“Por las rutas del Pastor” fue el nombre de dos recorridos peatonales organizados por la Comisión del Jubileo por los 300 años de canonización de Santo Toribio de Mogrovejo. La iniciativa contó con el acompañamiento de miembros de la Comisión de Fe y Cultura, el Archivo Arzobispal de Lima, agentes pastorales, laicos y comunidades en general.

Escribe: Carmen López
Los trayectos abarcaron distintos espacios históricos y religiosos vinculados a la vida y misión pastoral de quien fue el segundo arzobispo misionero de Lima, con el propósito de acercar a la comunidad a su vida, ejemplo y testimonio.
Para el padre Fidel Zavaleta, coordinador de la Comisión del Jubileo, una de las principales tareas de esta iniciativa es dar a conocer la vida, el ejemplo y el testimonio de Santo Toribio de Mogrovejo, cuya figura sigue siendo poco conocida. Desde esta perspectiva, recordar su compromiso con el caminar de su pueblo y con los más vulnerables permite reconocer un testimonio que continúa interpelando la vida de la Iglesia y de la sociedad.
Santo Toribio no limitó su misión al ámbito de la piedad y la liturgia, sino que se preocupó por el bienestar y la dignidad de las personas, especialmente de los que se encontraban en situación de mayor vulnerabilidad. Para el padre Fidel, este aspecto de su vida invita también a mirar al hermano, no solamente como quien comparte la fe, sino como quien también necesita apoyo y una oportunidad para ser valorado.

Santo Toribio ha puesto el dedo en la llaga, decía: Esto hay que arreglarlo, yo no puedo ser un buen cristiano si es que mi hermano está pasando hambre
PADRE FIDEL ZAVALETA
Sobre los recorridos peatonales:
En este marco, Kelly Montoya Estrada, directora del Archivo Arzobispal y secretaria de la Comisión de Fe y Cultura, señaló que «estos recorridos fueron organizados para que el público pueda conocer con mayor detalle la vida de Santo Toribio y descubrir aquellos lugares que aún hoy conservan parte de su historia y mantienen un vínculo estrecho con su vida y obra».

Primer recorrido: Rímac y Centro de Lima:
El primer recorrido comenzó en la parroquia de San Lázaro, en el actual distrito del Rímac, lugar relacionado con la llegada de Santo Toribio a la ciudad. La ruta continuó por la iglesia de Copacabana, vinculada a una cofradía indígena que tuvo una importante participación en la vida religiosa de Lima y realizó aportes para la construcción de la Catedral.
Posteriormente, los peregrinos visitaron el convento de Santo Domingo, espacio relacionado con el inicio del Tercer Concilio de Lima, y la iglesia de San Marcelo, que durante el gobierno episcopal de Santo Toribio fue erigida como parroquia diocesana. El trayecto continuó en la Basílica de San Pedro, donde se conserva un cáliz utilizado por el santo, y concluyó en la capilla dedicada a Santo Toribio, donde se custodia una reliquia de él.

Segundo recorrido: vida y reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo
En el segundo recorrido empezó en el monasterio de Santa Clara, donde se custodia el corazón de Santo Toribio como reliquia, además de una casulla. Este monasterio mantiene una especial relación con el santo, quien impulsó su fundación.
La peregrinación continuó en el templo de San José, antiguo monasterio de las Descalzas de San José, institución que contó con el apoyo de Santo Toribio. Más adelante, los participantes regresaron a la Basílica de San Pedro, donde pudieron conocer el cáliz utilizado por el santo y que más tarde fue donado a la Compañía de Jesús.
El itinerario siguió por el lugar donde fue fundado el Seminario Santo Toribio en el siglo XVI y culminó en la Catedral de Lima, en la capilla dedicada al santo, donde se custodian su cráneo, además de objetos vinculados a su vida, como sus zapatos, un sombrero y una casulla.

A través de ambos recorridos, los participantes pudieron acercarse a la historia de Santo Toribio desde los espacios en los que desarrolló su misión pastoral y desde las reliquias que se conservan hasta hoy.
Estas iniciativas forman parte de las acciones que la Comisión del Jubileo viene impulsando para dar a conocer la vida, el ejemplo y el testimonio de Santo Toribio de Mogrovejo. En este camino, el padre Fidel Zavaleta destacó que continúan desarrollándose nuevas actividades, entre ellas un concurso de murales con material reciclado en torno a la fiesta del santo, con la participación de las comunidades.