P. Octavio Soto: “Santo Toribio nos impulsa a ser testigos coherentes con el Evangelio”

En entrevista con el padre Octavio Soto, el sacerdote diocesano hizo un llamado a dar testimonio vivo y coherente del anuncio del Evangelio, inspirados en el legado de nuestro santo patrón.

Escribe: Carmen López

Las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo recorrieron hace poco las comunidades parroquiales del decanato 8 como una oportunidad para vivir un momento de encuentro, escucha y renovación en la fe. La peregrinación se desarrolló en los distritos de La Victoria, San Luis y Ate, llevando consigo la memoria y el testimonio del santo arzobispo de Lima, cuya vida continúa inspirando a la Iglesia a vivir una fe cercana y comprometida con su pueblo.

Para el padre Octavio Soto, responsable del decanato 8, esta experiencia permitió reconocer nuevamente el carácter misionero de la Iglesia y recordar aquellas palabras del papa Francisco: “El Perú es una tierra ensantada”.

Soto señaló que Santo Toribio de Mogrovejo, a través de su creatividad evangelizadora y su escucha atenta a los signos de los tiempos, sigue impulsando a las comunidades a sembrar la semilla de la Palabra, a ser testigos coherentes con el Evangelio y a hacerse cercanas a quienes más necesitan un mensaje de esperanza.

¿Qué significa para una comunidad recibir las reliquias de Santo Toribio y por qué este signo sigue teniendo tanta fuerza para la fe del pueblo?

Recibir las reliquias de Santo Toribio para nuestras comunidades parroquiales ha sido importante para renovar en todos nosotros ese anhelo y empeño cotidiano en la santidad a la cual Dios nos llama. Las reliquias de los santos son muy significativas y apreciadas por nuestra gente porque nos acercan a la vida de ese hombre o mujer que, siguiendo el llamado de Dios, supo vivir la vida buena del Evangelio, como lo fue, en este caso, Santo Toribio. A través de la veneración que le rendimos a las reliquias agradecemos por la vida de los santos, pero también pedimos su ayuda para imitarlos en el seguimiento a Jesucristo.

Entrega de las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo al decanato 8.

Santo Toribio recorrió el Perú para anunciar el Evangelio y defender la dignidad de cada persona. A 300 años de su canonización, ¿qué aspectos de su testimonio considera que siguen siendo especialmente necesarios para el Perú de hoy?

Comprender que la fe que profesamos con los labios debe ser testimoniada con nuestra propia vida, a través de gestos concretos que son manifestación de la gracia de nuestro Bautismo, como el vivir en verdadera fraternidad, donde nuestras relaciones sean fecundadas por el respeto, la justicia y la verdad. Santo Toribio es un valioso ejemplo al enseñarnos que la persona tiene un valor sagrado e inalienable y que todo lo que se organiza o proyecta en la sociedad, como en nuestro Perú, debe respetar la dignidad de la persona humana.

En un territorio como el Decanato 8, que enfrenta desafíos sociales importantes, especialmente, en distritos como La Victoria, ¿cuáles son hoy las principales heridas que la Iglesia encuentra al salir al encuentro de las personas?

Es importante tomar conciencia de que no solo encontramos situaciones de pobreza, violencia o vulnerabilidad que necesitan nuestra atención, sino que encontramos a personas que viven en la pobreza no solo del pan material, sino, sobre todo, del espiritual; encontramos a niños, adolescentes y jóvenes circundados de violencia, siendo muchas veces víctimas y victimarios; encontramos también personas vulnerables, como los enfermos y ancianos.

Reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo recorren las comunidades parroquiales del decanato 8.

Frente a esas realidades, ¿cómo viene respondiendo la Iglesia desde las parroquias del Decanato 8 para acompañar a las familias, los jóvenes y las personas más vulnerables?

Sobre todo, estas realidades nos llaman a ser personas acogedoras, a través de gestos sencillos y cercanos con cada uno de estos nuestros hermanos más pequeños. Nos invita, además, a ser creativos en nuestra pastoral; por ello, las diversas iniciativas en nuestras comunidades parroquiales propician no solo espacios a través de los cuales se transmite la fe, sino que ofrecemos también espacios recreativos, artísticos y culturales donde buscamos sembrar relaciones de verdadera fraternidad.

El cardenal Carlos Castillo nos invita a dejar el individualismo para construir una Iglesia cercana y servidora. Desde su ministerio pastoral, ¿qué actitudes estamos llamados a recuperar como cristianos para responder a los desafíos de nuestro tiempo?

Debemos partir de la gratitud, que nos permite reconocer lo que Dios obra en nuestras vidas y todo lo que Él permite que hagamos a través de los dones que nos da para usarlos en favor de los demás. Es imperante también vivir en constante actitud de reconciliación con nuestra propia historia, con nosotros mismos y con aquellos que nos rodean, para construir juntos una civilización del amor en el hoy de nuestras vidas. Construir juntos a partir de la sinodalidad, a la cual estamos llamados continuamente en nuestras comunidades eclesiales, donde cada uno asuma y sea responsable de la misión que se le ha confiado.

Reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo recorren las comunidades parroquiales del decanato 8.

Finalmente, el P. Octavio Soto invitó a los decanatos y comunidades que aún esperan recibir las reliquias de Santo Toribio a vivir esta experiencia con una actitud de acogida y apertura a lo que Dios pueda suscitar en cada comunidad parroquial.

“Que esta experiencia les permita confirmar su fe con un ferviente anhelo de santidad”, expresó, animándolos a comenzar de nuevo desde Cristo, como misioneros de esperanza y tras las huellas del gran Evangelizador de América.

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