Durante la Eucaristía del XIII Domingo del Tiempo Ordinario, Mons. Guillermo Cornejo, Obispo Auxiliar de Lima, exhortó a los fieles a vivir una fe comprometida que se traduzca en unidad, servicio y esperanza, poniendo a Dios y al prójimo por encima de los intereses personales.

Reflexionando sobre el Evangelio de Mateo (Mt 10, 37-42), Mons. Guillermo Cornejo invitó a los fieles a los fieles a reconocer la presencia de Cristo en quienes sufren y a responder con misericordia, cercanía y solidaridad. “Hoy día el Señor nos exhorta directamente a recibir la vida como viene, reconociendo a Cristo en el hermano que sufre”, expresó durante su homilía en la Basílica Catedral de Lima.
La esperanza cristiana en medio de las dificultades
Al comentar la lectura del Segundo Libro de los Reyes, Mons. Cornejo destacó el testimonio de hospitalidad y generosidad de la mujer sunamita hacia el profeta Eliseo, subrayando que la gratuidad y el servicio son signos concretos de una vida inspirada por Dios.
La gratuidad engendra futuro de esperanza, engendra vida. Por eso nosotros necesitamos vivir bien para vivir con esperanza.
Asimismo, recordó el sufrimiento de los pueblos que atraviesan momentos difíciles, mencionando especialmente al pueblo venezolano, e invitó a la comunidad a permanecer unida y confiada en la acción de Dios.

Amar a Dios fortalece el amor a la familia
Para el Obispo de Lima, el amor a Dios fortalece también el amor hacia la familia y orienta toda la vida cristiana al servicio del prójimo. “Amar a Dios implica, o nos lleva por añadidura, a amar a nuestra familia, a amar a nuestros padres. Está muy unido ese gran amor de Dios con saber amar a los tuyos”.
Finalmente, animó a los fieles a vivir un discipulado auténtico con honestidad, generosidad y espíritu de servicio, recordando que la verdadera recompensa es la comunión con Dios y el encuentro con los hermanos. “No buscar beneficios personales, sino buscar principalmente ese encuentro con Dios en medio de nuestros hermanos”, acotó.
Entrega de reliquias de Santo Toribio
Al finalizar la celebración eucarística, la entrega de las reliquias de Santo Toribio reunió a los decanatos 7 y 8 junto a sus comunidades, en un signo de comunión que acompaña el recorrido de Santo Toribio de Mogrovejo por la Arquidiócesis de Lima.
Este gesto forma parte del recorrido de las reliquias por las comunidades parroquiales, en el marco de las celebraciones por los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, promoviendo la comunión y la misión en toda la Iglesia de Lima.
