En sintonía con el llamado del Papa León XIV a rezar durante este mes de octubre por las personas que sufren problemas mentales, la Pastoral de Salud de la Arquidiócesis de Lima realizó el taller gratuito «Cuida tu salud: salud mental», que reunió alrededor de 400 agentes pastorales, laicos y público en general para fortalecer sus capacidades de escucha y acompañamiento, desde una mirada humana, científica y de fe, libre de estigmas.

La jornada se desarrolló en el auditorio de la Parroquia Santa Rosa de Lima, en el distrito de Lince, y contó con la ponencia del P. Luis Carlos Aguilar, doctor en Psicología y coordinador eclesial del CEPRAP y del CELAM. El taller se dividió en dos bloques: el primero estuvo dedicado a profundizar en la salud mental, mientras que el segundo consistió en una dinámica participativa relacionada con el tema.
La salud mental, parte de la misión pastoral
El P. Luis Carlos Aguilar destacó que el cuidado de la salud mental forma parte de la misión de la Iglesia y es una dimensión fundamental del acompañamiento pastoral. También, señaló que la formación de los agentes pastorales permite comprender mejor las situaciones que atraviesan las personas y responder a ellas de manera integral.
«El cuidado de la salud mental es parte del corazón de la misión», afirmó, invitando a los participantes a asumir este compromiso desde la labor pastoral.
Una comunidad que acoge y cuida
El sacerdote resaltó la importancia de generar espacios seguros en los que las personas puedan expresar sus emociones y experiencias sin temor a ser juzgadas. Para ello, invitó a los participantes a cultivar la escucha atenta, respetar los tiempos de cada persona y aprender a acompañar incluso desde el silencio. «Escuchar sin prisas ni juicio y caminar al lado en el tiempo», expresó.
Asimismo, recordó que la salud mental no debe abordarse únicamente desde lo individual, pues también está vinculada con las relaciones familiares y comunitarias. Por ello, destacó la responsabilidad de construir entornos que promuevan el respeto y contribuyan a combatir los estereotipos, las desigualdades y la discriminación.
Al reflexionar sobre esta dimensión comunitaria, el ponente hizo referencia a las palabras del Papa Francisco y al papel que cumplen los espacios cotidianos de convivencia en el bienestar de las personas. «La salud mental es un tema comunitario. Mi comunidad con la que yo trabajo, en la que estoy, mi parroquia, esa Iglesia doméstica que es mi familia», señaló.
La tecnología no sustituye al acompañamiento humano
Otro de los temas abordados fue la relación entre la salud mental y el uso de los dispositivos digitales. el P. Luis Carlos Aguilar invitó a reflexionar sobre el tiempo que dedicamos a las pantallas y la importancia de no descuidar los vínculos humanos. Advirtió que estar conectado no siempre significa contar con relaciones cercanas que brinden apoyo en los momentos difíciles. «La soledad hiperconectada, cientos de contactos y nadie con quien llorar».
Además, reconoció que la tecnología también puede facilitar el acompañamiento de quienes tienen dificultades para salir de casa, como algunos adultos mayores. La clave está en aprovechar estas herramientas sin dejar de cultivar relaciones humanas cercanas y significativas.
«La inteligencia artificial no sustituye al otro», expresó aludiendo a una reflexión del Papa León XIV sobre los peligros de imitar artificialmente las relaciones de cuidado cuando faltan vínculos y afectos reales.
Pedir ayuda también es parte del cuidado
En la parte final de su intervención, el P. Luis Carlos Aguilar invitó a reconocer la importancia de la oración y de la vida comunitaria como espacios para renovar las fuerzas y sostener el servicio a los demás. Asimismo, animó a los participantes a cuidar su propio bienestar y reconocer sus límites, recordando que quienes acompañan a otras personas también necesitan apoyo.
En ese sentido, subrayó que pedir ayuda cuando el agotamiento se hace presente no debe entenderse como una falta de fe, sino como parte de un cuidado responsable de la propia salud.
«Servir sin caer en el burnout, sin agotamiento crónico. Pedir ayuda a tiempo no es falta de fe. Si usted o yo estamos al límite tenemos que aprender a llegar», expresó.
La Pastoral de Salud de la Arquidiócesis de Lima, bajo la dirección de monseñor Guillermo Elías Millares, obispo auxiliar de Lima, y del P. Miguel Ángel Vassallo, responsable de esta pastoral, continúa promoviendo espacios de formación y reflexión en torno al cuidado integral de las personas, frente a los desafíos que plantea la salud mental en nuestra sociedad e Iglesia de Lima. La jornada gratuita también permitió a los participantes colaborar con la entrega de víveres no perecibles para apoyar a las personas más vulnerables.




