron conocer de cerca la diversidad de carismas presentes en la Iglesia y acercarse a las distintas expresiones de la vida sacerdotal y consagrada. La jornada ofreció espacios de escucha, oración y discernimiento.




